Entrevista "Antes veía mucha tele pero ahora la apago por aburrimiento"

Javi Martín habló con Vertele de la nueva serie que protagoniza junto a Jorge Sanz y que Antena 3 estrena el 5 de septiembre, "El inquilino"

Muchos recuerdan a Javier Martín (Madrid, 1972) por su trabajo de intrépido reportero en “Caiga Quien Caiga” (Telecinco). Tras la retirada del programa de Wyoming, fichó por Telemadrid para conducir el talk show vespertino "Ésta es mi gente". Después de un año sin mucho trabajo, ahora afronta con ilusión el reto que tiene entre manos: protagonizar la sitcom española “El inquilino” junto a Jorge Sanz, Pilar Bardem, y otro de los ex “hombre de negro”, Pablo Carbonell.

Martín, que interpreta el papel del celoso Eduardo, promete que la nueva serie de Antena 3, cuyo estreno está previsto para el próximo 5 de septiembre, nos hará reír a carcajadas. Con ella regresa a la cadena de Planeta, donde ya probó sus dotes interpretativas en series "Farmacia de Guardia" o "Hermanos de leche".

¿Cómo es el personaje de Eduardo en la serie?

Es el novio de Naira, papel que interpreta Débora Izaguirre. Ella ha acogido en su casa a Leo (el extraterrestre que ocupa el cuerpo de Jorge Sanz en la serie), y está que echa chispas. Por eso se han montado tramas sobre el asunto de los celos, si le pilla con él, si no le pilla...

¿Es cierto que la serie tiene cierto parecido a “Friends”?

“Friends” está sobre todo dirigida a gente de treinta y tantos años, pero “El inquilino” es para todos los públicos. También hay personajes mayores y niños. En el tipo de humor sí que puede parecerse, pero a mí me da bastante miedo comparar. Luego, está lo del extraterrestre en 3D, que es algo que nunca se había hecho en una serie española.

¿Cuáles son los puntos fuertes de la serie?

Sobre todo los guiones, son muy divertidos. Cuando los leo en mi casa tranquilamente me río a carcajadas, y eso ya es una garantía de que luego al hacerlo te vas a divertir y va a quedar bastante gracioso. Además las tramas son muy rápidas, con muchas localizaciones y muchos exteriores. Otro aliciente sin duda es el personaje de Leo, que interpreta Jorge Sanz, y del muñeco en 3D.

¿Hasta qué punto los efectos especiales son importantes?

Como en las películas, los efectos especiales ya pueden ser "la leche" que sin un buen guión te puedes aburrir muchísimo. Aportan valor a la historia, pero con un buen guión y una buena dirección, ya está casi todo conseguido. Luego estamos los actores. La serie cuenta con Pilar Bardem, que está súper graciosa, con Pablo Carbonell, Joel, el cubano... También intervienen personajes famosos que interpretan papeles que sólo aparecen en un capítulo o dos y que muchas veces son clave.

Aparte de Pablo Carbonell, ¿habías coincidido antes con alguno de tus compañeros de reparto?

Con Jorge Sanz coincidí en “Morirás en Chafarinas”, pero él era Jorge Sanz y yo un simple soldado (risas). Con el resto, salvo con Pablo, igual los conocía de haberlos entrevistado con el micro de “Caiga Quien Caiga”.

Quién os iba a decir a ti y a Pablo que coincidiríais de nuevo, pero en una serie...

La verdad es que sí. Cuando me enteré de que iba a hacer Pablo otro papel le llamé y estuvimos riéndonos mucho, porque parece que no nos vamos a desenganchar el uno del otro durante otro tiempo más, y esperemos que sea mucho.

¿Existe entonces, un buen ambiente de trabajo?

Ya se sabe que estas cosas son las que se dicen siempre, yo no sé lo que te diré dentro de un tiempo, pero está tan mal el mundo del trabajo, también el de la televisión, que cuando consigues un papel como éste, y ves que es para tiempo, lo coges con mucha alegría, mucha ilusión y muy buen humor. Y así viene todo el mundo, con ganas de pasárselo bien trabajando, y fuera del trabajo.

¿Tú, que has tocado muchos palos en televisión, qué te sientes más, actor o presentador?

Me gustan las dos cosas, pero me siento más actor. Lo malo de trabajar de presentador es que luego resulta complicado que te vuelvan a dar un papel, y tiene que pasar un tiempo.

Supongo que conducir “Esta es mi gente” no tuvo que ser nada sencillo...

Lo del directo es lo más difícil que hay. No sabes lo que puede ocurrir, y la tensión de no poder repetir no la tiene una serie que se está grabando. También es verdad que con el directo es con lo que más se aprende, igual que con el teatro.

¿Cómo afrontas la prueba de fuego el 5 de septiembre? ¿Eres de los que se obsesionan con los índices de audiencia?

Evidentemente, cuando haces un trabajo en el que crees, quieres que tenga la mayor audiencia del mundo, más que nada porque significa que a mucha gente le gusta y que tú vas a seguir trabajando. Nosotros estamos grabando con toda la ilusión y creemos que la serie va a ser un exitazo. Si luego no lo es, es otra historia. Además, de la audiencia también dependen otros factores, como la contraprogramación.

¿Cómo contemplas el panorama de la televisión generalista actual?

La verdad es que muy mal y encima lo digo desde el punto de vista de alguien que veía muchísima tele. Yo me he tragado cosas que nunca diría en una entrevista. A mí no me parece mal que haya programas de cotilleos, lo que no me gusta es que haya tantísimos. Hay por la mañana, al mediodía, por la tarde y por la noche, y han conseguido que una persona como yo tenga que apagar la televisión de aburrimiento. La televisión debería ser más variada, con otros programas para niños, películas, deportes... Pero es que es lo mismo que si pusieran fútbol a todas horas, también me parecería fatal. Aparte de estudiar las audiencias, deberían plantearse cuánta gente ha dejado de ver la televisión en estos años. No es cuestión de qué tanto por ciento de la tarta se lleva cada uno, sino de si la tarta es más pequeña, que yo estoy convencido de que sí.

¿Y en cuanto al resto de series españolas? ¿Por qué crees que triunfan más que las extranjeras?

Creo que las series españolas se encuentran en estos momentos en una situación muy buena. Se cuida mucho la realización y los guiones. No hay más que ver “Aquí no hay quien viva”. Pero no sólo las comedias, también las de intriga y policíacas. Lo que ocurre es que un “ANHQV” no se puede hacer ni en Francia ni en Estados Unidos. Un día lo hablaba con una amiga inglesa que me decía que no le veía la gracia a “Siete vidas”. Son series que se hacen por gente de aquí y para gente de aquí. Se le pilla el truco a lo que nos gusta.

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