Entrevista Vertele

Álex Pina y Esther Martínez Lobato: "Las decisiones que tomemos con 'La casa de papel' serán polémicas sí o sí"

Álex Pina y Esther Martínez Lobato: 'Las decisiones que tomemos con La casa de papel serán polémicas sí o sí'
Álex Pina y Esther Martínez Lobato: 'Las decisiones que tomemos con La casa de papel serán polémicas sí o sí'

Hablamos con los creadores y productores de algunas de las series más importantes de nuestro panorama. Dos profesionales que se reconocen como "unos perturbados de la perfección"

Dentro de un mes, el 17 de enero, Movistar+ estrenará la segunda y última temporada de El Embarcadero. La ficción protagonizada por Verónica Sánchez, Irene Arcos y Álvaro Morte, galardonada anoche con el Premio MiM a la Mejor serie dramática, dirá adiós como una de las producciones originales más aplaudidas de la plataforma. 

Al menos esa es la conclusión que dejó su primera temporada, aunque por lo que cuentan sus creadores, Álex Pina y Esther Martínez Lobato, no parece que esto vaya a cambiar en la segunda. "El lugar donde acaba es muy extremo, en las antípodas de lo que planteamos al principio de la serie", avanzan en esta entrevista con Vertele

Con ellos hablamos sobre el desenlace de la serie y, por supuesto, de La casa de papel, que ya cuenta los días para estrenar su cuarta temporada. Mientras llegar ese momento, Pina y Martínez Lobato se encuentran trabajando en otras dos series para Netflix, Sky Rojo y White Lines, de las que nos dan unas pinceladas en la siguiente conversación. 

Tras el cliffhanger con el que cerró la 1ª temporada de 'El Embarcadero', en la 2ª se da rienda suelta a los instintos primarios...

Martínez Lobato: Sí, el primer capítulo es como una lanzadera para la temporada. Es un capítulo por el que había que pasar y que tiene cierta calma. La revelación que se hace al principio del capítulo es tan grande que se están moviendo las aguas turbulentas de dentro en plan centrifugadora para coger la carrerilla suficiente para que la serie acabe donde debe acabar. Porque el lugar donde acaba es muy extremo, en las antípodas de lo que planteamos al principio de la serie. Ningún personaje tiene nada que ver con el que era en el capítulo 1. De hecho, incluso cambiamos la perspectiva narrativa y el género, así que la temporada 2 tiene mucha enjundia.

Si Netflix es hermética con sus datos, Movistar+ es si cabe todavía más. Aun así, ¿qué feedback os ha llegado de la acogida a 'El Embarcadero'?

Pina: El feedback que tenemos es muy bueno, creo que es de las series que mejor les ha funcionado. Es una serie muy atípica, porque habla de cosas que afectan a la contradicción moral que todos llevamos dentro. Es una serie que plantea cagarse en algunos parámetros morales asumidos de siempre, y esto hace que muchas veces el espectador se enfrente a ella diciendo: “Venga ya, qué me estás contando”. Hay gente que la ama y hay gente que la odia, pero en Movistar están encantados y les ha funcionado muy bien. Y se ha vendido muy bien, desde Israel hasta Estados Unidos pasando por toda Latinoamérica. En Europa del Este está a través de HBO y también ha llegado a Turquía. Es una serie que se ha vendido en todo el mundo y nuestra atmósfera la están viendo en todas partes, así que no podemos estar más contentos.

'El Embarcadero' es hasta ahora la serie más diferente de las que tienen el sello Vancouver. Ahora que se acaba, ¿pensáis seguir también en esa línea más dramática y emocional en futuros proyectos, u os quedáis con el thriller y la adrenalina?

Martínez Lobato: La emoción la trabajamos en todos nuestros proyectos. Comedia y emoción no pueden faltar estemos haciendo un thriller, acción o lo que sea, porque de lo que hablamos en las series es de personajes. Y la única forma de contar una historia que llegue al público es que reconozcan las emociones de los personajes. Eso no puede cambiar. Lo que no habíamos hecho hasta ahora es que todo fuera emocional, y eso nos costó la vida. Pero siempre vamos a trabajar en ello y miramos los personajes de nuestras series intentando tener una perspectiva diferente acerca de su moralidad, de su manera de enfrentar las situaciones e intentando dar un giro o una visión distinta de las situaciones emocionales a las que se enfrentan.

Vuestra relación con Atresmedia se remonta a hace ya varios años. ¿Esto va a cambiar con el acuerdo que habéis firmado con Netflix o es posible que sigáis trabajando en nuevos proyectos con Atresmedia?

Pina: Yo llevo ligado a Atresmedia mucho tiempo. A Sonia Martínez [directora de ficción de Atresmedia] mucho más porque Los Serrano la hice en Telecinco cuando estaba ella. En los próximos años tenemos cierto horizonte con Netflix y yo creo que los caminos se volverán a cruzar, evidentemente. Ahora estamos con acuerdo de exclusividad [con Netflix] preparando diferentes series y no veo la razón por la no vayamos a estar juntos [con Atresmedia] en el futuro, la verdad.

Ya tenemos fecha para la vuelta de 'La casa de papel'. ¿Cómo os enfrentáis a la escritura y preparación de un proyecto que genera tantas expectativas alrededor de todo el mundo?

Pina: Con mucho vértigo y mucho respeto. Nosotros escribimos igual todas las series, sean en España o en todo el mundo, porque al final somos unos perturbados de la perfección. Intentamos que cada secuencia sea la mejor que podemos sacar y que no se haya visto. Tenemos unos tics que nos obligan a hacer todo de la mejor manera posible, pero con La casa, cuando sales fuera y te das cuenta de la repercusión que tiene, hay incluso un plus más porque defraudar a toda esa gente da un pundonor mayor. 

Martínez Lobato: Es una presión como interna. Vivimos con esa consciencia, pero cuando cerramos la sala de guion y nos ponemos a escribir la meticulosidad es siempre la misma. Nunca se ha oído en una sala de guion “esta secuencia tiene que ser mejor porque se va a ver en más sitios”. No, esa secuencia tiene que ser mejor porque me aburre, porque no me está contando nada o porque ya la he visto. Y esto ocurre en El Embarcadero, La casade papel y en cualquier serie que tengamos entre manos. Somos nosotros nuestros peores censores. A veces la cadena o la plataforma ve un guion y dice: “Está muy bien, solo dos notas”. Y yo pienso: “Qué poco” (risas). Que haya más, vamos a intentar mejorarlo. Somos muy...muy...

Pina: Autocríticos. A veces la plataforma o la cadena nos dice “hombre, ya está bien” en la versión 12, y terminamos haciendo 20 porque no terminamos de verlo. Es un afán de autocrítica muy grande, y si no está absolutamente redondo no soltamos el guion. Esto es así incluso con la producción pegada, por lo que forma parte del espíritu Vancouver. No solo el nuestro. También el de Miguel Amoedo en la fotografía o el de Jesús Colmenar en la dirección. Incluso los montadores, que con El Embarcadero han trabajado una brutalidad porque siempre remontábamos cosas. Yo creo que este es el ADN Vancouver.

¿Creéis que los espectadores de 'La casa de papel', y la serie en sí, está preparada para salidas de personajes importantes o decisiones polémicas, por así decirlo?

Pina: Creo que la polémica es inherente a la ficción que se hace hoy. Creo que hemos sacado ya muchos personajes de La casade papel y la toma de decisiones que hacemos narrativamente es la que hacemos en Vancouver: cómo colocarnos en el peor sitio posible o en la peor forma para salir. Esa es la manera de sorprender al espectador. Cualquier otra decisión narrativa es confortable o sería una decisión tibia. Las decisiones reales que tomamos son siempre muy complicadas creativamente, porque nos ponemos en sitios de donde es salvajemente salir para nosotros mismos, y eso va a interesar al espectador. Así que van a polémicas sí o sí.

Nairobi (Alba Flores), en un capítulo de La casa de papel
Nairobi (Alba Flores), en un capítulo de La casa de papel

Con Belén Cuesta se ha seguido una forma inusual de presentar un personaje, sin haber anunciado previamente su fichaje por la serie. ¿Habrá lugar para más sorpresas en los próximos capítulos?

Pina: Hay dos personajes que van adquiriendo mucho peso, y esos dos personajes han entrado de la misma manera. Por como es coralmente La casa de papel parece que están latentes y, de pronto, adquieren otra dimensión. Es una decisión que es así, el espectador sabe que va a morir alguno de ellos, pero no sabe cuándo.

Ya estáis rodando 'Sky Rojo', que habéis descrito como un híbrido entre la parte más emocional de 'El Embarcadero' y 'La casa de papel' ¿Qué feeling tenéis en estas primeras semanas de rodaje?

Martínez Lobato: Yo estoy viendo cosas que me parecen chulísimas, estoy enamorada, pero hasta que no vea pegado aquello yo no me caso con nadie. Por lo que te decía antes de la autocrítica y de tener nosotros la alarma más grande. Antes que el espectador y la cadena, nosotros tenemos la superalarma. Tenemos que estar con ella puesta todo el rato para que no se nos quede ningún cabo suelto.

Está siendo muy difícil a nivel de escritura, porque son capítulo de 22 minutos que van a toda leche y con el mismo número de secuencias que una serie de 50, más de 40. El rodaje dura los mismos días que una serie de 50 minutos, así que hay muchas cosas que tenemos que aprender a manejar y a lidiar porque no estamos acostumbrados, como ocurre con el minutaje. Y sí, la serie es un híbrido de acción, de emoción, de lírica y de un rodaje que es en exteriores en un 80%, así que estamos como si hubiéramos hecho una mudanza con todas las cajas por el medio, a ver cómo las ordenamos. Pero muy contentos.

Pina: Creo que Sky Rojo tiene cosas de las tres series que hemos hecho anteriormente. Tiene la energía femenina despiadada que podía estar en Vis a vis, el vértigo inclemente y la sucesión constante de hechos de La casa de papel y la lírica, estética, paisajes y la cámara cerca de los personajes de El Embarcadero.

Verónica Sánchez, Yani Prado y Lali Espósito, protagonistas de 'Sky Rojo'
Verónica Sánchez, Yani Prado y Lali Espósito, protagonistas de 'Sky Rojo'

También tenéis en marcha White Lines, coproducción para Netflix junto al equipo de 'The Crown' ¿En qué fase está la serie actualmente?

Pina: Estamos en postproducción, ya hemos acabado de rodar, y es una experiencia absolutamente fascinante. Hemos juntado dos mundos que son absolutamente diferentes, y ahora que he vivido la experiencia son radicalmente diferentes. La idiosincrasia española, latina, una hiperbolización emocional donde los personajes gritan más... Con eso hemos hecho una serie dirigida por directores anglosajones donde hemos encontrado un híbrido entre los dos mundos. La serie está escrita en español, aunque el 60% está hablada en español y un 40% en inglés. Un poco como en Narcos.

Martínez Lobato: Una serie escrita por españoles y producida por ingleses es muy raro. Es como ver a un inglés haciendo una tortilla de patatas o toreando. Es muy raro, pero está siendo una experiencia interesante.

Pina: Ha quedado muy muy bien. Netflix, el equipo de The Crown y nosotros estamos muy contentos. Visualmente es una serie muy poderosa. Se ha rodado en Ibiza y en otros sitios alucinantes, pero no tengo ni idea de cuándo se estrena.

¿Cómo se presente el futuro para Vancouver? Sobrevoló la posibilidad de hacer un spin-off de 'La casa de papel'.

Pina: Estamos con Sky Rojo y con La casa de papel...

Martínez Lobato: Lo de Sky nos va a llevar un rato (risas).

Pina: Nos queda un rato grande (risas). Tenemos un futuro con muchas posibilidades, y de todo lo que se ha barajado no hay nada decidido. Jesús Colmenar habló de las enormes posibilidades que tenemos de hacer un spin-off. Hasta Arturito tiene un spin-off. Pero no hay nada decidido y no hay nada en este momento trabajándose.

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