Crítica

Honores a 'Venga Juan', la serie que desnuda a nuestros políticos a golpe de sátira

Hubo un tiempo en que no parecía posible que una serie de ficción desnudase las miserias de la clase política española y no solo saliese airosa en el intento, sino elogiada con unanimidad. Mientras a nivel internacional surgían títulos como Borgen o House of Cards, aquí las cadenas y compañías de televisión se resistían a poner frente al espejo a aquellos que desde sus posiciones de poder, hacen y deshacen a su antojo. Un tabú que derribó a golpe de sátira Vota Juan, proyecto de la cadena de pago TNT que llegó sin grandes alardes y que este domingo 28 de noviembre estrena en HBO Max su tercera parte, Venga Juan, convertida en un referente en la comedia patria.

'Venga Juan' y 'Reyes de la noche', las series favoritas de unos Premios Feroz 2022 que domina Movistar+

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Creada por Diego San José y protagonizada por Javier Cámara, la franquicia que produce 100 Balas (The Mediapro Studio) empezó dejándonos ver por la mirilla la mezquindad de Juan Carrasco, un ministro de Agricultura capaz de cualquier cosa por ascender hasta la cima. El retrato, con nombre y apellido ficticio y sin ideología aparente, no tardó en levantar ampollas de los que se creían intocables, y no podían evitar verse reflejados en ese hombre de ambición desmedida y formas ridículas. Casi tres años después, y tras cubrirse de gloria con una secuela (Vamos Juan) menos política e igual de acertada, la serie tira de la manta como nunca en su temporada más esperpéntica, y paródicamente realista.

Los nuevos capítulos sitúan al personaje protagonista en el pico más alto de su carrera. En un nuevo reinicio, y gracias a las puertas giratorias, Carrasco disfruta de un puesto de excepción en una empresa de gas, vive en un casoplón y estrena aspecto tras su prolífico viaje a Turquía. En su vida no hay espacio ni para su mujer ni para su hija, pero sí para la amistad de su vecino "Chayanne", que le ayuda a alardear como le gusta. Sin embargo, todo se viene abajo cuando su nombre aparece en los papeles de una trama de corrupción municipal y se inicia una carrera contrarreloj para intentar evitar su ingreso en prisión.

Este revés, el más duro y complicado al que "J. Carrasco" se ha enfrentado hasta la fecha, marca el pistoletazo de salida de una "secuela de la secuela" que tiene un aura triste y solemne, y que bebe al fin de referentes claros y evidentes para confirmarse como una radiografía sin igual de la política española. Un fresco caracterizado por ese humor grotesco que destilan los propios casos reales de corrupción que no han salido de las mentes del equipo de guionistas, que caracteriza a la ficción desde su primer capítulo y que vuelve a explotar iluminada por su gran protagonista.

Juan Carrasco, un personaje que trasciende a su propio universo

"¿Es Juan Carrasco el personaje cómico mejor construido de todos los que has interpretado?", preguntamos desde verTele a Javier Cámara en una entrevista reciente. Y aunque él se resiste a catalogarlo como tal, lo cierto es que sí es el mejor personaje cómico que podemos encontrar a día de hoy en la ficción patria.

Resulta complicado que un político con los valores y métodos del exalcalde ficticio de Logroño genere algo más que rechazo. También parece difícil que en un momento en que la realidad de nuestros representantes supera a la ficción, y con el hastío como sentimiento generalizado en la sociedad, una parodia más realista de lo que muchos serían capaces de admitir tenga esta capacidad de dar en el clavo.

Si algo ha conseguido Juan Carrasco en estos años de 'campaña' es meterse en el bolsillo a su público. Y eso es gracias tanto a la brillante interpretación de Cámara como al impecable trabajo del equipo de guionistas que encabeza el propio San José, que han perfilado un personaje que a caballo entre el bochorno y la ternura, trasciende a su propio universo. Porque Juan es más que el protagonista de una serie de una plataforma de pago; es también ese referente 'tuitero' que aparece cuando acontece el enésimo ridículo político que no firmaría ni él en una de las tramas. Es ese personaje que, sea cual sea el futuro de la franquicia, se va a quedar siempre en la memoria colectiva.

Quizás porque sus fechorías no nos afectan, porque nos recuerda demasiado a lo que conocemos, o porque después de tantos capítulos hemos aprendido a quererle, todo lo que 'toca' provoca, como mínimo, una sonrisa. No necesita ni el chiste, ni el gag ni siquiera iniciar un diálogo, ya que un mero gesto, postura o intención es suficiente para generar un sentimiento en el espectador... aunque sea pudor.

En lo que a la tercera temporada se refiere, vemos a Juan Carrasco más vulnerable, triste y solitario que nunca. También más tierno y patético, por qué no decirlo. Se ha puesto pelo y ha cambiado su look para reflejar la imagen que siempre ha querido, pero por dentro está vacío como nunca. Y cuando llega esa noticia que le conecta de nuevo con Logroño y le acerca a prisión, la conexión que el espectador ha fraguado con él impide que nadie pueda desearle nada malo, a pesar de todo lo que ha podido hacer.

A su 'vera' está de nuevo Macarena, exjefa de prensa, cuenta pendiente y compañera inseparable... por mucho que ella desee perderlo de vista. Aunque el personaje de María Pujalte da un paso a un lado con respecto a las dos temporadas anteriores, algo inevitable en una entrega que es más Juan que nunca, vuelve a ser el contrapunto perfecto para un protagonista que no puede vivir sin ella.

De manera similar ocurre con Víctor (Adam Jezierski), Paula (Yaël Belicha) y Eva (Esty Quesada), que también ocupan un plano más secundario obligados por la trama. No por ello pierden el punch, y sus intervenciones siguen aportando la frescura de siempre. Al menos así sucede en los primeros capítulos de la temporada a los que ha tenido acceso verTele, y que se guardan algunas sorpresas del reparto como la de un conocido cantante y la de Manolo Solo.

Honores a 'Venga Juan'

Probablemente pocos auguraron, aquel mes de junio de 2018 en la primera toma de contacto con los medios, que una comedia política (¡con la que está cayendo!) nacida en un canal de pago podría dejar un poso tan importante en la ficción patria. Poso a nivel de reconocimiento, donde ha arrasado con el Ondas y el Feroz para Vamos Juan, y ya se perfila como favorita para revalidar título en los Feroz 2022 con Venga Juan. Y también a nivel de contenido, pues ha sido la primera serie española que se ha atrevido a dejar en evidencia a nuestra clase política a golpe de sátira.

En esta tercera tanda, el equipo de guion que componen Diego San José, Víctor García LeónDaniel Castro, Pablo Remón, Diego Soto y Pilar Palomero vuelve a dar una 'masterclass' con textos inteligentes y ácidos que rayan al nivel de temporadas anteriores. Su humor, hilarante hasta el absurdo y autocrítico como ninguno, sigue haciendo gala de que la libertad es el único contexto en el que una serie como Venga Juan puede funcionar.

Además, las situaciones cómicas se azuzan con un componente nuevo en la trama: una especie de 'cuenta atrás' más habitual en el género thriller que dota de emoción a los guiones y que mantiene al espectador atrapado, esperando a conocer el destino de Juan Carrasco.

Nada se sabe oficialmente sobre lo que ocurrirá con la comedia una vez lanzada esta temporada en HBO Max. Por un lado, el ciclo del político podría darse por cerrado tras contar una tercera historia que parece completar el arco del protagonista. Por otro, cuesta creer que de tanta mente prodigiosa no surja un motivo justificado para seguir teniendo al personaje entre nosotros. Sea como fuere, honor para Juan.

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Hubo un tiempo en que no parecía posible que una serie de ficción desnudase las miserias de la clase política española y no solo saliese airosa en el intento, sino elogiada con unanimidad. Mientras a nivel internacional surgían títulos como Borgen o House of Cards, aquí las cadenas y compañías de televisión se resistían a poner frente al espejo a aquellos que desde sus posiciones de poder, hacen y deshacen a su antojo. Un tabú que derribó a golpe de sátira Vota Juan, proyecto de la cadena de pago TNT que llegó sin grandes alardes y que este domingo 28 de noviembre estrena en HBO Max su tercera parte, Venga Juan, convertida en un referente en la comedia patria.

'Venga Juan' y 'Reyes de la noche', las series favoritas de unos Premios Feroz 2022 que domina Movistar+

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Creada por Diego San José y protagonizada por Javier Cámara, la franquicia que produce 100 Balas (The Mediapro Studio) empezó dejándonos ver por la mirilla la mezquindad de Juan Carrasco, un ministro de Agricultura capaz de cualquier cosa por ascender hasta la cima. El retrato, con nombre y apellido ficticio y sin ideología aparente, no tardó en levantar ampollas de los que se creían intocables, y no podían evitar verse reflejados en ese hombre de ambición desmedida y formas ridículas. Casi tres años después, y tras cubrirse de gloria con una secuela (Vamos Juan) menos política e igual de acertada, la serie tira de la manta como nunca en su temporada más esperpéntica, y paródicamente realista.

Los nuevos capítulos sitúan al personaje protagonista en el pico más alto de su carrera. En un nuevo reinicio, y gracias a las puertas giratorias, Carrasco disfruta de un puesto de excepción en una empresa de gas, vive en un casoplón y estrena aspecto tras su prolífico viaje a Turquía. En su vida no hay espacio ni para su mujer ni para su hija, pero sí para la amistad de su vecino "Chayanne", que le ayuda a alardear como le gusta. Sin embargo, todo se viene abajo cuando su nombre aparece en los papeles de una trama de corrupción municipal y se inicia una carrera contrarreloj para intentar evitar su ingreso en prisión.

Este revés, el más duro y complicado al que "J. Carrasco" se ha enfrentado hasta la fecha, marca el pistoletazo de salida de una "secuela de la secuela" que tiene un aura triste y solemne, y que bebe al fin de referentes claros y evidentes para confirmarse como una radiografía sin igual de la política española. Un fresco caracterizado por ese humor grotesco que destilan los propios casos reales de corrupción que no han salido de las mentes del equipo de guionistas, que caracteriza a la ficción desde su primer capítulo y que vuelve a explotar iluminada por su gran protagonista.

Juan Carrasco, un personaje que trasciende a su propio universo

"¿Es Juan Carrasco el personaje cómico mejor construido de todos los que has interpretado?", preguntamos desde verTele a Javier Cámara en una entrevista reciente. Y aunque él se resiste a catalogarlo como tal, lo cierto es que sí es el mejor personaje cómico que podemos encontrar a día de hoy en la ficción patria.

Resulta complicado que un político con los valores y métodos del exalcalde ficticio de Logroño genere algo más que rechazo. También parece difícil que en un momento en que la realidad de nuestros representantes supera a la ficción, y con el hastío como sentimiento generalizado en la sociedad, una parodia más realista de lo que muchos serían capaces de admitir tenga esta capacidad de dar en el clavo.

Si algo ha conseguido Juan Carrasco en estos años de 'campaña' es meterse en el bolsillo a su público. Y eso es gracias tanto a la brillante interpretación de Cámara como al impecable trabajo del equipo de guionistas que encabeza el propio San José, que han perfilado un personaje que a caballo entre el bochorno y la ternura, trasciende a su propio universo. Porque Juan es más que el protagonista de una serie de una plataforma de pago; es también ese referente 'tuitero' que aparece cuando acontece el enésimo ridículo político que no firmaría ni él en una de las tramas. Es ese personaje que, sea cual sea el futuro de la franquicia, se va a quedar siempre en la memoria colectiva.

Quizás porque sus fechorías no nos afectan, porque nos recuerda demasiado a lo que conocemos, o porque después de tantos capítulos hemos aprendido a quererle, todo lo que 'toca' provoca, como mínimo, una sonrisa. No necesita ni el chiste, ni el gag ni siquiera iniciar un diálogo, ya que un mero gesto, postura o intención es suficiente para generar un sentimiento en el espectador... aunque sea pudor.

En lo que a la tercera temporada se refiere, vemos a Juan Carrasco más vulnerable, triste y solitario que nunca. También más tierno y patético, por qué no decirlo. Se ha puesto pelo y ha cambiado su look para reflejar la imagen que siempre ha querido, pero por dentro está vacío como nunca. Y cuando llega esa noticia que le conecta de nuevo con Logroño y le acerca a prisión, la conexión que el espectador ha fraguado con él impide que nadie pueda desearle nada malo, a pesar de todo lo que ha podido hacer.

A su 'vera' está de nuevo Macarena, exjefa de prensa, cuenta pendiente y compañera inseparable... por mucho que ella desee perderlo de vista. Aunque el personaje de María Pujalte da un paso a un lado con respecto a las dos temporadas anteriores, algo inevitable en una entrega que es más Juan que nunca, vuelve a ser el contrapunto perfecto para un protagonista que no puede vivir sin ella.

De manera similar ocurre con Víctor (Adam Jezierski), Paula (Yaël Belicha) y Eva (Esty Quesada), que también ocupan un plano más secundario obligados por la trama. No por ello pierden el punch, y sus intervenciones siguen aportando la frescura de siempre. Al menos así sucede en los primeros capítulos de la temporada a los que ha tenido acceso verTele, y que se guardan algunas sorpresas del reparto como la de un conocido cantante y la de Manolo Solo.

Honores a 'Venga Juan'

Probablemente pocos auguraron, aquel mes de junio de 2018 en la primera toma de contacto con los medios, que una comedia política (¡con la que está cayendo!) nacida en un canal de pago podría dejar un poso tan importante en la ficción patria. Poso a nivel de reconocimiento, donde ha arrasado con el Ondas y el Feroz para Vamos Juan, y ya se perfila como favorita para revalidar título en los Feroz 2022 con Venga Juan. Y también a nivel de contenido, pues ha sido la primera serie española que se ha atrevido a dejar en evidencia a nuestra clase política a golpe de sátira.

En esta tercera tanda, el equipo de guion que componen Diego San José, Víctor García LeónDaniel Castro, Pablo Remón, Diego Soto y Pilar Palomero vuelve a dar una 'masterclass' con textos inteligentes y ácidos que rayan al nivel de temporadas anteriores. Su humor, hilarante hasta el absurdo y autocrítico como ninguno, sigue haciendo gala de que la libertad es el único contexto en el que una serie como Venga Juan puede funcionar.

Además, las situaciones cómicas se azuzan con un componente nuevo en la trama: una especie de 'cuenta atrás' más habitual en el género thriller que dota de emoción a los guiones y que mantiene al espectador atrapado, esperando a conocer el destino de Juan Carrasco.

Nada se sabe oficialmente sobre lo que ocurrirá con la comedia una vez lanzada esta temporada en HBO Max. Por un lado, el ciclo del político podría darse por cerrado tras contar una tercera historia que parece completar el arco del protagonista. Por otro, cuesta creer que de tanta mente prodigiosa no surja un motivo justificado para seguir teniendo al personaje entre nosotros. Sea como fuere, honor para Juan.

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Hubo un tiempo en que no parecía posible que una serie de ficción desnudase las miserias de la clase política española y no solo saliese airosa en el intento, sino elogiada con unanimidad. Mientras a nivel internacional surgían títulos como Borgen o House of Cards, aquí las cadenas y compañías de televisión se resistían a poner frente al espejo a aquellos que desde sus posiciones de poder, hacen y deshacen a su antojo. Un tabú que derribó a golpe de sátira Vota Juan, proyecto de la cadena de pago TNT que llegó sin grandes alardes y que este domingo 28 de noviembre estrena en HBO Max su tercera parte, Venga Juan, convertida en un referente en la comedia patria.

'Venga Juan' y 'Reyes de la noche', las series favoritas de unos Premios Feroz 2022 que domina Movistar+

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Creada por Diego San José y protagonizada por Javier Cámara, la franquicia que produce 100 Balas (The Mediapro Studio) empezó dejándonos ver por la mirilla la mezquindad de Juan Carrasco, un ministro de Agricultura capaz de cualquier cosa por ascender hasta la cima. El retrato, con nombre y apellido ficticio y sin ideología aparente, no tardó en levantar ampollas de los que se creían intocables, y no podían evitar verse reflejados en ese hombre de ambición desmedida y formas ridículas. Casi tres años después, y tras cubrirse de gloria con una secuela (Vamos Juan) menos política e igual de acertada, la serie tira de la manta como nunca en su temporada más esperpéntica, y paródicamente realista.