Análisis y opinión

'La gran confusión' se despide con una certeza: sus datos de audiencia son insuficientes para TVE

Resulta paradójico que La gran confusión vaya a terminar su primera temporada debatiendo sobre la familia. Paradójico porque al programa que Xavier Sardá presenta en TVE le ha faltado justamente eso: una familia.

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Este sábado 26 de noviembre se emite a las 23:35 horas la última entrega de un formato de entretenimiento que no ha sabido conectar con la audiencia. Era una apuesta arriesgada, una jugada valiente o inconsciente de la cadena pública con la que probar suerte en una noche de baja competencia televisiva.

Se colocó a Sardá al frente de este show que ha querido imitar algunos rasgos de aquel que dio tantísima fama al catalán hace 25 años. Pero La gran confusión está lejos de parecerse a Crónicas marcianas, y más lejos aún de alcanzar su éxito arrollador.

Por el plató han pasado cada semana actrices, humoristas, presentadores y personajes de la farándula a los que se ha invitado para que opinen sobre el sexo, la fama, las mascotas, el dinero, los vecinos y las parejas. Con anécdotas, chistecillos y algunas preguntas picantes se han consumido las horas en un programa que también ha dado espacio a voces más sosegadas con experiencias vitales sorprendentes.

La gran confusión ha sido eso, una gran confusión, una caja llena de sorpresas más o menos agradables. Y entre tanta confusión, una certeza: sus datos de audiencia no han ayudado a TVE.

Ni el cambio de hora le hizo ganar audiencia

Aunque empezó con buen pie –léase esto entre comillas, tomando en cuenta la complicada situación de la cadena pública–, las cifras fueron empeorando semana a semana hasta niveles preocupantes. El programa se estrenó el 24 de septiembre a las 22:00 horas con 912.000 espectadores, el 9.1% de quienes estaba viendo la televisión aquella noche de sábado.

Es una cifra que posiblemente se festejó en los despachos de TVE porque era superior a la media de La 1, sin embargo, la alegría duró poco en Torrespaña.

Una semana después, La gran confusión empezó su caída en picado, llegando al 5.7% el 15 de octubre. La situación parecía irreversible, así que TVE optó por retrasar su emisión. Pero si creyó que desplazándolo a la medianoche ganaría competitividad, se equivocaba.

Audiencias de 'La gran confusión'

  • 24/09 - 9.1% y 912.000
  • 01/10 - 7.3% y 760.000
  • 08/10 - 6.4% y 654.000
  • 15/10 - 5.7% y 609.000
  • 22/10 - 7.3% y 390.000 (primera emisión en el late night)
  • 29/10 - 6% y 265.000
  • 05/11 - 6.4% y 402.000
  • 12/11 - 5% y 329.000
  • 19/11 - 6.6% y 358.000
  • MEDIA: 6.7% y 540.000

El 22 de octubre se emitió pasadas las doce de la madrugada. El número de espectadores se redujo a la mitad (cuanto más tarde, menos público), pero ganó cuota de pantalla. Repuntó hasta el 7.3%, dato que, en cualquier caso, es insuficiente para la primera cadena de TVE.

Lejos de corregir su declive, el programa siguió perdiendo audiencia hasta tocar fondo el pasado 12 de noviembre con un 5% de share. Ese día, pese a todo, La 1 promedió un 8.6%.

Con estos datos, la pregunta es inevitable: ¿dará TVE una segunda temporada al programa de Xavier Sardá? Preguntados al respecto, desde la cadena pública no resuelven la duda.

Así será el último programa de 'La gran confusión'

La familia ocupa el centro del plató en el último programa de la temporada de La gran confusión. ¿Cómo ha cambiado la familia? ¿Qué otros tipos de familia son comunes hoy al margen de la tradicional? En definitiva, tener familia ¿es un regalo o una carga? 

Xavier Sardá invita en esta ocasión a dos personas para quienes la familia es muy importante: Julio Iglesias Jr. y Mónica Cruz, que tienen mucho que contar sobre las suyas.

Se les añade Loles León, invitada residente, con sus propias vivencias familiares. Para ampliar la visión del tema, completan el elenco de invitados la cantante Samantha Hudson, el cómico Andrés Torres y los periodistas Lorena Vázquez y Gonzalo Miró.

Y cómo cada familia es un mundo, Ana Boadas entrevista a una muy especial, formada por un nieto y su abuela, que cuentan su vida cotidiana en Tiktok ante más de siete millones de seguidores. 

Miki dKai trae a su hija Pilar al plato para ayudarle en su monólogo; Txabi Franquesa habla de su familia muy, muy especial; Pep Plaza encarna al otro Sardà con sus preguntas incómodas para Mónica Cruz; y Quique Jiménez hará su juego a Julio Iglesias Jr., que también hablará en el programa sobre la polémica de esta semana con su novia y la sábana.

Resulta paradójico que La gran confusión vaya a terminar su primera temporada debatiendo sobre la familia. Paradójico porque al programa que Xavier Sardá presenta en TVE le ha faltado justamente eso: una familia.

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Este sábado 26 de noviembre se emite a las 23:35 horas la última entrega de un formato de entretenimiento que no ha sabido conectar con la audiencia. Era una apuesta arriesgada, una jugada valiente o inconsciente de la cadena pública con la que probar suerte en una noche de baja competencia televisiva.

Se colocó a Sardá al frente de este show que ha querido imitar algunos rasgos de aquel que dio tantísima fama al catalán hace 25 años. Pero La gran confusión está lejos de parecerse a Crónicas marcianas, y más lejos aún de alcanzar su éxito arrollador.

Por el plató han pasado cada semana actrices, humoristas, presentadores y personajes de la farándula a los que se ha invitado para que opinen sobre el sexo, la fama, las mascotas, el dinero, los vecinos y las parejas. Con anécdotas, chistecillos y algunas preguntas picantes se han consumido las horas en un programa que también ha dado espacio a voces más sosegadas con experiencias vitales sorprendentes.

La gran confusión ha sido eso, una gran confusión, una caja llena de sorpresas más o menos agradables. Y entre tanta confusión, una certeza: sus datos de audiencia no han ayudado a TVE.

Ni el cambio de hora le hizo ganar audiencia

Aunque empezó con buen pie –léase esto entre comillas, tomando en cuenta la complicada situación de la cadena pública–, las cifras fueron empeorando semana a semana hasta niveles preocupantes. El programa se estrenó el 24 de septiembre a las 22:00 horas con 912.000 espectadores, el 9.1% de quienes estaba viendo la televisión aquella noche de sábado.

Es una cifra que posiblemente se festejó en los despachos de TVE porque era superior a la media de La 1, sin embargo, la alegría duró poco en Torrespaña.

Una semana después, La gran confusión empezó su caída en picado, llegando al 5.7% el 15 de octubre. La situación parecía irreversible, así que TVE optó por retrasar su emisión. Pero si creyó que desplazándolo a la medianoche ganaría competitividad, se equivocaba.

Audiencias de 'La gran confusión'

  • 24/09 - 9.1% y 912.000
  • 01/10 - 7.3% y 760.000
  • 08/10 - 6.4% y 654.000
  • 15/10 - 5.7% y 609.000
  • 22/10 - 7.3% y 390.000 (primera emisión en el late night)
  • 29/10 - 6% y 265.000
  • 05/11 - 6.4% y 402.000
  • 12/11 - 5% y 329.000
  • 19/11 - 6.6% y 358.000
  • MEDIA: 6.7% y 540.000

El 22 de octubre se emitió pasadas las doce de la madrugada. El número de espectadores se redujo a la mitad (cuanto más tarde, menos público), pero ganó cuota de pantalla. Repuntó hasta el 7.3%, dato que, en cualquier caso, es insuficiente para la primera cadena de TVE.

Lejos de corregir su declive, el programa siguió perdiendo audiencia hasta tocar fondo el pasado 12 de noviembre con un 5% de share. Ese día, pese a todo, La 1 promedió un 8.6%.

Con estos datos, la pregunta es inevitable: ¿dará TVE una segunda temporada al programa de Xavier Sardá? Preguntados al respecto, desde la cadena pública no resuelven la duda.

Así será el último programa de 'La gran confusión'

La familia ocupa el centro del plató en el último programa de la temporada de La gran confusión. ¿Cómo ha cambiado la familia? ¿Qué otros tipos de familia son comunes hoy al margen de la tradicional? En definitiva, tener familia ¿es un regalo o una carga? 

Xavier Sardá invita en esta ocasión a dos personas para quienes la familia es muy importante: Julio Iglesias Jr. y Mónica Cruz, que tienen mucho que contar sobre las suyas.

Se les añade Loles León, invitada residente, con sus propias vivencias familiares. Para ampliar la visión del tema, completan el elenco de invitados la cantante Samantha Hudson, el cómico Andrés Torres y los periodistas Lorena Vázquez y Gonzalo Miró.

Y cómo cada familia es un mundo, Ana Boadas entrevista a una muy especial, formada por un nieto y su abuela, que cuentan su vida cotidiana en Tiktok ante más de siete millones de seguidores. 

Miki dKai trae a su hija Pilar al plato para ayudarle en su monólogo; Txabi Franquesa habla de su familia muy, muy especial; Pep Plaza encarna al otro Sardà con sus preguntas incómodas para Mónica Cruz; y Quique Jiménez hará su juego a Julio Iglesias Jr., que también hablará en el programa sobre la polémica de esta semana con su novia y la sábana.

Resulta paradójico que La gran confusión vaya a terminar su primera temporada debatiendo sobre la familia. Paradójico porque al programa que Xavier Sardá presenta en TVE le ha faltado justamente eso: una familia.

ANÁLISIS | 'Y ahora Sonsoles' celebra su primer mes: así han ido sus audiencias en Antena 3 contra 'Sálvame'

Más

Este sábado 26 de noviembre se emite a las 23:35 horas la última entrega de un formato de entretenimiento que no ha sabido conectar con la audiencia. Era una apuesta arriesgada, una jugada valiente o inconsciente de la cadena pública con la que probar suerte en una noche de baja competencia televisiva.