Estados Unidos La crisis de la telecomedia americana

Ni siquiera "Joey" ha conseguido heredar el éxito de "Friends". Sólo "Two And a Half Man", la sitcom más vista del momento en USA, es la excepción de la regla

Mientras la telecomedia atraviesa por su mejor momento en España con éxitos como el de “Aquí no hay quien viva”, “Los Serrano” o “7 Vidas”, al otro lado del charco, los ejecutivos de las seis principales cadenas de televisión estadounidenses se lamentan de la mala racha que está sufriendo el género, y que atribuyen a una acuciante crisis de originalidad y a la cada vez mayor intromisión de los ejecutivos en el trabajo de los creativos.

“Cómo mejorar el desarrollo de comedias para televisión” fue uno de los temas abordados en un reciente panel de discusión participado por representantes de las principales emisoras, según informa Reuters.

“Hace tiempo que no surge nada nuevo interesante”, opina Gail Bermna, director de Entretenimiento de la Fox, aunque considera que la serie que emite esta cadena, “Arrested Development”, flamante ganadora de un Emmy, podría ser una excepción.

Kevin Reilly, director de Entretenimiento de la NBC, echa la culpa a la abundancia de indicaciones que los guionistas reciben por parte de los ejecutivos de las cadenas.

Dawn Ostroff, directivo de UPN, puso la originalidad de los últimos éxitos de la ficción americana -los dramas “Desperate Housewives” y “Lost”-, como ejemplos a seguir en el terreno de la comedia. “No podemos seguir imitando”, opina. “Parte del éxito de estas dos series reside en que surgieron a partir de una idea totalmente nueva, que no estaba en antena en ese momento”.

”Two And a Half Man”, la excepción

Charlie Sheen es un guionista publicidad que ve cómo la buena vida que lleva en Malibu se ve alterada cuando su inepto hermano Alan (Jon Cryer), un quiropráctico abandonado por su esposa, irrumpe en su vida con su sobrino de 11 años, Jake, un niño encantador que visitará a su padre y a su tío y los fines de semana.

Las tramas se construyen a partir del efecto que ejerce el chaval en el irresponsable Charlie Sheen, en la adaptación de Alan a su nueva vida de soltero y en la agitada relación entre los dos hermanos, con personalidades totalmente opuestas.

Así es “Two and a half man”, (Dos hombres y medio), la comedia de la CBS que está desafiando la crisis de la telecomedia en EE.UU.

Tiene como creador y productor ejecutivo a Chuck Lorre, responsable de otras series de éxito como "Roseanne," o "Dharma & Greg."

“Two And a Half Man”, que emite la CBS los lunes en prime time, es la comedia más vista del momento en EE.UU., por delante de “Joel”, “Will and Grace”, y muchas semanas, de “Everybody loves Raymond”. Casi siempre figura entre los 10 espacios más vistos de la semana, con un registro en esta última de 17.248.000 espectadores (11.2 puntos de rating y 16 de share). “Two and a half man” ha mejorado, incluso, los datos de su primera entrega la pasada temporada, cuando seguían la serie 15.3 millones de norteamericanos.

El éxito de esta comedia ha sido especialmente sorprendente porque se produce en un momento en el que el género de la “situation comedy” no para de cosechar fracasos. Ni siquiera “Joey”, el spin of de “Friends” que había generado muchas expectativas, se salva de esta mala racha. Los espectadores parecen decantarse mayoritariamente por los realities y las series dramáticas.

Hace una década, 11 de los 20 espacios más vistos de la televisión americana eran comedias, incluyendo “Seinfeld” y “Un chapuzas en casa”. Pero la pasada temporada, sólo 4 sitcoms figuraron entre las 20 emisiones más vistas, y sólo una, “Friends”, se coló entre los 5 primeros.

“Two and a half man” también contradice la última tendencia en ficción americana según la cual las sitcoms tradicionales, cuya trama transcurría en una casa o una oficina y se grababa en el formato multicámara nacido el siglo pasado con “I Love Lucy”, estaban pasadas de moda.

“Queríamos contar una historia sincera sobre los divorciados”, explica Loore, “algo por lo que los dos creadores de la serie hemos pasado y conocemos bien”.

Según sus creadores, hay dos “reglas de oro” que hacen que un programa funcione. La primera es plantearse, “¿existe algún otro espacio en televisión que pueda contar esta misma historia? Si es así, olvídate, no lo hagas porque se trata de un programa genérico. Tenemos que asegurarnos de que la historia que pretendemos contar, sólo nosotros podamos contarla”.

La otra regla obligatoria, según Lorre, es conocer bien la diferencia entre “divertido” y “gracioso”. “Porque existe una diferencia. Lo gracioso es lo que le hace reír a la gente. “Eso es lo que nosotros reverenciamos, porque es garantía de supervivencia para cualquier programa”.

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