Producción Las productoras alemanas exigen a las cadenas el copyright de sus programas

Las principales compañías independientes reclaman una revisión urgente del sistema de financiación de TV en este país

Durante la apertura en Postdam de Babelsberg 2001 (27 y 28 de agosto), la conferencia de producción audiovisual más importante de Alemania, los productores independientes demandaron al Gobierno una nueva regulación del sistema de financiación que ponga límite al poder del que gozan en la actualidad las emisoras, según informa el Hollywood Reporter. En este sentido, Georgia Tornow (en la foto), secretaria general de la Asociación de Productores Film 20, solicitó que se estableciera un límite al tiempo del que disponen las cadenas alemanas para explotar un producto que ellas han ayudado a financiar.

De acuerdo con el plan que propone Tornow, los productores darían el permiso de explotación de sus series y programas a las emisoras por un periodo inicial de tres años y dos tandas de emisiones. En cuanto a los derechos de programas extranjeros, éstos se dividirían al 50 por ciento entre la cadena y la productora. En la actualidad, los derechos del 90 por ciento de las producciones en Alemania pertenecen en su totalidad a la cadena, ya que ésta asume el 100 por cien de los gastos de producción.

“Este sistema está anticuado y debería cambiar”, declaró Tornow. “La aportación creativa de los productores debería ser compensada económicamente o mediante la cesión de derechos”. Friedrich-Carl Wachs, presidente de Producers AG, la productora independiente más importante de Alemania, sugirió la creación de un sistema de cuotas que obligue a las cadenas a comprar a las productoras independientes un cierto porcentaje del producto.

Thilo Kleine, director general de la productora de cine y TV alemana Bavaria Film tiene malos augurios para el futuro de la industria audiovisual de este país si las cadenas no ceden parte de su poder a las productoras independientes. “Dentro de dos años, cualquier productora con ventas inferiores a 100 millones de marcos (alrededor de 8.000 millones de pesetas) no podrá competir en este negocio”, opina Kleine.

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