Análisis

'La Caza: Tramuntana' se despide en TVE: las claves de una caída en audiencias que 'remonta' en diferido

Megan Montaner en 'La Caza: Tramuntana'

TVE emite este miércoles 3 de marzo el octavo y último capítulo de La Caza: Tramuntana, la segunda temporada de la franquicia policíaca de Megan Montaner y Alain Hernández. Una tanda de episodios que llegó en enero a La 1 entre expectación y buenas críticas y que se despide, casi dos meses después, con un sabor de boca más amargo.

'Mujer' (20.3%) cierra otra semana triunfal cerca de sus récords y 'La caza' (6.3%) suma su tercer mínimo seguido

'Mujer' (20.3%) cierra otra semana triunfal cerca de sus récords y 'La caza' (6.3%) suma su tercer mínimo seguido

El motivo no es otro que su débil rendimiento en audiencias, donde ha perdido 7,1 puntos de share y 989.000 espectadores con respecto al aplaudido Monteperdido, que a día de hoy sigue conservando la corona de mejor estreno de ficción en la TV pública desde 2017.

A falta de conocer el registro de Tramuntana en su último episodio, la segunda temporada dice adiós con un promedio del 6.9% de cuota y 1.208.000 de espectadores. O lo que es lo mismo, la mitad del 14% de share y 2.159.000 televidentes que siguieron, entre el 25 de marzo y el 20 de mayo de 2019, el caso de las niñas desaparecidas en Monteperdido.

La serie de DLO Producciones regresó el pasado 13 de enero ante 1.372.000 millones de fieles y un 8% de cuota de pantalla en su franja. Un registro flojo si lo comparamos con los grandes datos de la primera tanda, pero aceptable en el contexto televisivo actual en lo que a ficción en abierto se refiere. Sin embargo, con el paso de los capítulos no ha conseguido enganchar a la audiencia de la TV lineal y en las últimas semanas ha ido encadenando mínimos entre el 6.3% y 6.6% de cuota, con poco más de un millón de fans.

Por poner en contexto, las audiencias de La Caza están en la línea de otras apuestas seriéfilas de TVE para este curso como Historias de Alcafrán (6.8% y 984.000) e Inés del alma mía (6.9% y 1.111.000) que no terminaron de cuajar, y por debajo de HIT (9.2% y 1.523.000) y la temporada 21 de Cuéntame (10.9% y 1.935.000) que sí han funcionado mejor.

Las claves de la caída de 'La Caza'

¿Qué ha ocurrido en el salto de Monteperdido a Tramuntana para dejarse la mitad de espectadores (en lineal) por el camino?

Es complicado determinar qué ha fallado en una apuesta cuando esta no consigue el beneplácito de la audiencia, más todavía si hablamos de una serie. Es indudable que la ficción en abierto ya no alcanza los grandes datos de antaño y que más de un millón de espectadores por capítulo es un registro que muchas plataformas querrían para sus estrenos. Aún así, sí podemos señalar algunos aspectos que han podido provocar ese desapego del público tradicional de TVE:

  • 19 meses entre una temporada y otra: La primera clave es el tiempo que ha transcurrido entre una temporada y otra. Tramuntana se estrenó 19 meses después del final de Monteperdido, un período significativo en el que los más fieles han podido distanciarse de los personajes y olvidar el gran recuerdo que dejó entre el público general la trama de la desaparición de Ana y Lucía.Un retraso que, por otra parte, ha sido inevitable para La Caza y para todas las producciones de ficción que tuvieron que paralizarse durante buena parte de 2020 por la pandemia.
  • No ha competido contra las apuestas de prime time: Otro asunto importante es la ubicación de Tramuntana en la parrilla: desde que TVE decidió adelantar su prime time y eliminar definitivamente la franja del access, sus grandes apuestas no compiten contra las ofertas puras de prime time de las cadenas sino contra formatos diarios como El Hormiguero, El Intermedio y First Dates que cuentan con un público muy fiel. De este modo, tanto La Caza como las otras series de La 1 han 'peleado' en una franja en la que prácticamente ninguna apuesta nueva logra hacerse un hueco. Y aunque es una decisión muy positiva para una televisión pública, provoca que sus estrenos jueguen en desventaja con respecto a los de otros canales.
  • Es una temporada más oscura: Como ya comentamos en la crítica publicada en Vertele, La Caza: Tramuntana es una temporada más oscura que Monteperdido. Este no es en absoluto un aspecto negativo, pues la serie ha mantenido su calidad, pero sí puede ser uno de los motivos por los que el público más tradicional de la cadena se ha alejado de ella en esta segunda temporada. Al igual que se ha demostrado anteriormente con otras producciones como Vis a Vis, la oscuridad ha terminado distanciando al público lineal y acercando al de pago/plataformas.
  • Un altísimo consumo a la carta: Mientras los datos de audiencia de La Caza: Tramuntana no han sido los esperados, tal como la propia Megan Montaner reconoció en una entrevista para Vertele, los números de la serie a la carta sí son motivo de celebración.Según datos que aporta RTVE, Tramuntana es la ficción más vista en diferido en lo que llevamos de 2021, empatada con Cuéntame como pasó. Registra una media de 540.000 espectadores por capítulo, lo que significa que sus episodios, al final, han acumulado entre lineal y a la carta un promedio de 1.748.000 espectadores. El récord lo tiene el primero (El Cant de la Sibila), que acumula 2.278.000 visionados entre las dos ventanas (1.372.000 de los audímetros + 906.000 en la plataforma de Televisión Española). Unos datos que evidencian que, a diferencia de lo ocurrido en abierto, en diferido sí ha encontrado mayor regularidad y aprobación de un público que ha decidido olvidarse horarios y seguir la serie a su manera.

Así se despide 'La Caza: Tramuntana'

En el capítulo final, titulado Ans del Judici (Años del juicio), Víctor y Selva han logrado dar con Can Falgueres, pero quizá sea demasiado tarde: el padre de Sara, Ángel, ha escapado. Todas las piezas de la investigación de Tramuntana logran encajar y, en el centro de ellas, está Can Falgueres: un lugar perdido en la montaña donde la clase alta de la isla se permitía abusar de un grupo de chicos y chicas que no tenían protección.

Sin embargo, saber lo que ha ocurrido, incluso tener los nombres de los culpables, no parece suficiente para que se logre hacer justicia. Samiah, Bela y Julia son solo un ejemplo de esas víctimas que no parecen importar a nadie. Algo que los guardias no van a permitir.

🟢 Si no te quieres perder ninguna de nuestras noticias, suscríbete a nuestros boletines.

Etiquetas
stats