Entrevistas a presos antes de su ejecución, último fenómeno en la TV china

Igual que en nuestro país triunfan series como Águila Roja o Cuéntame, en la televisión china el gran acontecimiento televisivo es ver cómo los presos piden perdón y explican y confiesan sus crímenes poco antes de ser llevados a sus ejecuciones.

En resumen, ese es el argumento de Interviews before execution (Entrevistas antes de la ejecución), el fenómeno televisivo que arrasa en China con más de 40 millones de espectadores en la noche del sábado y que a lo largo de sus cinco años de emisión ha convertido a su presentadora, Ding Yu, en una estrella.

Durante el programa, la conductora cuenta los diferentes crímenes que han llevado a los presos al corredor de la muerte, compaginando sus explicaciones con las entrevistas cara a cara a los prisioneros y con sus imágenes confesando y pidiendo clemencia. Y todo ello, en escenas grabadas muchas veces pocos minutos antes de sus ejecuciones, informa el Daily Mail.

Grilletes en manos y pies y guardas armados en entrevistas cara a cara

La puesta en escena tampoco se queda atrás. La presentadora, impecablemente maquillada, vestida y conjuntada gracias a sus pañuelos de seda; lleva a cabo entrevistas cara a cara con los condenados. En la misma cárcel y sin quitarles los grilletes de manos y piernas, varios guardas armados se sitúan alrededor de ambos para garantizar la seguridad.

Tras “calentar” con preguntas sobre películas o música favoritas, Ding Yu les cuestiona sus actos para que se expliquen y confiesen en directo, para luego darles su “premio”: poder dirigirse a sus familiares, que no pueden estar con el condenado en sus últimas horas, a través de las cámaras. Y después, desaparecen para ser fusilados o sentados en una silla eléctrica.

De programa “regional” a éxito nacional chino que ahora llega a la BBC

El programa comenzó su andadura hace cinco años en un canal de televisión en la provincia de Henan, en China central. Tal fue su éxito que rápidamente se le dio un espacio en horario estelar en la noche del sábado.

Y a partir de ahora, el éxito traspasará fronteras. Desde la semana que viene, escenas de la serie aparecerán en Gran Bretaña por primera vez en la cadena BBC 2 documentales. Desde la BBC se describe al formato como un "chat show extraordinario" que ha convertido a la Ding Yu en una estrella nacional.

Más de 250 entrevistas con momentos polémicos y angustiosos

Durante los cinco años en los que el programa se ha emitido, Ding Yu ha efectuado más de 250 entrevistas a presos condenados a muerte. Por ejemplo, la de un hombre celoso que apuñaló a su ex-esposa delante de sus padres o la de un asesino de niños al que llegó a decir: “todo el mundo debe odiar”.

En otra ocasión, un prisionero de unos 20 años cayó de rodillas ante sus padres mientras decía "Padre, estaba equivocado. Lo siento", tras lo cual ambos progenitores pudieron verle poco antes de morir. La madre pidió disculpaspor golpearle una vez cuando era un niño y para implorar a su hijo: "Ve en paz. Está siguiendo las órdenes de gobierno”.

Para el Partido Comunista es una herramienta de advertencia a la población

Los funcionarios del gobernante Partido Comunista consideran la serie como una herramienta de propaganda perfecta para advertir a los ciudadanos de las consecuencias del delito. "Si se les advierte, las tragedias pueden ser evitadas. Eso es bueno para la sociedad”, comentó Lu Peijin, el jefe del canal en la provincia de Henan.

De hecho, los presos “seleccionados” para el programa son establecidos por los funcionarios judiciales, que presentan a los que ellos consideran que son casos adecuados para "educar” a la población". Hasta ahora, sólo cinco condenados a muerte se han negado a ser entrevistados.

Se centran en casos de asesinato y desechan los que tienen elementos políticos

En China su puede ser condenado a muerte por cometer hasta 55 delitos diferentes, que van desde el robo hasta los delitos contra el Estado. Sin embargo, el show televisivo sólo se centra en los casos de asesinato, evitando así entrar en delitos que puedan tener elementos políticos.

Hasta el momento, el “caso estrella”, el que más espectadores ha tenido, ha sido el de Bao Rongting, un hombre abiertamente gay que fue condenado a muerte por asesinar a su madre y luego violar su cadáver. Los resultados de audiencia fueron tan buenos que se dedicaron tres programas extras para explicar con detalle toda su historia, hablando incluso de la homosexualidad, un tema totalmente tabú en el país, lo que fue recogido en los periódicos estatales como “el brillo de una luz sobre un misterioso grupo de personas en nuestro país".

El último deseo del preso: estrechar la mano de la presentadora

Antes de ser ejecutado y sin familiares que lo acompañaran, el último deseo de Rongting fue estrechar la mano de la presentadora. Ella, que había admitido “estar inquieta por su sexualidad”, dudó en un principio pero finalmente tocó ligeramente con un dedo la mano del preso.

Tiempo después, Ding Yu confesó no estar segura de si debería haberle estrechado la mano, diciendo con disgusto evidente: "Había una gran cantidad de suciedad bajo sus uñas. Durante mucho tiempo he tenido una sensación en este dedo que no puedo describir".

“Ellos deben pagar un alto precio por su mala conducta. Se lo merecen”

Cuestionada sobre la naturaleza de su programa, Ding Yu explica: "Algunos espectadores pueden considerar algo cruel el preguntar a un condenado a muerte si quiere ser entrevistado, pero ellos quieren ser escuchados”. "Cuando estamos cara a cara me siento triste, pero no simpatizo con ellos. Deben pagar un alto precio por su mala conducta. Se lo merecen".

A pesar de su frialdad, la presentadora también reconoció que es “perseguida” por los presos a los que ha entrevistado: “En una ocasión desperté en un tren en medio de la noche y, mirando por la ventana, tuve una visión de los presos ejecutados que había entrevistado”.

China ejecuta a más personas que el resto de países del mundo juntos

Aunque las cifras de ejecuciones están catalogadas como “secreto de estado” en China, las estimaciones de diferentes organismos y asociaciones indican que el país condena a muerte a unos 2000 presos al año, número mayor que si sumáramos las del resto de países del mundo.

Las autoridades de la República Popular están tan preocupados con el posible deterioro de la imagen del país que pueda darse por la emisión de las imágenes en la BBC que han prohibido a Ding Yu y al resto del equipo que concedan entrevistas.

La TV China: "El programa de la BBC ha significado un problema"

"El programa de la BBC ha significado un problema para nosotros. Las autoridades chinas no quieren que los medios de comunicación extranjeros digan que no existen derechos humanos en China, particularmente en este momento políticamente sensible", explicó un ejecutivo de la televisión china.

BBC: "Se abre un aspecto de China que normalmente se oculta al mundo"

La BBC se expresó a través de una portavoz: "El programa proporciona una visión reveladora sobre las actitudes chinas hacia la pena de muerte. Al mostrar esa extraña relación de condenados a muerte en el país junto a entrevistas con presos, jueces y periodistas; se abre un aspecto de China que normalmente se oculta al mundo”.

Para aclarar cómo habían logrado poder emitir el formato, la misma portavoz explicó que sus derechos se compraron directamente a la productora china y fueron revisados de acuerdo a las directrices y normas de la BBC.

0 Comentarios

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba