Crítica
'Ser o no ser', otro acierto de RTVE en una serie delicada sobre lo difícil que es ser diferente

Reparto completo de 'Ser o no ser'

Gabriel Arias Romero

En su intento por acercarse a la juventud, y por hacerlo a través de un lenguaje inclusivo que represente la diversidad de las nuevas generaciones, RTVE estrena este miércoles 30 de marzo Ser o no ser, una pequeña serie concebida para su canal juvenil Playz.

Todo en esta ficción creada por Coral Cruz gira en torno a Joel, un adolescente transexual de 16 años que se prepara para ser actor mientras se enfrenta a los retos que ha de superar cada día para ser quien realmente es.

Con una extrema sencillez, la serie cuenta en seis capítulos de 25 minutos de duración una historia con la que podrán empatizar muchas personas, y no sólo quienes hayan tenido una transición parecida a la del joven protagonista. Porque empatizar es lo que ha hecho su creadora, que tuvo el acierto de preguntar a quienes saben del tema y eligió a un actor transexual para el papel principal.

El intérprete catalán Ander Puig lidera el reparto de Ser o no ser junto a Júlia Gibert, Berta Galo, Lion ArmasEnzo Oliver, Nil Carbonell, Eduard Torres y Anna Bernal, perfiles más bien desconocidos por el público pero muy acertados a pesar de su escasa trayectoria en el mundo de la interpretación. Quienes sí tienen tablas son Anna Alarcón (El Inocente) y Emma Vilarasau (Los sin nombre), que dan vida a la madre y la profesora del protagonista, para el que representan mucho más de lo que pudiera parecer.

Rebosa humildad esta ficción dirigida por Marta Pahissa, pero no hacían falta grandes alardes ni muchos recursos para contar la historia de Joel. Lo importante aquí son los detalles con los que se representa la vida de un joven transexual que tiene miedos e inseguridades que no le dejan disfrutar al cien por cien ni de sí mismo ni de los demás.

Más que ser actor, Joel quiere dejar de serlo. Quiere dejar de interpretar el papel que se le había asignado por error. Quiere acabar para siempre con la posibilidad de no ser quien es. La serie consigue que el espectador sienta la angustia del protagonista, pero también sus ansias de liberación y esa felicidad plena que lo invade todo cuando por fin se consigue renacer. Porque el ejemplo de Joel sirve para todos, su mensaje es universal: has de ser quien eres.

Al propósito final ayuda muchísimo que el actor principal, Ander Puig, entienda “a la perfección” el viaje de su personaje. “Realidad y ficción se mezclan un poco inevitablemente, pero quiero recalcar que la historia de Joel no es la mía”, contó el intérprete en su cuenta de Instagram. Ser o no ser supone el debut artístico del catalán, que a sus 20 años también ha recibido el mayor encargo de su cortísima carrera actoral: un papel en la sexta temporada de Élite.

Seis capítulos de 25 minutos no dan tiempo para mucho más, así que da la impresión de que se apelotonan los acontecimientos en esta producción de RTVE y The Mediapro Studio. Quizá es poco tiempo para encajar con suavidad todos los giros de guion que suceden. Algún episodio más habría permitido un tono más natural, un desarrollo menos forzado que habría facilitado las tramas para una segunda temporada.

En cualquier caso, se entiende que Ser o no ser trasciende a lo puramente artístico, así que es irrelevante que por su excesiva brevedad haya representado a la sociedad de manera un tanto arquetípica. Su propósito es vidente y lo único que en realidad merece la pena subrayar: educar la mirada de una sociedad que todavía no ha empatizado con las personas transexuales. La serie cumple su objetivo sobradamente y es, por lo tanto, otro éxito de la radiotelevisión pública en su 'coqueteo' con la audiencia más joven, a la que ya tentó hace meses con Yrreal.

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