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Qué ha pasado con el escenario de Eurovisión 2022, una chapuza que pinta a desastre

Eurovisión 2022 ha empezado con mal pie. Y no precisamente por alguna polémica relativa a la candidatura española ni a otros representantes, sino por la que probablemente sea la peor pesadilla del país organizador: su escenario, la pieza central de este gran show televisivo con audiencias millonarias alrededor de toda Europa, ha fallado.

El pasado sábado, con el comienzo de los primeros ensayos de las delegaciones que actuarán en la Semifinal 1, saltó la noticia. El llamado sol cinético, la que era la estructura principal del escenario diseñado por la artista multimedia y escenógrafa Francesca Montinaro, no funcionaba según lo previsto y varios países se vieron obligados a cambiar los conceptos elaborados y trabajados durante meses para esa primera prueba en el Palasport Olimpico de Turín.

Ese contratiempo inicial se agravó cuando se sucedieron los rumores y se fue sabiendo, en boca de representantes y responsables de delegaciones europeas, que los problemas escénicos no se solucionarían a tiempo ni para las semifinales del 10 y 12 de mayo ni para la gran final de Eurovisión, y que estamos ante uno de los mayores desastres que se recuerdan en una edición del festival.

Así iba a ser el escenario de Eurovisión 2022

Si nos remontamos a febrero de este mismo año, cuando la UER y la RAI hicieron públicos los primeros bocetos, podemos ver cómo estaba previsto que fuera el escenario para Eurovisión 2022. Presentado bajo el título The Sun Within (El sol interior), se habló literalmente de “un nuevo y ambicioso concepto de escenario basado en los movimientos y la luz de un sol cinético”, que ocuparía la parte central del gran escenario y que se movería durante las actuaciones, “permitiendo que cada actuación se presente de una manera única y espectacular”.

La construcción de ese gran sol central permitía a las delegaciones diseñar las actuaciones con un sinfín de posibilidades. La prometida movilidad posibilitaba que la estructura mostrase una cara A compuesta por paneles LED para proyectar visuales, una cara B con focos para potenciar y jugar con la iluminación, y una tercera posición con los arcos abiertos que permitía mayor visibilidad del gran panel LED ubicado en la parte trasera del escenario, en el que habitualmente se muestran visuales que son clave en el concepto de cada número musical.

Sin embargo, y tal como se ha podido ver en los ensayos que han transcurrido desde el mismo sábado, el sol se ha quedado fijo en la posición B. Es decir, la cara de los paneles LED ha quedado de espaldas al público y únicamente se permite a los candidatos utilizar la cara en principio “trasera”, la de los focos, con todos los trastornos y problemas que todo ello puede ocasionar en las propuestas trabajadas durante este tiempo.

¿Problema técnico, o 'chapuza' real?

Desde que saltó la noticia, ni la Unión Europea de Radiodifusión ni la RAI –la televisión organizadora- se habían pronunciado públicamente sobre los problemas del escenario hasta este martes, cuando ha hablado el productor ejecutivo Claudio Fasulo. “El sol cinético era un punto central de nuestra escenografía (...) y hemos decidido que esté quieto. Aunque el resultado será absolutamente excepcional”, se ha limitado a decir en un encuentro con la Asociación de la Prensa Extranjera en Roma. Allí, el responsable también ha avanzado que la gran final del 14 de mayo se abrirá con una sorpresa en homenaje a Ucrania: “Será un momento musical de gran participación y emoción para hablar de paz y simbolizar nuestra absoluta necesidad de paz”

Antes de esto, la última publicación de la UER su polémico sol cinético databa del 28 de abril, dos días antes de los primeros ensayos, cuando la radiotelevisión pública italiana lanzó un tuit con una imagen de la estructura por la cara de los paneles LED, parafraseando a The Beatles: “Here comes the sun and we say it's all right” (Aquí viene el sol y decimos que todo está bien).

Más allá de estas breves declaraciones, no ha habido ningún comunicado que explique por qué el prometido sol cinético es ahora una estructura gigante estática que eclipsa gran parte de las actuaciones, como hemos podido ver en las fotografías de los ensayos que se han difundido. La única información que ha llegado en los días del caos ha sido a través de algunas delegaciones afectadas, que sí han querido hacer público lo sucedido e incluso han compartido la explicación que la UER les ha hecho llegar, confirmando que no va a haber solución al problema y que todos tendrán que adaptar sus números a la situación actual.

“Durante las pruebas técnicas en Turín, el equipo de producción experimentó desafíos con la gran cantidad de tiempo que lleva ajustar el ”sol“ en diferentes posiciones en el tiempo entre las actuaciones. Por lo tanto, junto con la RAI, se ha decidido que el sol permanecerá en la misma posición durante las 40 canciones, para garantizar una competencia justa para todos los países participantes”, reza el comunicado que ha trasladado la Unión Europea de Radiodifusión a las delegaciones, en concreto a la de Dinamarca.

Birgitte Næss-Schmidt, escenógrafa danesa responsable de la actuación de la banda Reddi, ha explicado además que en su caso habían trabajado el concepto con la cara A de los paneles LED en posición frontal. No fue hasta tres días antes de su primer ensayo en Turín cuando los miembros de producción les avisaron que el escenario no funcionaba correctamente y que tendrían que hacer cambios, según declara al medio local DR. Hacer cambios a conceptos trabajados durante semanas sin apenas tiempo, y sin ningún plan B facilitado por la organización responsable.

Con esta información, surge ahora la duda de si ha habido realmente algún fallo técnico con el sol cinético una vez construido, o si estos problemas se deben a un claro error de previsión de diseñadores y constructores. Y es que si nos acogemos a las explicaciones de la UER a las delegaciones, el verdadero obstáculo es que el tiempo que tarda en girar la estructura impide no solo que esta pueda cambiar de posición durante las actuaciones, sino también entre las de uno y otro país. Según información extraoficial, los artistas invitados que actuarán en los llamados “interval acts” sí podrían usarlo en movimiento.

¿A qué actuaciones afecta?

Preguntados por verTele, desde RTVE han rehusado realizar cualquier declaración o aclaración respecto a estos problemas con el escenario de Eurovisión, y aunque sostienen que la UER les mantiene informados, tampoco explican si los cambios de última hora afectan o no a la propuesta diseñada por el equipo de Chanel. Habrá que esperar hasta este jueves 5 de mayo, día en que la representante española ensayará por primera vez en Turín, para ver cómo se adapta su número a la situación actual.

Sí hemos visto, gracias a las imágenes difundidas por la UER de los ensayos de la Semifinal 1 y Semifinal 2, que hay grandes perjudicados por el ahora llamado sol estático de la RAI. Para empezar, todas aquellas propuestas en las que los visuales tenían un gran peso se ven afectadas, ya que en el sol no se puede proyectar nada y los diseñados para el gran panel LED del fondo quedan parcial o totalmente tapados por un enorme arco negro.

Es el caso de las actuaciones de Serbia, Portugal, Moldavia, Georgia, Estonia, Letonia y Rumanía, entre otras, en las que la estructura impide que puedan verse animaciones clave en el show, e incluso las partes en las que se proyectan fragmentos de las letras de las canciones para potenciar el mensaje. También se ve perjudicada Malta, que había diseñado un gran sol para el panel LED trasero y que se ve eclipsado por completo por el sol del escenario.

Es decir, no solo se les niega utilizar la cara A de los LEDS como a Dinamarca, sino que además impide que el resto del trabajo escenográfico luzca como estaba concebido. A eso hay que sumar que la prometida variedad de las actuaciones no va a ser tal, puesto que las posibilidades escénicas se han reducido radicalmente, y solo es posible jugar con diseños de iluminación que inevitablemente van a ser muy similares teniendo en cuenta que son 40 actuaciones.

Los países más favorecidos son aquellos que habían diseñado de antemano sus escenografías sin emplear el sol cinético, como es el caso de Austria, Armenia, Azerbaiyán, San Marino, Australia o Chipre. Todas ellas han sido las más destacadas de estas primeras jornadas de ensayos, ya que han aportado sus propias estructuras que convierten el escenario en su propio microuniverso, diferenciándose así del resto de competidores. También las más intimistas como Suiza y Países Bajos parecen ajenas a los problemas.

La polémica más grave, pero no la primera

Los problemas con el escenario se han convertido, a apenas dos semanas de la gran cita, en la polémica más grave que salpica a Eurovisión 2022. Sin embargo, no ha sido ni mucho menos la primera controversia relacionada con una edición que pasará a la historia... pero no precisamente para bien.

Los primeros problemas con la organización de la UER y la RAI surgieron con las acreditaciones para medios especializados en Eurovisión, mucho más limitadas que de costumbre. Le siguieron los inconvenientes con la venta de entradas, que también se salieron de la norma, y culminaron con la decisión de cerrar los primeros ensayos de cada país a los medios debido a un acuerdo de exclusividad con TikTok.

Tradicionalmente, la prensa acreditada tenía acceso a estas primeras pruebas de los representantes sobre el escenario de Eurovisión. De este modo, podía trasladar al público las primeras impresiones sobre cada propuesta y podía incluso cambiar las sensaciones respecto a las candidaturas favoritas, pues las apuestas y los rankings provisionales siempre han sido susceptibles de cambiar al descubrirse las escenografías.

En esta edición, ningún medio ha podido asistir a estos ensayos y de ellos solo se han podido ver los vídeos -cortos, y de calidad reducida- publicados en el perfil oficial de Eurovisión en TikTok, y las fotografías compartidas en la página web. Un contenido escaso que contribuye además a que se amplifique la polémica relacionada con el sol y las escenografías, ya que sin conocer aún la realización ni la configuración de planos, la mayoría de actuaciones parecen idénticas y el problema pinta aún más escandaloso.

Por último -por ahora-, y sin salirnos de las propuestas escénicas, en las últimas horas ha surgido una polémica relacionada con Albania y su representante Ronela. Todo ha estallado porque algunas imágenes de sus ensayos han sido eliminadas de las redes sociales del festival (en concreto, una en la que la cantante y sus bailarines aparecen con una mano en la entrepierna), y se han disparado los rumores sobre si la organización habría podido pedir o exigir un cambio en la coreografía. La UER y la RAI tampoco se han pronunciado en esta ocasión.