"En una revisión rutinaria me han detectado un desprendimiento de retina y todo el mundo que haya pasado por ello sabe que el postoperatorio es todavía peor que la operación", comentó el presentador.

"La operación, gracias a los avances de la anestesia, se pasa incluso plácidamente. El médico me tuvo que pedir incluso que callara durante la intervención, pero el postoperatorio es una especie de potro de tortura que te obliga a estar mirando hacia el suelo durante diez días", agregó.

Además, este trance está siendo "un poquito duro" para López ya que es "hipocondríaco por naturaleza". "Soy muy mal enfermo, y agradezco los consejos de todos los médicos y más aún agradeceré sus recetas. Ya les iré llamando uno a uno".

Por otra parte, el presentador de laSexta tuvo ocasión de saludar a Miguel Ángel Revilla, que este sábado volvió a participar en el programa. El presidente de Cantabria destacó la "complicidad" que se ha generado entre ellos "tras 46 programas juntos". "Revilla debe de ser mi relación más larga", bromeó el periodista.