Especial Cómo se hace una banda sonora en televisión

Vertele ha hablado con diferentes compositores musicales, el último eslabón en la producción de series de ficción televisiva, un minucioso trabajo realizado "a contrarreloj"

Son los grandes desconocidos del mundo de la televisión: los compositores de bandas sonoras originales o la denominada música incidental. Sus nombres aparecen en los créditos del final, pero su labor rara vez es reconocida; de hecho, en los diferentes galardones del mundo de la televisión o de la música no existe ninguna categoría que premie el "argumento melódico" de estas producciones. La banda sonora, como ocurre en el cine, se erige como un elemento vital que otorga significado, sentido y sensibilidad a la obra. En televisión su importancia es igualmente capital, y el trabajo de estos profesionales representa una parte intrínseca y esencial en el devenir –éxito o fracaso- de la propia serie.

Un aluvión de ideas musicales

Heinrich García Quintero, responsable de la música que podemos escuchar en Al salir de clase o Esencia de poder, de Telecinco, describe a Vertele el proceso de elaboración de estas bandas sonoras: "Primero te reúnes con el director de la serie, y con el programa piloto se comienza a buscar la tipología de música que mejor encaja. Después me entregan un capítulo con un código de tiempo determinado. Lo visualizo, hago un primer reconocimiento general, y posteriormente voy secuencia por secuencia, intentando reflejar lo que quiere transmitir el director de la serie".

Manuel Santisteban, creador de la música incidental de series como Periodistas o Siete Vidas, de Telecinco, y de la futura Un paso adelante de Antena 3, también nos cuenta cómo transcurre esta fase inicial: "Primero nos llama la producción ejecutiva, nos muestra el proyecto, y nosotros proponemos sugerencias de por dónde creemos que la música debe ir, asesoramos; se trata de un brain storm (tormenta de ideas) junto con la dirección artística en el que se van fijando las bases y se proponen cabeceras. Tras ello nos llega el capítulo terminado en cinta VHS y sobre él se coloca la música; después, se visiona junto con el director para ver si está de acuerdo".

Una música fiel a la historia

A la hora de componer, cada maestrillo tiene su librillo, y los músicos no son una excepción; "Las imágenes me dan la inspiración, se trabaja mucho con el sentimiento, porque cada personaje te evoca una sensación: rabia, ternura, locura... y es que hay músicas específicas para las diferentes situaciones: Una pareja, actores en solitario, escenas de acción, etc", asegura García Quintero. "Es como dibujar sobre un pentagrama. Hay que tener mucho cuidado con mantener una línea melódica coherente, si la serie va de clásico o acústico, tendrá que ser fiel, y aunque se mezclen, ha de hacerse sin perder la línea, sobre todo en las mezclas y los giros", añade Quintero.

Por su parte, Santisteban asegura: "La posproducción de audio es lo último, y que sea distinto, original, es en lo que más se trabaja. La música está al servicio de la imagen, y tiene que ayudar a mover los sentimientos. Cuando entras en la dinámica de la serie, de su estilo, es algo más relajado. Lo que tienes que hacer en definitiva es ayudar a contar la historia que quiere narrar el director, la idea de la serie que ya ha creado la producción ejecutiva".

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