'Masterchef 10' despidió a la favorita de Pepe Rodríguez y ya tiene a sus 5 semifinalistas

Masterchef 10 llegó a su duodécima gala con la elección de sus semifinalistas: María Lo, David, Adrián, Verónica y Patricia. Aunque la noche empezó con seis, hasta que Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera expulsaron a Claudia, por un plato con “muy pocos defectos”.

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Para lograr ese pase a la semifinal, los aspirantes tuvieron que enfrentarse a las habituales subastas del talent y hasta y cocinar un plato siguiendo la teoría del Food Pairing.

Pero si en una prueba se agobiaron y hasta se vieron sobrepasados, esa fue la de exteriores donde cocinaron un menú con mucho ritmo pero solo un capitán.

Primera prueba con subasta y solo dos aspirantes acertados

Como en cada edición, los aspirantes vivieron (y sufrieron) una de sus pruebas míticas: la subasta. Bajo las campanas los aspirantes encontraron alimentos a pujar con tiempo, el bien más preciado de las cocinas.

Todos arrancaron con 90 minutos y los ingredientes por los que pelearon fueron manitas de cordero que se llevó Adrián quedándose con 60 minutos; patas de conejo que consiguió David por 50 minutos; patitas de gallina que se quedaron con Claudia por 40; manitas de cerdo que se fueron con Verónica por 50 minutos; patas de cangrejo real que se quedó María Lo por 55 minutos; y ancas de rana para Patricia por 65 minutos.

Una vez acabadas las elaboraciones, arrancó la cata con risas por el emplatado de Verónica. “Es feo y está malo” sentenciaban los jueces que le criticaron el no haber “optimizado el tiempo”. Claudia tampoco convenció con un canelón al que le faltó “salsa” y le sobraron huesos. David entregó un conejo con tres salsas “muy malo, crudo y pasado de picante”. Adrián hizo una salsa vizcaína “rica” con unas manitas “mal terminadas”. Patricia erró con un “muy mal plato” al dejar crudas las ancas de rana. Y María Lo elaboró un rollito de patas de cangrejo con buena estética “rico pero falto de matices”.

El jurado se marchó a deliberar y regresó con la siguiente sentencia: María y Adrián fueron “los únicos participantes capaces de entregar platos buenos”.

Prueba de exteriores con Adrián desbordado y las tres primeras semifinalistas

Aspirantes y jurado rindieron homenaje a la música con la experiencia mágica de WAH Madrid, donde viajan por el mundo a golpe de sabores y de acordes. Adrián, al ser el mejor del reto anterior, se convirtió en el capitán de los dos equipos y en el creador de ellos: de azul vistió a María Ló, Verónica y Patrica, mientras que de rojo dejó a Claudia y David.

El reto consistió en cocinar dos menús, en 180 minutos, que reinterpretaron los hits más conocidos a nivel nacional e internacional: el tema ‘Bohemian Rhapsody’ de Queen se cocinó con roast beef con perlas de menta y brandy, mientras que el ‘No estamos lokos’ de Ketama fue un bocata de boquerón con salmorejo y jamón, el 'Rumore, rumore' de Raffaella Carra se cocinaron con bombones de vaca y parmesano y por último ,sonó el 'México lindo' a través de pan de elote con salsa de cajeta y sorbete de cacao y chili.

Con el paso de los minutos, la capitanía se le fue haciendo cada vez más grande a Adrián que confesaba estar más nervioso que nunca. Al dividir las elaboraciones descubrió que no lo había hecho por orden de importancia e incluso se olvidó de algunas. Por ello, acabó pidiendo ayuda a sus compañeros: “Estoy desbordado, nunca he estudiado y se me van de la cabeza”, explicó mientras el resto le tranquilizó prometiéndole su apoyo.

El siguiente en agobiarse fue David que hasta tuvo que salir de cocinas: “Estoy agobiado, no me sale, se me cruza el cable”, decía con los ojos llorosos. Jordi se acercó a animarle y calmarle a la vez. Mientras que, las aspirantes azules eran las que mejor llevaron el cocinado, cantando a Marisol y elogiándose las unas a las otras. Tanto que le quitaron presión a Adri y le dejaron que se centrara en los rojos.

Finalmente lograron sacar todos los platos y los aspirantes acabaron abrazándose y hasta cantando. Tras ello, llegó la valoración de los jueces. “Este reto te ha venido gigante, Adrián. Te has esforzado y sufrido, pero has tenido el gesto noble de disculparte”, señalaron sobre su capitanía, mientras él se derrumbaba y aceptaba la crítica. El equipo rojo tampoco estuvo acertado: “Cuando el capitán ha pedido ayuda no habéis reaccionado, ninguno ha asumido el rol, habéis aceptado el caos”, lamentó Jordi.

En cambio, las azules “sí tomaron las riendas con un equipo engrasado, sacando a tiempo las tapas”. Por lo que María Lo, Patricia y Verónica se salvaban y se convertían en las primeras semifinalistas de la edición. Mientras que David, Adrián y Claudia tenían que ir a eliminación.

Prueba de eliminación con el adiós de Claudia

Los delantales negros se jugaron el pase a la semifinal con una prueba sobre el Food Pairing. Una herramienta que ayuda a los cocineros a diseñar nuevas recetas o reinventar platos ya existentes con toques insólitos, y que se basa en establecer una lista de los aromas de cada ingrediente y buscar los mismos aromas en otros productos para combinarlos.

El reto: cocinar un plato de acuerdo con el Food Pairing. Adrián confinó costillas, con champiñones y aceite de albahaca más trufa que “funcionó bien al combinar el dulce con el amargo”. De hecho, Jordi lo definió como uno “de sus platos más ricos”. David cocinó una base de mora con fresa, alcachofa a la plancha con panceta y crujiente que demostró que había “entendido la combinación aunque con defectos de ejecución”. Y Claudia entregó un canelón de aguacate, plátano, uva y mantequilla “estéticamente bonito pero con un exceso de sobrasada”.

Por todo ello, los jueces señalaron a Adrián como el primer salvado de la prueba y cuarto semifinalista. Mientras que Pepe sentenció al expulsado: “El aspirante que no continúa en las cocinas es Claudia”. Ella corrió a abrazar a Pepe entre lágrimas: “Gracias por haberte entregado tanto, has sido la alegría de la huerta aquí”, le dijo el juez. Mientras ella hacía un balance positivo de su paso: “Me lo he pasado bomba, me llevo aprendizaje, no se puede agradecer lo suficiente”, agradeció.

Masterchef 10 llegó a su duodécima gala con la elección de sus semifinalistas: María Lo, David, Adrián, Verónica y Patricia. Aunque la noche empezó con seis, hasta que Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera expulsaron a Claudia, por un plato con “muy pocos defectos”.

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Para lograr ese pase a la semifinal, los aspirantes tuvieron que enfrentarse a las habituales subastas del talent y hasta y cocinar un plato siguiendo la teoría del Food Pairing.

Pero si en una prueba se agobiaron y hasta se vieron sobrepasados, esa fue la de exteriores donde cocinaron un menú con mucho ritmo pero solo un capitán.

Primera prueba con subasta y solo dos aspirantes acertados

Como en cada edición, los aspirantes vivieron (y sufrieron) una de sus pruebas míticas: la subasta. Bajo las campanas los aspirantes encontraron alimentos a pujar con tiempo, el bien más preciado de las cocinas.

Todos arrancaron con 90 minutos y los ingredientes por los que pelearon fueron manitas de cordero que se llevó Adrián quedándose con 60 minutos; patas de conejo que consiguió David por 50 minutos; patitas de gallina que se quedaron con Claudia por 40; manitas de cerdo que se fueron con Verónica por 50 minutos; patas de cangrejo real que se quedó María Lo por 55 minutos; y ancas de rana para Patricia por 65 minutos.

Una vez acabadas las elaboraciones, arrancó la cata con risas por el emplatado de Verónica. “Es feo y está malo” sentenciaban los jueces que le criticaron el no haber “optimizado el tiempo”. Claudia tampoco convenció con un canelón al que le faltó “salsa” y le sobraron huesos. David entregó un conejo con tres salsas “muy malo, crudo y pasado de picante”. Adrián hizo una salsa vizcaína “rica” con unas manitas “mal terminadas”. Patricia erró con un “muy mal plato” al dejar crudas las ancas de rana. Y María Lo elaboró un rollito de patas de cangrejo con buena estética “rico pero falto de matices”.

El jurado se marchó a deliberar y regresó con la siguiente sentencia: María y Adrián fueron “los únicos participantes capaces de entregar platos buenos”.

Prueba de exteriores con Adrián desbordado y las tres primeras semifinalistas

Aspirantes y jurado rindieron homenaje a la música con la experiencia mágica de WAH Madrid, donde viajan por el mundo a golpe de sabores y de acordes. Adrián, al ser el mejor del reto anterior, se convirtió en el capitán de los dos equipos y en el creador de ellos: de azul vistió a María Ló, Verónica y Patrica, mientras que de rojo dejó a Claudia y David.

El reto consistió en cocinar dos menús, en 180 minutos, que reinterpretaron los hits más conocidos a nivel nacional e internacional: el tema ‘Bohemian Rhapsody’ de Queen se cocinó con roast beef con perlas de menta y brandy, mientras que el ‘No estamos lokos’ de Ketama fue un bocata de boquerón con salmorejo y jamón, el 'Rumore, rumore' de Raffaella Carra se cocinaron con bombones de vaca y parmesano y por último ,sonó el 'México lindo' a través de pan de elote con salsa de cajeta y sorbete de cacao y chili.

Con el paso de los minutos, la capitanía se le fue haciendo cada vez más grande a Adrián que confesaba estar más nervioso que nunca. Al dividir las elaboraciones descubrió que no lo había hecho por orden de importancia e incluso se olvidó de algunas. Por ello, acabó pidiendo ayuda a sus compañeros: “Estoy desbordado, nunca he estudiado y se me van de la cabeza”, explicó mientras el resto le tranquilizó prometiéndole su apoyo.

El siguiente en agobiarse fue David que hasta tuvo que salir de cocinas: “Estoy agobiado, no me sale, se me cruza el cable”, decía con los ojos llorosos. Jordi se acercó a animarle y calmarle a la vez. Mientras que, las aspirantes azules eran las que mejor llevaron el cocinado, cantando a Marisol y elogiándose las unas a las otras. Tanto que le quitaron presión a Adri y le dejaron que se centrara en los rojos.

Finalmente lograron sacar todos los platos y los aspirantes acabaron abrazándose y hasta cantando. Tras ello, llegó la valoración de los jueces. “Este reto te ha venido gigante, Adrián. Te has esforzado y sufrido, pero has tenido el gesto noble de disculparte”, señalaron sobre su capitanía, mientras él se derrumbaba y aceptaba la crítica. El equipo rojo tampoco estuvo acertado: “Cuando el capitán ha pedido ayuda no habéis reaccionado, ninguno ha asumido el rol, habéis aceptado el caos”, lamentó Jordi.

En cambio, las azules “sí tomaron las riendas con un equipo engrasado, sacando a tiempo las tapas”. Por lo que María Lo, Patricia y Verónica se salvaban y se convertían en las primeras semifinalistas de la edición. Mientras que David, Adrián y Claudia tenían que ir a eliminación.

Prueba de eliminación con el adiós de Claudia

Los delantales negros se jugaron el pase a la semifinal con una prueba sobre el Food Pairing. Una herramienta que ayuda a los cocineros a diseñar nuevas recetas o reinventar platos ya existentes con toques insólitos, y que se basa en establecer una lista de los aromas de cada ingrediente y buscar los mismos aromas en otros productos para combinarlos.

El reto: cocinar un plato de acuerdo con el Food Pairing. Adrián confinó costillas, con champiñones y aceite de albahaca más trufa que “funcionó bien al combinar el dulce con el amargo”. De hecho, Jordi lo definió como uno “de sus platos más ricos”. David cocinó una base de mora con fresa, alcachofa a la plancha con panceta y crujiente que demostró que había “entendido la combinación aunque con defectos de ejecución”. Y Claudia entregó un canelón de aguacate, plátano, uva y mantequilla “estéticamente bonito pero con un exceso de sobrasada”.

Por todo ello, los jueces señalaron a Adrián como el primer salvado de la prueba y cuarto semifinalista. Mientras que Pepe sentenció al expulsado: “El aspirante que no continúa en las cocinas es Claudia”. Ella corrió a abrazar a Pepe entre lágrimas: “Gracias por haberte entregado tanto, has sido la alegría de la huerta aquí”, le dijo el juez. Mientras ella hacía un balance positivo de su paso: “Me lo he pasado bomba, me llevo aprendizaje, no se puede agradecer lo suficiente”, agradeció.

Masterchef 10 llegó a su duodécima gala con la elección de sus semifinalistas: María Lo, David, Adrián, Verónica y Patricia. Aunque la noche empezó con seis, hasta que Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera expulsaron a Claudia, por un plato con “muy pocos defectos”.

Luismi lamentó su "ninguneo" en 'MasterChef': "Me voy del programa y lo hacéis vosotros"

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