Debate La oposición francesa torpedea la reforma de la TV pública

Sarkozy podría verse obligado a eliminar la publicidad por decreto

El proyecto de ley de reforma del servicio público de la televisión francesa lleva más de una semana debatiéndose en la Asamblea Nacional sin que hasta la fecha se haya avanzado gran cosa al proliferar todo tipo de enmiendas y el número de diputados de la oposición que agotan su turno de palabra haciendo interminables las sesiones.

La estrategia de los grupos parlamentarios contrarios a la reforma gubernamental es torpedear el texto para impedir su aprobación antes del día 5 de enero de 2009, fecha en la que está prevista la supresión de la publicidad en las cadenas públicas a partir de las 20.00 horas, tal y como anunció en enero de este año el propio presidente Nicolas Sarkozy.

El nombramiento del director general, motivo de enfrentamiento

Además de la cuestión de la publicidad y los mecanismos alternativos que se barajan para paliar la pérdida de ingresos, entre los 56 artículos de la nueva regulación sobre lo audiovisual hay uno que solivianta especialmente a la oposición, que es la potestad del Elíseo para nombrar al director general del ente público.

"El calendario prevé dos semanas de debates. Vamos a intentar que se conviertan en tres para retrasar al máximo el envío del texto al Senado", admite sin ocultar la voluntad de obstaculizar el proceso de aprobación de la reforma el diputado socialista Patrick Bloche en la edición digital de "Point".

Sin anunciantes a partir de las 20:00 horas

En France Télévisions se cuenta de momento con los 260 millones procedentes de la publicidad emitida en horario diurno, los patronazgos previstos para 2009 y los 1.900 millones procedentes de los impuestos, pero las parrillas de programación tendrán que revisarse porque en enero los anunciantes ya no aparecen a partir de las 20:00 horas. De todas formas, los directivos de la televisión pública están convencidos de que al final la mayoría parlamentaria logrará sacar adelante el texto.

"Es un compromiso que hemos asumido y se cumplirá"

Es más, la ministra encargada de la reforma y responsable de Cultura, Christine Albanel, no quiere ni siquiera oir hablar de la hipótesis de retrasar la entrada en vigor de la ley. "Tenemos la intención de que la supresión de la publicidad entre en vigor el 5 de enero. Es un compromiso que hemos asumido y se cumplirá, se lo puedo asegurar", señalaba ayer en France Info.

Hoy, mientras, no excluía la posibilidad de recurrir al decreto, en línea con el argumento esgrimido por el secretario de Estado de Relaciones con el Parlamento, Roger Karoutchi, quien aseguraba que el Gobierno preparaba "sus armas". "El Gobierno tiene una amplia elección y hará gala de una capacidad de imaginación en las próximas 48 horas que maravillará a la oposición", decía el responsable del Ejecutivo.

"Paciencia gubernamental, iniciativa e imaginación"

"Frente a la obstrucción sistemática de la izquierda que no tiene nada que decir sobre lo audiovisual, responderemos con la paciencia gubernamental, con la iniciativa y con la imaginación", añadía Karoutchi.

El Gobierno podría usar el mecanismo del voto bloqueado que permite pedir a los diputados pronunciarse con un sólo voto sobre la totalidad o parte del texto. Lo que parece descartado es recurrir al artículo 49-3 de la Constitución, que permite al Ejecutivo adoptar un texto sin votarlo.

Este pulso parlamentario podría llevar al Gobierno a firmar por decreto la supresión de la publicidad, método que permitiría lograr el objetivo de la ley continuando su examen en la Asamblea. "No hay nada decidido, pero se podría hacer por decreto", admitía Albanel. "Lo que es seguro es que la publicidad se suprimirá el próximo 5 de enero", zanjaba.

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