Final Eurovisión 2021

Italia gana Eurovisión 2021: el grupo Måneskin rockea triunfal con 'Zitti E Buoni'

Måneskin (Italia), ganadores de Eurovisión 2021

Redacción

Italia ha ganado Eurovisión 2021. El micrófono de cristal se va al país transalpino gracias a los romanos Måneskin, que en poco más de dos meses han cantado victoria tanto en el Festival de San Remo como en el Festival de Eurovisión, donde este sábado han conquistado al jurado y los eurofans al ritmo de la canción Zitti e Buoni.

Vídeo: La actuación de Blas Cantó en la final de Eurovisión 2021, marcada por la emoción y su gran nivel vocal

Vídeo: La actuación de Blas Cantó en la final de Eurovisión 2021, marcada por la emoción y su gran nivel vocal

Así lo reflejan los 524 puntos obtenidos por el grupo formado por Damiano David (cantante), Victoria De Angelis (bajo), Thomas Raggi (guitarra) y Ethan Torchio (batería). Han ganado la batalla a Francia con Barbara Pravi, segunda con 499 puntos, y a Suiza con Gjon's Tears, tercera con 432. España ha confirmado los malos augurios y sólo ha podido ser 24ª (con 6 puntos) con Blas Cantó y su Voy a quedarme.

Con este triunfo, Italia acaba con hasta tres malas rachas diferentes en términos eurovisivos. Para empezar la suya propia, pues llevaba desde 1990 sin ganar el certamen. Además, logra la primera victoria para el Big Five (Italia, España, Francia, Alemania y Reino Unido) desde 2010, cuando ganó la alemana Lena con el tema Satellite. Y por si fuera poco, Måneskin se convierte en el primer grupo de rock que conquista Eurovisión desde que los finlandeses Lordi arrasaran en Atenas 2006 con su Hard Rock Hallelujah.

Ahora esta banda de rock alternativo con reminiscencias a Franz Ferdinand -a la que versionaron durante su exitoso paso por Factor X 2017, donde quedaron segundos- sigue los pasos de Lordi y se alza con el título tras hacer buenos los pronósticos, que la colocaban como la gran favorita en los días previos a la final.

La clasificación definitiva de Eurovisión 2021:

Blas Cantó no saca a España del pozo eurovisivo

Los mismos pronósticos que colocaban a Italia entre los grandes aspirantes a la victoria también colocaban a España en la parte baja de la clasificación. Y al igual que se han cumplido en lo primero, también se han cumplido en lo segundo.

El representante español sobre el escenario del Rotterdam Ahoy, Blas Cantó, ha terminado en 24ª posición con 6 puntos. Un pobre resultado que alarga ya a seis las ediciones consecutivas que nuestro país lleva sin superar la 20ª posición del certamen, pues tanto Edurne (21ª en 2015) como Barei (22ª en 2016), Manel Navarro (26º y último en 2017), Alfred y Amaia (23º en 2018) y Miki (22º en 2019) siguieron un camino similar al de Blas, cuyo único consuelo es haber dado todo lo que estaba a su alcance para sacar adelante su emotiva y personal actuación al ritmo de Voy a quedarme.

Un año más, un exitoso espectáculo televisivo y musical

La final ha gozado de un muy buen nivel técnico, salvo por detalles como el fallo con el croma de los bailarines de Grecia (que se heredaba de los ensayos y la semifinal). Pero sin duda ha sido un gran espectáculo televisivo en el que los países han aprovechado las posibilidades del magnífico Rotterdam Ahoy.

A nivel musical también ha rendido a un gran nivel. Las interpretaciones vocales de los representantes han llegado a los espectadores con nitidez y precisión, cerrando una más que aplaudible realización y producción por parte de las televisiones neerlandesas organizadoras. También ha sido un acierto el ritmo de actuaciones, sin muchas interrupciones. Los presentadores han tenido protagonismo al acabar todas ellas, mientras Europa votaba.

En un año tan especial y diferente como este, se ha notado la falta de público arropando a los representantes desde el foso. Aunque la realización lo ha mitigado muy bien con planos que jugaban con dos profundidades, en la primera el público asistente creando sombras y en la segunda las actuaciones. Tampoco ha desmerecido el espectáculo que la actuación de Islandia haya tenido que ser la grabada por su positivo en Covid-19, sin prácticamente ser perceptible por los espectadores. De hecho, la final ha demostrado que pueden mezclarse directos y partes grabadas con un resultado óptimo para los espectadores.

El show pensado para el "intermedio", entre las actuaciones y las votaciones, también ha gustado. Aunque obviamente no ha tenido el mismo ritmo, ha sido un acierto contar con la música en directo de Afrojack y su espectacular actuación, y el especial con exganadores del festival. Eurovisión 2021 ha tenido mensajes para los que se han ido por el coronavirus, y por lo que todos hemos sufrido, pero siempre lo ha enfocado de una forma festiva y celebrando la música. La mejor celebración posible.

Etiquetas
stats