Entrevista

Ion Aramendi: “El entretenimiento es mucho más complicado de hacer que la información”

En cuestión de apenas dos años, cuando arrancaron las emisiones de El cazador, Ion Aramendi se ha convertido por méritos propios en el principal comodín de TVE. Desde el estreno del concurso de las tardes a comienzos de 2020, Aramendi ha asumido la presentación de los especiales Todos en casa, del talent show The Dancer y del magacín matinal Mejor Contigo. A estos acaba de añadir La noche de los cazadores, el spin-off en versión nocturna del formato de las tardes, que ha arrancado de forma meritoria en la noche de los lunes.

Entrevista | Javier Ruiz: "Lo único que pido para trabajar en un sitio es libertad editorial"

Saber más

No soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para la casa”, asegura el afable guipuzcoano a verTele sobre su ubicuidad en la programación, estando presente en la mañana, la tarde y la noche de La 1, y en la confianza que desde el seno de la Corporación se tiene en él. Lo cierto es que Aramendi ha terminado por ganar galones en la cadena según se quedaba sin el que había sido su referente en el entretenimiento, Roberto Leal. Él prefiere no pensar en comparaciones, ni tampoco en el momento concreto que vive: “No tengo presión porque no me siento responsable de dónde estoy”, afirma.

Con El cazador atravesando su mejor momento, y con La noche de los cazadores habiendo arrancado con buenas opiniones, también hablamos de las dificultades para consolidar Mejor contigo. Con honestidad, y tirando de un símil cinematográfico, reconoce: “Nos pegamos como si fuéramos Rocky contra Apollo Creed y a la vez estuviera zumbando Ivan Drago por otro lado. Al final te está zumbando todo el mundo”.

Él afronta ese combate con profesionalidad y con la máxima de sentirse orgulloso de lo que hace. En ese sentido, deja claro que hay que bregarse en todos los formatos y géneros posibles, aunque sus intereses se dirigen más al entretenimiento: “El entretenimiento es mucho más complicado de hacer que la información. Todos nos podemos preparar para contar algo, pero que contar eso sea entretenido es más complicado”.

'La noche de los cazadores' ha tenido ya su puesta de largo en TVE y la recepción no ha podido ser más positiva. Tiene especial mérito, viniendo de un peso pesado como 'MasterChef' y con la competencia tan sólida en el resto de cadenas privadas. ¿Cómo recibisteis el dato?

Jo, pues súper contento y satisfecho. Es un programa en el que confiábamos mucho. Yo se lo decía a los directivos de la casa y a todo con el que me encontraba. Tengo mucha confianza en que es un gran formato de noche, un gran formato para la Televisión Española. Compite de manera distinta de una manera muy digna con cualquier otro formato.

Es un concurso con una mecánica sencilla de entender, en un plató espectacular y con un casting maravilloso, de concursantes y de cazadores. Tenía todos los ingredientes como para confiar mucho. Ahora, es verdad que cuando te lanzas al ruedo tienes un poco de cague. Porque... ¿Y si no gusta a la gente? ¿Y si no lo entiende? ¿Y si todo lo espectacular que me parece a mí no lo es? Pero al final la respuesta de la audiencia como en cualitativo, en los comentarios, es muy positiva. Es lo que esperábamos. Somos ambiciosos, como cualquiera que se dedique a esto, y en vez de hacer un 9% queremos hacer un 10 o 11. Pero plantarte un lunes con un concurso puro y duro, con la promo que hace la cadena, que ya sabemos que hace dentro de sus posibilidades pero que es mucho más potente en los privados y hacemos lo que podemos en la Española, para mí es muy meritorio y estamos súper contentos. Estoy feliz, la verdad, y creo que tiene mucho margen de mejora.

Si hubo dos palabras que se repitieron en los comentarios de las redes sociales eran “entretenidísimo” y “adrenalínico”. ¿Es lo que se busca cuando se hace un concurso de estas características?

Exacto. Eso te lo da la propia mecánica del formato. Cuando vi los formatos, tanto el de la tarde como el otro, que yo vi en bruto, aluciné. Pensaba: 'Qué formato tan guay, te tiene atrapado a la pantalla'. Es brutal, y hacerlo es una gozada. Efectivamente, es entretenido, que es lo único que pretende cualquier concurso, y adrenalínico, porque es un diente de sierra. La ronda dos, la ronda final de cada concursante, es espectacular con el tema del tiempo, con el dinero y al encontrarse a los cazadores que se encuentre... Para mí era, más allá de lo que yo hago, esa prueba la que engancha. La necesitas y al rato quieres otra vez: quieres que se enfrenten, que pase de nuevo ese minuto. Es brutal, es lo mejor del formato.

En eso son muy buenos los británicos, en crear atmósfera. Y este es un productazo, un programazo. Ojalá hagamos muchas temporadas y siga mucho tiempo en antena. Tanto El cazador como La noche de los cazadores son concursos maravillosos que deberían durar mucho tiempo en España.

Habiendo sacado 'El cazador' prácticamente en pandemia, que estemos donde estamos me hace sentir súper agradecido

Es cierto que durante los últimos años los concursos en prime time han sido excepciones a la regla. Excepciones muy notables por otro lado: se han pasado al horario estelar cuando se advertían grandes eventos, como las victorias de Pablo Díaz en 'Boom' o hace un par de años la de Los Lobos en 'Boom'. ¿Crees que sigue resultando una apuesta arriesgada por parte de TVE?

De todo cuando se abusa cansa. Ahora vivimos una etapa fantástica para los concursos. En la tarde estamos nosotros, están Boom y Pasapalabra, al mediodía se han probado en Cuatro y en la Española, y está La Ruleta de la suerte, que lleva 17 años. Hay momentos puntuales en los que un concurso siempre entra bien. Es verdad que en el prime time a veces es muy complicado y es una apuesta difícil. Pero todo es cíclico, igual que en la vida o en la moda. Algo que parece que desaparece, vuelve.

La tele ha vivido un momento de directo y de telerrealidad que ha estado muy bien, y los concursos a veces están un poco de capa caída. ¿Por qué no una etapa de concursos? Eso sí, siempre lo digo: el concurso tiene que ser muy honesto y muy digno. Tiene que ser algo distinto que te apetezca ver y que tenga emoción. Hay concursos que en prime time no funcionarían porque serían muy lentos. La manera de consumir tele la vivimos de otra manera: queremos entretenernos, pero queremos que pasen cosas. Antes había concursos muy planitos, ahora estamos pidiendo concursos como el nuestro: un diente de sierra con tensión a cada poco, tienes momentos de tranquilidad para conocer al personaje, momentos de risa, momentos para conocer historias y a personas... Y además, lo disfrutas. El otro día estaba viéndolo con mi mujer, y cada vez que alguien se llevaba pasta saltaba del sofá (risas). Te alegras de que pase, y también entiendes cuando no pasa y la caga que digas, 'Joder, cómo ha fallado'. El concurso tiene que tener una serie de ingredientes basados en la emoción, en la empatía con el concursante y por supuesto la dinámica, que te atrape.

Igualmente 'La noche de los cazadores' llega en un momento en el que 'El cazador' se está cobrando buenas piezas en las tardes. Son cerca de dos años de emisiones y el formato está en un momento muy positivo y mejorando poco a poco sus prestaciones. ¿Qué balance haces y cuánto margen de crecimiento le ves al formato?

Imagínate. Nosotros empezamos de una manera muy humilde, igual que con La noche de los cazadores: creyendo mucho en el formato y convencidos de que tenía cabida un concurso de 50 en el que pasan muchas cosas. Tienes cierta confianza pero es verdad que para cambiar los datos de hábito, sobre todo cuando quieres meterte en una franja como la tarde o la mañana, es muy complicado. Nos hemos ido ganando en principio el corazón de los concurseros, aquellos a los que les gustan mucho los concursos, y luego los de la gente.

La evolución que ha tenido ha sido muy poco a poco, porque no nos engañemos, hemos ido subiendo de dato a pesar de que nos hemos cambiado de horario tres o cuatro veces hasta que nos instalamos a las 18:30 horas en verano... Hemos ido rascando décima a décima y desde noviembre hemos dado un salto de lo que estábamos haciendo y estamos en esa media de 8 muy alto o 9. Es una pasada y se debe a que el producto es muy bueno; a que trabajamos muy duro para que después de dos años siga siendo muy bueno o mejor de lo que era en un principio, porque no es igual lo que hacíamos al principio que lo que hacemos ahora, y la propia dinámica y la manera que tiene la gente de acercarse y de venir a concursar: lo conocen bien, lo han visto, saben los matices, los guiños... Todo eso se nota y conseguimos que el producto sea todavía más redondo. Es una oferta maravillosa y estoy muy feliz. No pensaba que nos iría tan bien y estoy encantado. Habiendo sacado este concurso prácticamente en pandemia, que estemos donde estamos me hace sentir súper agradecido y feliz.

Pasamos de la tarde a las mañanas, con 'Mejor Contigo', que cumplió hace poco cuatro meses de emisión. El estreno del formato vino precedido de cierta polémica, por el tipo de contenido que se pretendía cubrir, pero ahí sigue. ¿Qué balance haces de la etapa hasta el momento? ¿Ha sido fácil abstraerse de lo que venía haciendo TVE hasta entonces en la franja?

Te lo digo con total honestidad, desde la estricta humildad. Nos hemos presentado a sustituir a un programa que iba muy bien en datos de audiencia y que tenía una manera de hacer muy buena, tratando de hacer algo distinto. Hemos hecho lo que nos ha pedido por un lado la cadena y lo que la productora ha considerado, y yo estoy en el medio diciendo: 'Vamos a intentar sacar este programa adelante'. Tiene información, muy poca polémica más que en temas que pueden ser más caseros, intentamos hacer eco de historias más pequeñas. Para toda la información pura y dura tenemos La Hora de La 1 y nosotros vamos a esa información/entretenimiento.

Desde luego es muy difícil hacernos un hueco con un cambio de hábito en una franja tan complicada. Competimos con productos que son una pasada: tenemos a Ana Rosa y luego Ya es mediodía que va como un tiro; La Ruleta de la Suerte y Arguiñano; también Ferreras... Tenemos un nivel de competencia... Nos pegamos como si fuéramos Rocky contra Apollo Creed y a la vez estuviera zumbando Ivan Drago por otro lado. Al final te está zumbando todo el mundo. Tú intentas asomar la cabeza, y vamos con toda humildad para intentar conseguirlo. En cualquier caso estamos contentos con lo que hacemos y nos sentimos orgullosos del programa que es Mejor contigo.

Lo cierto es que desde entonces hemos visto que la mecánica o la escaleta han ido cambiando y variando. Se está dando más presencia a la actualidad más que al principio, cuando quizás había más espacio a la entrevista. ¿Cómo ha sido adaptarse a esas necesidades?

No es nada fácil gestionar, como presentador y para el programa en sí. Nos lanzamos con un contenido muy diverso, donde tocamos desde corazón hasta sucesos de la crónica negra, información internacional e incluso temas cotidianos como puede ser la covid o lo que esté pasando... Hay un cambio de tono y de género informativo que es complejo, y a veces hacemos malabarismos para intentar que la gente lo afronte como es. Podemos hablar de la covid como de la baronesa Thyssen, como podemos estar hablando de un suceso terrible de hace un tiempo o acaba de suceder.

Esto es lo que va en el sueldo. Cuando uno se dedica a la comunicación y es profesional de esto tiene que bregarse, si puede, en programas grabados o en directo. Los que son en directo son más vivos y orgánicos, y hay que intentar estar al hilo de todo lo que está pasando y contar de la mejor manera posible aquello que esté en el rango de géneros y temas que estás tocando. Es verdad que al principio íbamos a una cosa más casera que ahora, teníamos menos actualidad. Pero los programas tienen que ir construyéndose y asentándose en función de lo que funciona y lo que no. Haciendo ese programa donde hablábamos de aspectos médicos y consultas de calle no terminaba de cuadrar, creímos que teníamos una posibilidad de crecer y tener mejor y mayor audiencia hablando de la actualidad. Pero no es nada fácil.

¿Te sientes cómodo con el entretenimiento o con la actualidad?

Yo reconozco, y siempre lo he dicho, que me gusta mucho el entretenimiento. Es más: siempre he considerado que el entretenimiento es mucho más complicado de hacer que la información. Todos nos podemos preparar para contar algo, pero que contar eso sea entretenido es más complicado. El entretenimiento siempre me ha fascinado. Yo vengo de donde vengo: he sido reportero de Sálvame, he presentado un programa en directo sobre la actualidad casera, como llamo yo, en ETB... Y venirme a un concurso era algo que para mí desde pequeño me ha gustado. Desde que era pequeñito me han fascinado Si lo sé no vengo, El tiempo es oro, Un, dos, tres... Y luego he sido muy fan de los que han venido después: he sido fan durante años de Pasapalabra y mi hijo prácticamente ha aprendido a leer viéndolo... Soy fanático de los concursos, me gustan mucho. Pero el directo tiene algo también, algo guay. Estás aquí y ahora contando esto. Saber gestionar un directo te da unas tablas.

Yo me veo bien en las dos, aunque es verdad que apunto quizás al entretenimiento, me gustan los grandes formatos. Pero cuando tienes que ponerte delante de la cámara en directo y contar cosas mola llevarlo a tu terreno y hacerlo. A mí todo lo que me pongan delante. Yo haré lo que pueda mientras me dejen trabajar.

No soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para TVE

Entre unos formatos y otros, eres el comodín de TVE. Tienes tres programas en antena, en mañana, tarde y noche, hasta el punto de estar convirtiéndote en una de las caras más reconocibles de la nueva etapa de la cadena y la principal en lo que a entretenimiento te refieres. Primero: ¿has sido consciente del peso que has ganado? Y segundo: ¿te ves tú realmente como una apuesta particular de la corporación?

¿Sabes lo que pasa? Esto se lo he oído a algún compañero: como nosotros nunca nos miramos desde fuera, no somos realmente conscientes de dónde estamos, del grado de éxito que podemos estar viviendo. Y eso pasa. Hablo con excompañeros de Sálvame, y notas que te dicen que estás triunfando, y pienso, 'Yo qué sé, yo estoy currando'. He tenido mucha suerte. He dado pasos un poco rocambolescos y he tenido carambolas, como irme de un programa como Sálvame, de la nacional, a un programa de la autonómica y de ahí volver a un concurso nacional... Y ahora me doy cuenta de que sí que la cadena cuenta conmigo para hacer muchas cosas. Me hace sentir agradecido, afortunado y orgulloso, pero no soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para la casa. Lo que hago me encanta. El cazador es un gran producto más allá de que esté yo, me encanta hacerlo y grabarlo, igual que La noche de los cazadores. Y Mejor contigo también me hace sentirme orgulloso. Quiero sentirme orgulloso de lo que hago y quiero que mis hijos lo estén también de su padre. Pero no soy consciente ni del éxito ni de dónde estoy. Yo estoy donde me pongan.

Tu perfil en particular viene a ser el que asumía en su día Roberto Leal, antes de marchar rumbo a Atresmedia con 'Pasapalabra'. ¿Te genera presión que haya esa comparación?

Qué va... Para nada. Presión, ninguna, te lo digo en serio. No tengo presión porque no me siento responsable de dónde estoy. Ejecuto lo que me dicen que haga, me siento muy agradecido y afortunado. Con Roberto tengo una relación maravillosa. Es un tipo cariñoso y amable, un tío fantástico. Todo lo que pueda parecerme a él a nivel humano y profesional, y por cómo le quiere la gente, me hará feliz. ¿Que me crea que puedo ser como él a nivel profesional? Cero. Roberto ha hecho un camino espectacular, lleva muchos años en tele, y cada cosa que hace la hace de cine. Es un presentador modélico en cuanto a que representa el valor de lo que él y yo hemos hablado alguna vez: somos personas que venimos de la calle, gente normal, no tenemos personalidades grandes ni estrafalarias. Somos gente normalita a la que le gusta mucho lo que hacemos. Roberto es el amigo que te gustaría tener, el hermano, cuñado o yerno que querrías, el muchacho ideal. Roberto va por su lado. Yo ni me atrevo a acercarme a lo que significa ser él, pero estoy encantado del momento en que estoy. Nunca lo hubiera soñado, estoy súper agradecido. No sé lo que me depara el presente o el futuro, más que alegría y disfrutar de mi familia, que estoy encantado.

En cuestión de apenas dos años, cuando arrancaron las emisiones de El cazador, Ion Aramendi se ha convertido por méritos propios en el principal comodín de TVE. Desde el estreno del concurso de las tardes a comienzos de 2020, Aramendi ha asumido la presentación de los especiales Todos en casa, del talent show The Dancer y del magacín matinal Mejor Contigo. A estos acaba de añadir La noche de los cazadores, el spin-off en versión nocturna del formato de las tardes, que ha arrancado de forma meritoria en la noche de los lunes.

Entrevista | Javier Ruiz: "Lo único que pido para trabajar en un sitio es libertad editorial"

Saber más

No soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para la casa”, asegura el afable guipuzcoano a verTele sobre su ubicuidad en la programación, estando presente en la mañana, la tarde y la noche de La 1, y en la confianza que desde el seno de la Corporación se tiene en él. Lo cierto es que Aramendi ha terminado por ganar galones en la cadena según se quedaba sin el que había sido su referente en el entretenimiento, Roberto Leal. Él prefiere no pensar en comparaciones, ni tampoco en el momento concreto que vive: “No tengo presión porque no me siento responsable de dónde estoy”, afirma.

Con El cazador atravesando su mejor momento, y con La noche de los cazadores habiendo arrancado con buenas opiniones, también hablamos de las dificultades para consolidar Mejor contigo. Con honestidad, y tirando de un símil cinematográfico, reconoce: “Nos pegamos como si fuéramos Rocky contra Apollo Creed y a la vez estuviera zumbando Ivan Drago por otro lado. Al final te está zumbando todo el mundo”.

Él afronta ese combate con profesionalidad y con la máxima de sentirse orgulloso de lo que hace. En ese sentido, deja claro que hay que bregarse en todos los formatos y géneros posibles, aunque sus intereses se dirigen más al entretenimiento: “El entretenimiento es mucho más complicado de hacer que la información. Todos nos podemos preparar para contar algo, pero que contar eso sea entretenido es más complicado”.

'La noche de los cazadores' ha tenido ya su puesta de largo en TVE y la recepción no ha podido ser más positiva. Tiene especial mérito, viniendo de un peso pesado como 'MasterChef' y con la competencia tan sólida en el resto de cadenas privadas. ¿Cómo recibisteis el dato?

Jo, pues súper contento y satisfecho. Es un programa en el que confiábamos mucho. Yo se lo decía a los directivos de la casa y a todo con el que me encontraba. Tengo mucha confianza en que es un gran formato de noche, un gran formato para la Televisión Española. Compite de manera distinta de una manera muy digna con cualquier otro formato.

Es un concurso con una mecánica sencilla de entender, en un plató espectacular y con un casting maravilloso, de concursantes y de cazadores. Tenía todos los ingredientes como para confiar mucho. Ahora, es verdad que cuando te lanzas al ruedo tienes un poco de cague. Porque... ¿Y si no gusta a la gente? ¿Y si no lo entiende? ¿Y si todo lo espectacular que me parece a mí no lo es? Pero al final la respuesta de la audiencia como en cualitativo, en los comentarios, es muy positiva. Es lo que esperábamos. Somos ambiciosos, como cualquiera que se dedique a esto, y en vez de hacer un 9% queremos hacer un 10 o 11. Pero plantarte un lunes con un concurso puro y duro, con la promo que hace la cadena, que ya sabemos que hace dentro de sus posibilidades pero que es mucho más potente en los privados y hacemos lo que podemos en la Española, para mí es muy meritorio y estamos súper contentos. Estoy feliz, la verdad, y creo que tiene mucho margen de mejora.

Si hubo dos palabras que se repitieron en los comentarios de las redes sociales eran “entretenidísimo” y “adrenalínico”. ¿Es lo que se busca cuando se hace un concurso de estas características?

Exacto. Eso te lo da la propia mecánica del formato. Cuando vi los formatos, tanto el de la tarde como el otro, que yo vi en bruto, aluciné. Pensaba: 'Qué formato tan guay, te tiene atrapado a la pantalla'. Es brutal, y hacerlo es una gozada. Efectivamente, es entretenido, que es lo único que pretende cualquier concurso, y adrenalínico, porque es un diente de sierra. La ronda dos, la ronda final de cada concursante, es espectacular con el tema del tiempo, con el dinero y al encontrarse a los cazadores que se encuentre... Para mí era, más allá de lo que yo hago, esa prueba la que engancha. La necesitas y al rato quieres otra vez: quieres que se enfrenten, que pase de nuevo ese minuto. Es brutal, es lo mejor del formato.

En eso son muy buenos los británicos, en crear atmósfera. Y este es un productazo, un programazo. Ojalá hagamos muchas temporadas y siga mucho tiempo en antena. Tanto El cazador como La noche de los cazadores son concursos maravillosos que deberían durar mucho tiempo en España.

Habiendo sacado 'El cazador' prácticamente en pandemia, que estemos donde estamos me hace sentir súper agradecido

Es cierto que durante los últimos años los concursos en prime time han sido excepciones a la regla. Excepciones muy notables por otro lado: se han pasado al horario estelar cuando se advertían grandes eventos, como las victorias de Pablo Díaz en 'Boom' o hace un par de años la de Los Lobos en 'Boom'. ¿Crees que sigue resultando una apuesta arriesgada por parte de TVE?

De todo cuando se abusa cansa. Ahora vivimos una etapa fantástica para los concursos. En la tarde estamos nosotros, están Boom y Pasapalabra, al mediodía se han probado en Cuatro y en la Española, y está La Ruleta de la suerte, que lleva 17 años. Hay momentos puntuales en los que un concurso siempre entra bien. Es verdad que en el prime time a veces es muy complicado y es una apuesta difícil. Pero todo es cíclico, igual que en la vida o en la moda. Algo que parece que desaparece, vuelve.

La tele ha vivido un momento de directo y de telerrealidad que ha estado muy bien, y los concursos a veces están un poco de capa caída. ¿Por qué no una etapa de concursos? Eso sí, siempre lo digo: el concurso tiene que ser muy honesto y muy digno. Tiene que ser algo distinto que te apetezca ver y que tenga emoción. Hay concursos que en prime time no funcionarían porque serían muy lentos. La manera de consumir tele la vivimos de otra manera: queremos entretenernos, pero queremos que pasen cosas. Antes había concursos muy planitos, ahora estamos pidiendo concursos como el nuestro: un diente de sierra con tensión a cada poco, tienes momentos de tranquilidad para conocer al personaje, momentos de risa, momentos para conocer historias y a personas... Y además, lo disfrutas. El otro día estaba viéndolo con mi mujer, y cada vez que alguien se llevaba pasta saltaba del sofá (risas). Te alegras de que pase, y también entiendes cuando no pasa y la caga que digas, 'Joder, cómo ha fallado'. El concurso tiene que tener una serie de ingredientes basados en la emoción, en la empatía con el concursante y por supuesto la dinámica, que te atrape.

Igualmente 'La noche de los cazadores' llega en un momento en el que 'El cazador' se está cobrando buenas piezas en las tardes. Son cerca de dos años de emisiones y el formato está en un momento muy positivo y mejorando poco a poco sus prestaciones. ¿Qué balance haces y cuánto margen de crecimiento le ves al formato?

Imagínate. Nosotros empezamos de una manera muy humilde, igual que con La noche de los cazadores: creyendo mucho en el formato y convencidos de que tenía cabida un concurso de 50 en el que pasan muchas cosas. Tienes cierta confianza pero es verdad que para cambiar los datos de hábito, sobre todo cuando quieres meterte en una franja como la tarde o la mañana, es muy complicado. Nos hemos ido ganando en principio el corazón de los concurseros, aquellos a los que les gustan mucho los concursos, y luego los de la gente.

La evolución que ha tenido ha sido muy poco a poco, porque no nos engañemos, hemos ido subiendo de dato a pesar de que nos hemos cambiado de horario tres o cuatro veces hasta que nos instalamos a las 18:30 horas en verano... Hemos ido rascando décima a décima y desde noviembre hemos dado un salto de lo que estábamos haciendo y estamos en esa media de 8 muy alto o 9. Es una pasada y se debe a que el producto es muy bueno; a que trabajamos muy duro para que después de dos años siga siendo muy bueno o mejor de lo que era en un principio, porque no es igual lo que hacíamos al principio que lo que hacemos ahora, y la propia dinámica y la manera que tiene la gente de acercarse y de venir a concursar: lo conocen bien, lo han visto, saben los matices, los guiños... Todo eso se nota y conseguimos que el producto sea todavía más redondo. Es una oferta maravillosa y estoy muy feliz. No pensaba que nos iría tan bien y estoy encantado. Habiendo sacado este concurso prácticamente en pandemia, que estemos donde estamos me hace sentir súper agradecido y feliz.

Pasamos de la tarde a las mañanas, con 'Mejor Contigo', que cumplió hace poco cuatro meses de emisión. El estreno del formato vino precedido de cierta polémica, por el tipo de contenido que se pretendía cubrir, pero ahí sigue. ¿Qué balance haces de la etapa hasta el momento? ¿Ha sido fácil abstraerse de lo que venía haciendo TVE hasta entonces en la franja?

Te lo digo con total honestidad, desde la estricta humildad. Nos hemos presentado a sustituir a un programa que iba muy bien en datos de audiencia y que tenía una manera de hacer muy buena, tratando de hacer algo distinto. Hemos hecho lo que nos ha pedido por un lado la cadena y lo que la productora ha considerado, y yo estoy en el medio diciendo: 'Vamos a intentar sacar este programa adelante'. Tiene información, muy poca polémica más que en temas que pueden ser más caseros, intentamos hacer eco de historias más pequeñas. Para toda la información pura y dura tenemos La Hora de La 1 y nosotros vamos a esa información/entretenimiento.

Desde luego es muy difícil hacernos un hueco con un cambio de hábito en una franja tan complicada. Competimos con productos que son una pasada: tenemos a Ana Rosa y luego Ya es mediodía que va como un tiro; La Ruleta de la Suerte y Arguiñano; también Ferreras... Tenemos un nivel de competencia... Nos pegamos como si fuéramos Rocky contra Apollo Creed y a la vez estuviera zumbando Ivan Drago por otro lado. Al final te está zumbando todo el mundo. Tú intentas asomar la cabeza, y vamos con toda humildad para intentar conseguirlo. En cualquier caso estamos contentos con lo que hacemos y nos sentimos orgullosos del programa que es Mejor contigo.

Lo cierto es que desde entonces hemos visto que la mecánica o la escaleta han ido cambiando y variando. Se está dando más presencia a la actualidad más que al principio, cuando quizás había más espacio a la entrevista. ¿Cómo ha sido adaptarse a esas necesidades?

No es nada fácil gestionar, como presentador y para el programa en sí. Nos lanzamos con un contenido muy diverso, donde tocamos desde corazón hasta sucesos de la crónica negra, información internacional e incluso temas cotidianos como puede ser la covid o lo que esté pasando... Hay un cambio de tono y de género informativo que es complejo, y a veces hacemos malabarismos para intentar que la gente lo afronte como es. Podemos hablar de la covid como de la baronesa Thyssen, como podemos estar hablando de un suceso terrible de hace un tiempo o acaba de suceder.

Esto es lo que va en el sueldo. Cuando uno se dedica a la comunicación y es profesional de esto tiene que bregarse, si puede, en programas grabados o en directo. Los que son en directo son más vivos y orgánicos, y hay que intentar estar al hilo de todo lo que está pasando y contar de la mejor manera posible aquello que esté en el rango de géneros y temas que estás tocando. Es verdad que al principio íbamos a una cosa más casera que ahora, teníamos menos actualidad. Pero los programas tienen que ir construyéndose y asentándose en función de lo que funciona y lo que no. Haciendo ese programa donde hablábamos de aspectos médicos y consultas de calle no terminaba de cuadrar, creímos que teníamos una posibilidad de crecer y tener mejor y mayor audiencia hablando de la actualidad. Pero no es nada fácil.

¿Te sientes cómodo con el entretenimiento o con la actualidad?

Yo reconozco, y siempre lo he dicho, que me gusta mucho el entretenimiento. Es más: siempre he considerado que el entretenimiento es mucho más complicado de hacer que la información. Todos nos podemos preparar para contar algo, pero que contar eso sea entretenido es más complicado. El entretenimiento siempre me ha fascinado. Yo vengo de donde vengo: he sido reportero de Sálvame, he presentado un programa en directo sobre la actualidad casera, como llamo yo, en ETB... Y venirme a un concurso era algo que para mí desde pequeño me ha gustado. Desde que era pequeñito me han fascinado Si lo sé no vengo, El tiempo es oro, Un, dos, tres... Y luego he sido muy fan de los que han venido después: he sido fan durante años de Pasapalabra y mi hijo prácticamente ha aprendido a leer viéndolo... Soy fanático de los concursos, me gustan mucho. Pero el directo tiene algo también, algo guay. Estás aquí y ahora contando esto. Saber gestionar un directo te da unas tablas.

Yo me veo bien en las dos, aunque es verdad que apunto quizás al entretenimiento, me gustan los grandes formatos. Pero cuando tienes que ponerte delante de la cámara en directo y contar cosas mola llevarlo a tu terreno y hacerlo. A mí todo lo que me pongan delante. Yo haré lo que pueda mientras me dejen trabajar.

No soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para TVE

Entre unos formatos y otros, eres el comodín de TVE. Tienes tres programas en antena, en mañana, tarde y noche, hasta el punto de estar convirtiéndote en una de las caras más reconocibles de la nueva etapa de la cadena y la principal en lo que a entretenimiento te refieres. Primero: ¿has sido consciente del peso que has ganado? Y segundo: ¿te ves tú realmente como una apuesta particular de la corporación?

¿Sabes lo que pasa? Esto se lo he oído a algún compañero: como nosotros nunca nos miramos desde fuera, no somos realmente conscientes de dónde estamos, del grado de éxito que podemos estar viviendo. Y eso pasa. Hablo con excompañeros de Sálvame, y notas que te dicen que estás triunfando, y pienso, 'Yo qué sé, yo estoy currando'. He tenido mucha suerte. He dado pasos un poco rocambolescos y he tenido carambolas, como irme de un programa como Sálvame, de la nacional, a un programa de la autonómica y de ahí volver a un concurso nacional... Y ahora me doy cuenta de que sí que la cadena cuenta conmigo para hacer muchas cosas. Me hace sentir agradecido, afortunado y orgulloso, pero no soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para la casa. Lo que hago me encanta. El cazador es un gran producto más allá de que esté yo, me encanta hacerlo y grabarlo, igual que La noche de los cazadores. Y Mejor contigo también me hace sentirme orgulloso. Quiero sentirme orgulloso de lo que hago y quiero que mis hijos lo estén también de su padre. Pero no soy consciente ni del éxito ni de dónde estoy. Yo estoy donde me pongan.

Tu perfil en particular viene a ser el que asumía en su día Roberto Leal, antes de marchar rumbo a Atresmedia con 'Pasapalabra'. ¿Te genera presión que haya esa comparación?

Qué va... Para nada. Presión, ninguna, te lo digo en serio. No tengo presión porque no me siento responsable de dónde estoy. Ejecuto lo que me dicen que haga, me siento muy agradecido y afortunado. Con Roberto tengo una relación maravillosa. Es un tipo cariñoso y amable, un tío fantástico. Todo lo que pueda parecerme a él a nivel humano y profesional, y por cómo le quiere la gente, me hará feliz. ¿Que me crea que puedo ser como él a nivel profesional? Cero. Roberto ha hecho un camino espectacular, lleva muchos años en tele, y cada cosa que hace la hace de cine. Es un presentador modélico en cuanto a que representa el valor de lo que él y yo hemos hablado alguna vez: somos personas que venimos de la calle, gente normal, no tenemos personalidades grandes ni estrafalarias. Somos gente normalita a la que le gusta mucho lo que hacemos. Roberto es el amigo que te gustaría tener, el hermano, cuñado o yerno que querrías, el muchacho ideal. Roberto va por su lado. Yo ni me atrevo a acercarme a lo que significa ser él, pero estoy encantado del momento en que estoy. Nunca lo hubiera soñado, estoy súper agradecido. No sé lo que me depara el presente o el futuro, más que alegría y disfrutar de mi familia, que estoy encantado.

En cuestión de apenas dos años, cuando arrancaron las emisiones de El cazador, Ion Aramendi se ha convertido por méritos propios en el principal comodín de TVE. Desde el estreno del concurso de las tardes a comienzos de 2020, Aramendi ha asumido la presentación de los especiales Todos en casa, del talent show The Dancer y del magacín matinal Mejor Contigo. A estos acaba de añadir La noche de los cazadores, el spin-off en versión nocturna del formato de las tardes, que ha arrancado de forma meritoria en la noche de los lunes.

Entrevista | Javier Ruiz: "Lo único que pido para trabajar en un sitio es libertad editorial"

Saber más

No soy consciente de dónde estoy ni de lo importante que pueda ser para la casa”, asegura el afable guipuzcoano a verTele sobre su ubicuidad en la programación, estando presente en la mañana, la tarde y la noche de La 1, y en la confianza que desde el seno de la Corporación se tiene en él. Lo cierto es que Aramendi ha terminado por ganar galones en la cadena según se quedaba sin el que había sido su referente en el entretenimiento, Roberto Leal. Él prefiere no pensar en comparaciones, ni tampoco en el momento concreto que vive: “No tengo presión porque no me siento responsable de dónde estoy”, afirma.

✉️ Ion Aramendi se triplica en TVE

Si como él tienes que estar a muchas cosas, y en tu caso no eres capaz de tener controlado el panorama televisivo, puedes suscribirte aquí a nuestro boletín de noticias y nosotros conseguiremos que estés a la última.