La entrevista no quiso desvelar su identidad

Una famosa presentadora consigue trabajo en directo tras contar en 'Cuatro al día' que está arruinada

'Cuatro al día'

Redacción

Joaquín Prat habló este martes en Cuatro al día con María (nombre ficticio), una famosa presentadora de televisión que ahora se ve obligada a recurrir a las conocidas como 'colas del hambre' para “poder llevarse algo a la boca”. La entrevistada, de 55 años, fue descrita por el presentador como “una mujer culta que ha vivido con comodidades y que habla cuatro idiomas” gracias a su trabajo en televisión y en otros campos profesionales, pues a lo largo de su carrera “he sido modelo, he tenido mi propia agencia de dirección de casting, he sido azafata, intérprete y mentora”, entre otras ocupaciones.

Ahora, sin embargo, esta antigua cara conocida de la pequeña pantalla atraviesa un momento delicado a nivel económico. “No tengo trabajo, no recibo ningún tipo de prestación por parte del Estado y me acabo de quedar viuda”, explicó de espaldas a cámara, pues rehusó mostrar su rostro durante la entrevista. “La verdad es que no me importaría. Estoy deseando hacerlo, pero me perjudicaría por temas personales que en algún momento vuestros redactores ya os harán llegar”, comentó al respecto la protagonista de esta historia, que actualmente comparte piso con una vecina en el barrio de Tetúan (Madrid): “No tengo hijos, no padres que me puedan ayudar. Ahora vivo en casa de una vecina que me ha puesto un colchón en el suelo”.

María explicó que ha llegado a esta situación tras 14 años cuidando a su marido, que falleció hace siete meses enfermo de Parkinson. En ese tiempo, ni ella ni su esposo pudieron cotizar el mínimo exigido por el Estado, de ahí que se haya visto “con una mano delante y otra detrás” tras vender todas sus propiedades y recurrir a amigos para salir adelante.

María recibe ofertas de trabajo durante su conexión con Cuatro

Preguntada por Prat sobre sus intentos por encontrar trabajo, la entrevistada aseguró que a su edad es muy difícil, pues las empresas ya no contratan a personas de 55 años por considerarlas demasiado mayores. Sin embargo, no es éste el único hándicap que se encuentra en su búsqueda de empleo. “No sé si decir que hasta mi perfil físico me perjudica, cosa que debería ser al contrario, pero cuando llamo a las puertas y ven mi aspecto se quedan un poco sorprendidos como diciendo ”¿cómo? ¿Tú pidiendo trabajo? Es que no tienes pinta de indigente, tú no puedes pasar hambre o a ti no te puede ir mal en la vida“”.

Afortunadamente, su intervención en el programa dio resultado, pues varias personas llamaron a la Fundación Madrina, donde recibe ayuda para comer, y también a Cuatro al día para ofrecerle trabajo. Entre ellas, una empresaria que entró en directo en el programa. “Estaba escuchando el testimonio de esta mujer y me estaba revolviendo por dentro”, dijo la señora ante una María que lloraba de emoción.

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