'Masterchef 10' descubrió las trampas de dos concursantes y rompió a la única pareja de la edición

Paula Hergar

La quinta gala de Masterchef 10 vivió dos duros momentos. El primero de ellos fue al sacar a la luz las trampas de David y Jokin en la primera prueba, donde se saltaron las normas de Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera.

Pero si algo rompió el corazón de la noche, esa fue la expulsión de Eva justo cuando había hecho pública su relación sentimental con Jokin. Aún así, ambos prometieron esperarse.

Todo ello, en una noche en la que Miri Pérez Cabrera (Masterchef 5) regresó a las cocinas, Verónica y Adrián lograron un contrato en prácticas en el restaurante del programa y David vivió su primer “pozo”.

Primera prueba con las trampas de Jokin y David

El jurado quiso poner a prueba la afinidad entre los aspirantes, para demostrarles que la complicidad en cocinas es muy importante. Por ello, el primer reto de la noche dejó que cada uno se uniera a su media naranja: Yannick y Claudia, Teresa y María Lo, Patricia y Luismi, David y Jokin, Adrián y Verónica, Julia y Eva fueron las parejas que se formaron.

Los 12 tuvieron que hacer la misma receta y emplatar igual, pero trabajando de manera individual y sin ver cómo lo estaba haciendo su compañero, ya que pusieron una pared separando sus cocinas. Algunos se entendieron a la perfección, otros no tanto y la mayoría para nada.

La cata desveló que Yannick y Claudia cocinaron de forma distinta, que a Teresa le había salido más sabroso que a María Lo, que el punto de sabor lo logró mejor Jokin que David, que Vero y Adrián se entendieron aunque era más fino el de él y más rico el de ella. Los jueces lamentaron que Julia y Eva hicieran un plato “pretencioso y ñoño” y que Luismi y Patricia no tuvieran afinidad.

Así, los platos de Julia y Eva y de Yannick y Claudia fueron escogidos como los peores, mientras que los de María Lo y Teresa y los de Verónica y Adrián habían sido los mejores. Y el número uno fue el de la última pareja que logró que su plato se añadiera a la carta del restaurante del programa y que ellos firmaran un contrato en prácticas durante 3 meses.

Pero la prueba trajo aún más cola, y es que los jueces detectaron que una de las parejas había hecho trampas: “Dos de vosotros apalabrasteis qué plato cocinar a pesar de esta prohibido. ¿Os suena?” y como nadie reconoció lo ocurrido, emitieron el vídeo que demostraba como Jokin y David se habían dicho la receta a través de la pared:

“¿Te viene bien arroz?”, “ya sabes cómo hacerlo”, se decían el uno al otro, explicando después que sus comentarios eran porque ambos habían practicado ese plato antes. “No siento que haya hecho trampas”, confesaban a cámara.

Aunque tras ver las imágenes, se arrepintieron ambos: “Me siento mal y arrepentido, no se volverá a repetir. En ningun momento he querido faltar el respeto a nadie”, decía Jokin. A la vez que David sentenciaba: “Hemos pecado de listilos”.

“Quien quiera hacer trampas va por mal camino” advirtió Jordi y entregó a ambos dos delantales negros como castigo.

Prueba de exteriores con la confirmación de Jokin y Eva como pareja

Los aspirantes y el equipo del programa viajaron a Valencia para disfrutar de las Fallas. Allí, el chef Vicente Patiño (dos soles Repsol) diseñó el menú que tuvieron que cocinar por equipos para 80 apasionados falleros: un entrante de escabeche con pipas de calabaza, un primero compuesto por una caldereta de gamba roja, un segundo de arroz cremoso, y un postre cremoso de calabaza asada.

Adrián y Vero, que habían sido los mejores de la prueba anterior, se alzaron como capitanes del grupo azul y rojo, respectivamente, y escogieron acompañarse por Claudia, Patricia, Julia, Teresa, María Lo, el primero y por Jokin, David, Yannick, Eva y Luismi, la segunda.

Durante el cocinado, Jokin celebró estar en el mismo equipo que Eva por primera vez y se besaron. Ambos explicaron que estaban conociéndose y que lo suyo iba en serio. Sobre todo por parte de él que confesó que ya le quería. Convirtiéndose así, en la primera pareja de la edición.

Además, Adrián logró que su equipo fuera “una piña” que todos se entendieron de buenas maneras y había poco que criticar. Algo parecido a lo que le ocurrió a Vero que consiguió que todos remaran en la misma dirección. Sin embargo, la señalaron como responsable de que la caldereta acabara siendo una sopa: “Utilizas una falsa soberbia como escudo, escondes una total inseguridad y falta de experiencia”, le criticó Jordi y se comparó a él mismo. “Yo soy pequeño aunque parezca un chulo”, aseguró. Ella se echó a llorar pero acabó acatando la crítica.

Tras la valoración, los jueces alzaron a los azules como los ganadores y, en concreto, a Adrián. Además, ganaron el “indulto” para salvar a alguien del otro equipo: Yannick fue el escogido.

Una expulsión que rompió dos corazones

Vero, Jokin, David, Eva y Luismi regresaron a las cocinas vestidos con los delantales negros para elaborar un “gran plato” con dos ingredientes hechos con especies en peligro de extinción como el arroz senia, el café, el atún rojo, los mejillones o la miel. Además, tuvieron que aplicar técnicas de alta cocina como esferificar, osmotizar, emulsionar o gelificar.

Para aconsejar a los aspirantes, visitó el programa Miri y explicó que está inmersa en un proyecto culinario para demostrar que la cocina saludable también está rica. Además, al ver a Jokin y Eva besarse, ella recordó cómo inició su relación con Jorge en las cocinas: “Yo me enamoré perdidamente y también me rompieron el corazón. Pero disfrutadlo y qué viva el amor. Aquí ocurren cosas reales y toda la energía es auténtica, es una montaña de emociones y de vida”, confesó.

El cocinado arrancó desde el inicio con tensión y nerviosismo: Luismi descentrado, Jokin enamorado, David preocupado por si están enagañando a su amigo y Eva haciendo un “guarripech” de coliflor. Ante tal panorama acabó el tiempo y empezó la cata:

Del plato de Luismi aseguraron que era “feo, caos y sin sentido” aunque estaba rico, del de Vero dijeron que era “lindo, elegante, expresivo y bueno”, del de Jokin señalaron que era “técnicamente correcto”, del de David sentenciaron que estaba “muy bueno” y del de Eva aseguraron que no tenía sabor.

Al regresar de la deliberación, Pepe sentenció: “El aspirante que no continuá en las cocinas es Eva”. Una noticia que lamentó mucho Jokin pero más ella: “No me desanimo, voy a seguir estudiando”, dijo entre lágrimas. Él bajó corriendo a despedirse de ella: “Espero que me esperes fuera porque te quiero mucho”, le pidió.

La quinta gala de Masterchef 10 vivió dos duros momentos. El primero de ellos fue al sacar a la luz las trampas de David y Jokin en la primera prueba, donde se saltaron las normas de Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera.

Pero si algo rompió el corazón de la noche, esa fue la expulsión de Eva justo cuando había hecho pública su relación sentimental con Jokin. Aún así, ambos prometieron esperarse.

Todo ello, en una noche en la que Miri Pérez Cabrera (Masterchef 5) regresó a las cocinas, Verónica y Adrián lograron un contrato en prácticas en el restaurante del programa y David vivió su primer “pozo”.

Primera prueba con las trampas de Jokin y David

El jurado quiso poner a prueba la afinidad entre los aspirantes, para demostrarles que la complicidad en cocinas es muy importante. Por ello, el primer reto de la noche dejó que cada uno se uniera a su media naranja: Yannick y Claudia, Teresa y María Lo, Patricia y Luismi, David y Jokin, Adrián y Verónica, Julia y Eva fueron las parejas que se formaron.

Los 12 tuvieron que hacer la misma receta y emplatar igual, pero trabajando de manera individual y sin ver cómo lo estaba haciendo su compañero, ya que pusieron una pared separando sus cocinas. Algunos se entendieron a la perfección, otros no tanto y la mayoría para nada.

La cata desveló que Yannick y Claudia cocinaron de forma distinta, que a Teresa le había salido más sabroso que a María Lo, que el punto de sabor lo logró mejor Jokin que David, que Vero y Adrián se entendieron aunque era más fino el de él y más rico el de ella. Los jueces lamentaron que Julia y Eva hicieran un plato “pretencioso y ñoño” y que Luismi y Patricia no tuvieran afinidad.

Así, los platos de Julia y Eva y de Yannick y Claudia fueron escogidos como los peores, mientras que los de María Lo y Teresa y los de Verónica y Adrián habían sido los mejores. Y el número uno fue el de la última pareja que logró que su plato se añadiera a la carta del restaurante del programa y que ellos firmaran un contrato en prácticas durante 3 meses.

Pero la prueba trajo aún más cola, y es que los jueces detectaron que una de las parejas había hecho trampas: “Dos de vosotros apalabrasteis qué plato cocinar a pesar de esta prohibido. ¿Os suena?” y como nadie reconoció lo ocurrido, emitieron el vídeo que demostraba como Jokin y David se habían dicho la receta a través de la pared:

“¿Te viene bien arroz?”, “ya sabes cómo hacerlo”, se decían el uno al otro, explicando después que sus comentarios eran porque ambos habían practicado ese plato antes. “No siento que haya hecho trampas”, confesaban a cámara.

Aunque tras ver las imágenes, se arrepintieron ambos: “Me siento mal y arrepentido, no se volverá a repetir. En ningun momento he querido faltar el respeto a nadie”, decía Jokin. A la vez que David sentenciaba: “Hemos pecado de listilos”.

“Quien quiera hacer trampas va por mal camino” advirtió Jordi y entregó a ambos dos delantales negros como castigo.

Prueba de exteriores con la confirmación de Jokin y Eva como pareja

Los aspirantes y el equipo del programa viajaron a Valencia para disfrutar de las Fallas. Allí, el chef Vicente Patiño (dos soles Repsol) diseñó el menú que tuvieron que cocinar por equipos para 80 apasionados falleros: un entrante de escabeche con pipas de calabaza, un primero compuesto por una caldereta de gamba roja, un segundo de arroz cremoso, y un postre cremoso de calabaza asada.

Adrián y Vero, que habían sido los mejores de la prueba anterior, se alzaron como capitanes del grupo azul y rojo, respectivamente, y escogieron acompañarse por Claudia, Patricia, Julia, Teresa, María Lo, el primero y por Jokin, David, Yannick, Eva y Luismi, la segunda.

Durante el cocinado, Jokin celebró estar en el mismo equipo que Eva por primera vez y se besaron. Ambos explicaron que estaban conociéndose y que lo suyo iba en serio. Sobre todo por parte de él que confesó que ya le quería. Convirtiéndose así, en la primera pareja de la edición.

Además, Adrián logró que su equipo fuera “una piña” que todos se entendieron de buenas maneras y había poco que criticar. Algo parecido a lo que le ocurrió a Vero que consiguió que todos remaran en la misma dirección. Sin embargo, la señalaron como responsable de que la caldereta acabara siendo una sopa: “Utilizas una falsa soberbia como escudo, escondes una total inseguridad y falta de experiencia”, le criticó Jordi y se comparó a él mismo. “Yo soy pequeño aunque parezca un chulo”, aseguró. Ella se echó a llorar pero acabó acatando la crítica.

Tras la valoración, los jueces alzaron a los azules como los ganadores y, en concreto, a Adrián. Además, ganaron el “indulto” para salvar a alguien del otro equipo: Yannick fue el escogido.

Una expulsión que rompió dos corazones

Vero, Jokin, David, Eva y Luismi regresaron a las cocinas vestidos con los delantales negros para elaborar un “gran plato” con dos ingredientes hechos con especies en peligro de extinción como el arroz senia, el café, el atún rojo, los mejillones o la miel. Además, tuvieron que aplicar técnicas de alta cocina como esferificar, osmotizar, emulsionar o gelificar.

Para aconsejar a los aspirantes, visitó el programa Miri y explicó que está inmersa en un proyecto culinario para demostrar que la cocina saludable también está rica. Además, al ver a Jokin y Eva besarse, ella recordó cómo inició su relación con Jorge en las cocinas: “Yo me enamoré perdidamente y también me rompieron el corazón. Pero disfrutadlo y qué viva el amor. Aquí ocurren cosas reales y toda la energía es auténtica, es una montaña de emociones y de vida”, confesó.

El cocinado arrancó desde el inicio con tensión y nerviosismo: Luismi descentrado, Jokin enamorado, David preocupado por si están enagañando a su amigo y Eva haciendo un “guarripech” de coliflor. Ante tal panorama acabó el tiempo y empezó la cata:

Del plato de Luismi aseguraron que era “feo, caos y sin sentido” aunque estaba rico, del de Vero dijeron que era “lindo, elegante, expresivo y bueno”, del de Jokin señalaron que era “técnicamente correcto”, del de David sentenciaron que estaba “muy bueno” y del de Eva aseguraron que no tenía sabor.

Al regresar de la deliberación, Pepe sentenció: “El aspirante que no continuá en las cocinas es Eva”. Una noticia que lamentó mucho Jokin pero más ella: “No me desanimo, voy a seguir estudiando”, dijo entre lágrimas. Él bajó corriendo a despedirse de ella: “Espero que me esperes fuera porque te quiero mucho”, le pidió.

La quinta gala de Masterchef 10 vivió dos duros momentos. El primero de ellos fue al sacar a la luz las trampas de David y Jokin en la primera prueba, donde se saltaron las normas de Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera.

Pero si algo rompió el corazón de la noche, esa fue la expulsión de Eva justo cuando había hecho pública su relación sentimental con Jokin. Aún así, ambos prometieron esperarse.