La emoción de Jesús Calleja al escuchar cómo huyeron de la guerra tres mujeres ucranianas y un hombre sirio

Jesús Calleja escuchó las duras historias de mujeres ucranianas que huyeron de la guerra

La comarca de Alto Mijares, en Castellón, acogió este martes la nueva entrega de Volando voy. Una emisión marcada por las duras historias que contaron algunos de sus protagonistas, las cuales sobrecogieron a Jesús Calleja.

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Durante su periplo por la zona, el aventurero de Cuatro tuvo la oportunidad de hablar con tres mujeres ucranianas que llegaron a Alto Mijares huyendo de la guerra. A juzgar por sus palabras, la emisión se grabó en abril y ellas apenas llevaban un mes en la comarca, por lo que la invasión rusa de su país estaba aún en sus primeros compases.

“Hasta el último día pensábamos que esto no iba a pasar”, aseguró una de estas mujeres, que llegó a España gracias a un informe médico de su marido, que tuvo que ser operado por un problema cardíaco. “Estamos en shock con lo que ha pasado con nuestras vidas. Nunca habríamos imaginado que podría pasar algo así porque normalmente hacemos planes y soñamos, pero no pensamos que puede ocurrir algo así”, añadió la mujer, que dijo estar viviendo “un momento de parón” dada la situación de Ucrania.

“Al lado de mi casa explotó una bomba y destruyó 20 edificios de civiles”, contó otra de las protagonistas, que al igual que la primera, mostró su preocupación por su país y su agradecimiento hacia el nuestro. “Es un país precioso. La gente, el idioma y su cultura me encantan. Ya de antes quería visitar España, y a pesar de estas circunstancias estoy encantada de estar aquí”, dijo en este sentido.

Aún así, era inevitable que todas ellas tuvieran la mente puesta en su Ucrania natal. “Siempre estamos en tensión, preocupadas por cómo están, qué está pasando allí, si ha explotado algo viendo las noticias”, aseguró la primera de las citadas. “Cuánto dolor innecesario, de verdad. Es tan difícil de comprender...”, comentó Calleja. “No sé qué decir, porque yo soy muy optimista. Lo único que se me ocurre decir es que aquí vais a estar muy bien. Aquí os vamos a querer mucho, pero querer querer de verdad”, añadió el presentador entre lágrimas.

La dura historia de Mahammad

En la entrega de este martes, Volando voy también dio voz al testimonio de Mahammad Mahmoud, un hombre de origen sirio que ha comenzado una nueva vida en Argelita, un pueblo de la comarca de Alto Mijares. Allí trabaja como instalador de pladur tras haber tenido una vida “muy difícil” huyendo de su país, donde llegó a sentirse como un extranjero por el hecho de ser kurdo. “No podíamos hablar nuestro idioma y no teníamos ni colegio. Nos fuimos en busca de una vida mejor”, contó a Calleja.

Así, Mahammad fue de Siria a Irak, de Irak a Turquía y de Turquía a Grecia, donde trabajó en un campo de refugiados. “Yo vendí mi casa a una mafia para poder llegar a Grecia en lancha”, aseguró sobre uno de los momentos clave de este largo periplo. Ahora está instalado en España gracias a su mujer, y dice ser “feliz” junto a ella y sus hijas. “Nunca he visto gente como España de amables y cariñosos”, reconoció a un sobrecogido Calleja. “No nos equivoquemos. Esta gente no viene a quitarnos el trabajo, vienen saltando de una guerra a otra (..) A mí, esto me parece durísimo y hay mucha gente, como yo, que os queremos”, declaró el presentador.

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