Confidencial ¿Qué hace Gustavo Cisneros en Madrid?

¿A la cuarta va la vencida? El magnate venezolano, dispuesto a invertir en el audiovisual español

Vientos de cambio en la propiedad de las cadenas privadas españolas. Gustavo Cisneros, propietario de 26 cadenas de televisión en distintos países de América Latina, está interesado en invertir en Telecinco y parece que el Gobierno español ve la operación con buenos ojos. Esta semana ha pasado por Madrid con la excusa oficial de presentar su biografía autorizada escrita por el periodista Pablo Bachelet. «De momento no tengo ningún proyecto, pero quizás dentro de un año o así salga algo» ha declarado el magnate venezolano. Pero los mentideros aseguran que el plazo podría ser mucho más corto que el aventurado por Cisneros.

El multimillonario venezolano podría haber aprovechado su estancia en la capital de España para mantener contactos políticos de alto nivel para avanzar en su voluntad de participar en una cadena de televisión que le sirva de puente de entrada al mercado europeo. Todo apunta a Telecinco.

Cuatro intentos para entrar en España

Cisneros ya pujó por conseguir la propiedad de Antena 3 hace escasamente un año, cuando Telefónica optó por ponerla a la venta. Pero había intentado entrar en España tres veces más: Telecinco, Via Digital y en otra ocasión en Antena 3, sin éxito. La última vez tropezó con la influencia de José Manuel Lara y su buena relación con el Gobierno, que impidió que consiguiera su objetivo. Pero la situación mediática ya no es la misma ahora. Por una parte, un sector del Gobierno mantiene una actitud crítica con Lara y con su equipo de gestión por diversas razones. Por otra, no le gusta nada el tono crítico de los informativos de T5 y lo que consideran una programación demasiado centrada en lo que ellos consideran “telebasura”. Por todo ello, el Partido Popular tiene abierta una intensa reflexión sobre la propiedad de las televisiones españolas.

Silvio Berlusconi, propietario de Mediaset y por tanto de Telecinco, estaría dispuesto a vender su participación en la cadena de Fuencarral a cambio de contrapartidas claras. El actual Presidente del Gobierno de Italia es un empresario pragmático. Posiblemente aceptaría canjear la propiedad de la cadena por una buena valoración económica, el mantenimiento de la exclusiva publicitaria por parte de Publiespaña y algunos intangibles difícilmente valorables como ventajas judiciales para los problemas fiscales que le enfrentan a la justicia española.

¿La presencia mediática actual en España es casual?

El aterrizaje de Gustavo Cisneros en España va acompañado de casualidades nada casuales. El domingo 13 de marzo, por ejemplo, el diario “El Mundo” publicaba en su suplemento dominical una entrevista – reportaje de Elena Pita sobre el magnate que empezaba así: “Dicen que es el hombre más influyente de América Latina, y también el más rico. Conocido en España por su compra-venta de Galerías Preciados, el venezolano Gustavo Cisneros posee un emporio de medios de comunicación que llega a 500 millones de personas”.

La entrevista se había realizado en su palacio – residencia de Santo Domingo y la periodista se mostraba impresionada por el despliegue de lujo que le había tocado vivir para realizar su trabajo.

El reportaje se justificaba “con motivo de la publicación en España de su biografía autorizada”. Efectivamente, ¿es casual que precisamente en este momento se lance a las librerías españolas el libro “Gustavo Cisneros, un empresario global” de Pablo Bachelet, con prólogo de Carlos Fuentes?. Publicado, nada más y nada menos, que por la editorial Planeta, propietaria de Antena 3.

Cisneros y los medios de comunicación

Gustavo Cisneros es el primer empresario de comunicación de América Latina. Lo cuenta en la entrevista del diario “El Mundo”: “Mira sí, acabamos de establecernos en sociedad con Rupert Murdoch, lo que supone una gran ventaja. Es más fácil entenderme con él, que es amigo personal hace muchos años, y que es una persona de grandes decisiones con un punto de vista muy de acuerdo con el mío. Esto consolidará nuestras cadenas; él domina Brasil y México, y nosotros, Venezuela, Puerto Rico, América Central y Argentina. Estamos contentos, además, porque las economías de América Latina se están recuperando: 2004 va a ser el mejor año de crecimiento en una década”.

Cisneros se muestra como un gran defensor del idioma castellano pero está radicalmente en contra de utilizar la televisión de forma partidista. Lo demuestra con Univisión, la cadena que eligen mayoritariamente los 40 millones de hispanos que viven en EEUU, y de la que comparte la propiedad con Azcárraga (Televisa, México) y Perenchio: “Utilizamos la autoridad que esta cadena nos da para incorporar a los latinos al castellano y a su cultura. Es una forma de intervenir en política, sí, somos los grandes embajadores del castellano, y por esto nos critican. Ahora, no decimos al público lo que tiene que votar: nos limitamos a hacer campañas por sus derechos, de una forma muy institucional. Los medios de comunicación serios y grandes no intervienen en la política partidista”.

Cisneros está en casi toda América Latina y Central y en EEUU, pero para completar su imperio mediático en el mundo de lengua española le falta la madre patria, España. Hoy está en Madrid. ¿Hablando de Telecinco? En sus declaraciones a la prensa reconoce sus deseos. Lo intentó cuatro veces y fracasó en cuatro ocasiones. Pero como buen empresario, es un hombre tenaz: “sí, habrá un quinto intento: estamos presentes en toda América y, siendo los grandes espadachines del castellano, necesitamos una base en España”. ¿Por qué fracasó? “Tengo un proyecto a largo plazo, estaré ahí cuando Berlusconi venda algo, o entraremos por la vía de Internet o de la producción; de hecho vendemos ya muchos productos, pero nos hace falta un pequeño eslabón: esperemos que España se tecnifique más”.

La relación de Gustavo Cisneros con España

Gustavo Cisneros provocó una gran polémica en España por la compra y posterior venta de Galerías Preciados, tras su expropiación a Rumasa. En aquel momento se le acusó de haberse aprovechado de su amistad personal con Felipe González. El Partido Popular utilizó este argumento para denunciar la operación de Galerías. Cisneros lo ve de otra manera en su extensa entrevista concedida al diario de Pedro J. Ramírez: “Fue una apuesta por España, que salía del franquismo y todavía vivía momentos de inquietud: yo creí en la democracia española y su libre mercado. A mí me gustó la empresa, y allí exporté la gerencia que yo tenía, experimentada en trabajar en la mayor cadena de supermercados de Venezuela (CADA)”. Cuatro años después, vendió el negocio a la compañía británica Mountleigh: “Lo hacemos muy frecuentemente, Galerías fue un caso clásico: compra, saneamiento y venta de la compañía. Es lo que sabemos hacer”.

Cuando se le pregunta por su amistad con Felipe González es claro: “Sigo siendo amigo de Felipe. ¿Cómo no? González es una persona de referencia en América, tanto en el norte como en el sur, y yo tengo una relación con él desde hace muchos años. Nos une América, tema del que él es un apasionado”. Pero Gustavo Cisneros también es amigo de George Bush padre y Jimmi Carter y su biografía contiene fotografías con decenas de líderes políticos de todo el mundo. Y José María Aznar tiene una gran relación con George Bush, hijo, Presidente de los Estados Unidos.

¿Algún argumento más? Luís María Anson negoció la fracasada venta del 10% de Prensa Española en Telecinco al Grupo Cisneros y el presidente fundador del diario “La Razón” mantiene muy buenas relaciones con Gustavo Cisneros hasta el punto de que estuvo a punto de representar los intereses del Grupo en España. En aquel momento Anson trabajaba para Televisa y esto impidió que el periodista asumiera esta responsabilidad.

La verdad es que el Partido Popular ve hoy a Gustavo Cisneros con buenos ojos. Podría ser una buena alternativa a Silvio Berlusconi, que no ha demostrado demasiada sensibilidad para dar una línea editorial más acrítica con el Gobierno del PP a Telecinco. Sería útil para “desitalianizar” las televisiones españolas. Posiblemente conseguiría hacer una televisión centrada en el entretenimiento pero huyendo de la telebasura. Es socio de Murdoch. Y hoy está en Madrid. Quizás pronto tendremos noticias de la partida de ajedrez que se está jugando en las alturas.

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