Entrevista en TV3 "Lo único que critico a Sardá es su uso pervertido de las audiencias"

Buenafuente considera "una casualidad" que la marcha de éste coincida con su éxito

"Un hombre que ha revolucionado la televisión de entretenimiento en Catalunya y que va camino de hacer lo mismo en España...", así presentaba el pasado martes Albert Om, presentador del magacín vespertino de TV3 “El Club”, al invitado estelar de su programa, Andreu Buenafuente.

El showman catalán regresaba a la que fuera su cadena durante diez años, para ofrecer una extensa entrevista en la que habló de su gran momento actual, de recuerdos, vivencias y, como no, del anunciado descanso de Javier Sardá al final de esta temporada.

Sobre sus comienzos televisivos

Andreu Buenafuente: "El primer día que entré en TV3 venía de la mano de La Trinca para trabajar con Javier Sardá. Recuerdo que hicimos las pruebas de un piloto en sábado, un día en el que nunca se graba un piloto (entre risas). Era 1994 y el programa se llamaba “Todo por la audiencia”... Me siento muy vinculado a TV3 porque aquí he trabajado 10 años y he hecho más de 460 programas".

Sobre la marcha de Sardá

Buenafuente: "No soy un gran analista de Sardá pero creo que se le han juntado varias cosas que él mismo ha explicado. En primer lugar, lleva ocho temporadas haciendo el programa, centenares de noches... Yo sólo llevo 43 y a veces pienso que ya lo dejaría (entre risas) porque soy muy perezoso, aunque un perezoso fracasado y por eso me toca trabajar. Por otra parte, Sardá cree que ha acabado un ciclo, eso es una sensación muy personal, y que nuestra irrupción y éxito han influido muy poco en su decisión..."

"Es verdad que somos una mosca que le estamos haciendo la competencia, pero no creo que eso haya sido determinante para su marcha... ha sido una casualidad. Lo único que hemos demostrado es que en la televisión del late night puede haber bipartidismo".

Sobre su relación con Sardá, Buenafuente asegura que "hemos coincidido físicamente en la radio durante cinco años y estoy muy contento de aquella época. Mentiría si dijera que existe una amistad entre nosotros, porque un amigo es aquél al que llamas habitualmente, echas de menos... Lo que sí creo es que hay un gran respeto mutuo que compartimos".

Sobre "Crónicas Marcianas"

"La tele es arte y es industria, un matrimonio imposible pero que existe. Yo le he dicho que no me gusta su programa como espectador, no me gustan que griten, me pone nervioso... Sin embargo, creo que Sardá es de los mejores entrevistadores que hay en este país, lo que pasa es que no lo quiere hacer. Tiene unos valores y una creatividad, sobre todo en la radio, brutales..."

"Lo que no me agrada, y también se lo he dicho, es el uso pervertido que hace de los índices de audiencia (en referencia a los mensajes de Sardá regodeándose de su ventaja en los primeros días de competencia), sobre todo porque detrás de tí tienes a 140 personas trabajando.

Sobre cuándo se entera de las audiencias

"Estoy probando una experiencia y es que quiero quitarme de las audiencias como de fumar. Habitualmente me pasan los datos por mensaje de móvil a las 8 de la mañana, siempre, como un enfermo. Ahora estoy intentando una terapia de conocerlas por la tarde y, como no lo he conseguido, las descubro a eso de las doce y media".

Sobre la clave de su éxito

“La clave está en una combinación entre el guión y la personalidad del conductor. Ambos factores no pueden vivir por separado. Hace falta un programa muy bien construido, con guión, y hace falta un prescriptor, que es quien arma y vende todo eso. Indudablemente, hay que invertir en ideas, en guiones y en realización, porque sino, afloran la pobreza y la simplicidad de los contenidos”. (Entrevista en Expansión, 28/04/05)

Sobre la supuesta crisis de ideas en la televisión actual

“Hay ideas y gente preparada para entrar en combate, pero lo más importante es que la industria tenga paciencia y voluntad de asumir riesgos. Yo entiendo que es complicado, porque estamos hablando de grandes empresas de comunicación, con sus cuentas de resultados, pero deben saber que gestionan algo tan frágil como la creatividad. Y es que sin riesgo, la creatividad y las ideas no crecen. La pelota está en los despachos de los directivos de televisión, porque quien pone en el mercado productos con gracia y con riesgo tiene más garantías de éxito que el que solo clona lo que ya se está haciendo”. (Expansión, 28/04/05)

El futuro rey del late night considera que “el buen gusto en televisión reside en la responsabilidad, en la conciencia y en el sentido común de los que la fabricamos. Es como el cocinero que hace platos con alimentos del montón, fast food, y sin compromiso por alimentar adecuadamente a sus comensales. A mí me gusta fabricar mis platos con buenos alimentos, y eso son buenos invitados, buena música y buenos guiones. Pero no es que yo quiera ser delicattessen”. (Expansión, 28/04/05)

“Eso debería ser la norma para mejorar. Hay mucha televisión en la que la materia prima no da para más, ¿qué va a fabricar? La pelota está en el tejado de los directores de programas y en los creadores, y ahí no nos podemos escaquear, incluso aunque pongamos la excusa de eso es lo que la gente pide. Al público, si le das buena comida, te lo va a agradecer”. (Expansión, 28/04/05)

Sobre su futuro

"No he tenido un hijo porque para ello tendría que dejar de fumar, que es lo que más hago cuando nmo sé qué hacer. Soy incapaz de saber lo que estaré haciendo dentro de diez años porque, me ha ido tan bien profesionalmente, que no puedo hacer ninguna previsión... Esos sí, me imagino siempre en el plató y para nada en un despacho".

Ahora que se ha quedado solo, Buenafuente asegura que el reto es distinto. “Desde un punto de vista técnico, el hecho de tener compañeros luchando en campos similares te motiva. Pero yo creo que no estaré solo porque siempre habrá programas en esta franja de la noche, y estoy seguro de que contaré con un montón de vecinos” (Expansión, 28/04/05).

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