Crónica de la gala 3 en TVE

'Masterchef 10' volvió a tomar una decisión insólita ante dos postres más perfectos de lo que esperaban

Yannick y Claudia en la prueba de eliminación

Paula Hergar


La tercera entrega de Masterchef 10 tenía reservada una de las sorpresas que pocas veces ocurren en el talent de TVE: la no expulsión de ninguno de los aspirantes. Y es que, en la última prueba, Yannick y Claudia cocinaron unos postres “sorprendentemente impecables”, por lo que Pepe, Jordi y Samantha fueron incapaces de expulsar.

Todo ello en una noche en la que corrigieron platos de la lista negra del programa y reprodujeron elaboraciones que brillaron con luz propia en temporadas anteriores.

Mientras que, en la prueba de exteriores, hicieron por primera vez en el formato un buffet esquimal.

Primera prueba con el regreso del León come gamba

Para la primera prueba de esta tercera entrega, el jurado preparó un recorrido por las diez ediciones del talent para que los aspirantes tuvieran la oportunidad de cambiar una parte de su historia. Debajo de unas campanas encontraron 20 icónicos platos que se elaboraron en las cocinas y se los repartieron: a Luisme le tocó el León come gamba, a Yannick el risotto a lo Verdi y a David la la Copa Osborne House de Josie, entre otros.

Una vez repartidos, tuvieron que corregir las recetas de la lista negra y reproducir las elaboraciones que brillaron en su momento. María Lo cambió la sopa de rape y marsico por un suqué “buenisimo”, Paula mejoró 'las apariencias engañan' con algunos fallos pero algo de acierto, David superó la Copa Osborne original,

Claudia intentó mejorar la “cara de sombro” pero no lo logró con un “batiburrillo”, Yannick tampoco lo consiguió con el “soso” risotto“, Patricia hizo lo propio con el año nuevo chino que no llegó ni a ”triste caldo“, Jokin tampoco convenció con su guiso, Adrián tampoco acertó con los carabineros reducidos, Teresa estuvo torpe con el lemon pie, Julia hizo un ”churro rico“ y tampoco lo logró Eva con su postre.

Eso sí, la peor sorpresa fue la que dio Luismi que ni se acercó al León come gamba haciendo una “tontería peor”. Algo que Jordi consideró una “burla”, por no haber ni hervido una patata en 75 minutos y le dio directamente un delantal negro. Por el contrario, María y David fueron señalados como los mejores de la prueba.

Prueba de exteriores con un equipo perfecto y el otro desastroso

En la prueba de exteriores, los equipos se enfrentaron al primer cocinado esquimal de la historia del formato. Con la ayuda del chef Hideki Matsuhisa (2 soles Repsol) y Guillem, ganador de Masterchef Junior 9, conocieron la dieta más singular del mundo: la inuit. Para ello, las cocinas se trasladaron a gélidas tierras blancas donde el reto consistió en elaborar un gran festín gastronómico, con un buffet esquimal, para 120 amantes de la naturaleza que luchan contra el cambio climático.

Paula y Patricia fueron las elegidas como capitanas del equipo rojo y azul, respectivamente. Paula se rodeó por Adrián, Jokin, Yannick , Claudia, Luismi y Vero. Mientras Patricia se unió a Eva, María Lo, David, Julia y Teresa.

El cocinado en la nieve fue de todo menos frío. Con tal nivel de tensión que, cuando se le cayó el salmón al suelo a Paula quiso volver a servirlo porque no quedaba más, pero Pepe se lo prohibió: “No sirvo comida en mal estado a la gente”, le dijo y se enfureció al ver que a la joven “se le iba de las manos la capitanía”.

Eso sí, Pepe también tuvo tiempo para ofrecer trabajo a Adrián, con el que habló sobre su vida personal y se ganó su confianza. Las buenas noticias también llegaban al equipo azul que enorgullecía la capitanía de Patricia: “¡Sois los mejores, chicos!” les animaba al verles trabajar sin parar.

Algo que se reflejó por completo en su trabajo. El equipo azul se salvó de la eliminación, porque los rojos fueron un “desastre monumental”. Pepe fue claro: “Todo mal, hacía tiempo que no veía un desorden como el de hoy. Una capitana caótica pero hemos fallado en todo”, aseguró el juez y mandó a los siete a la última prueba.

Una prueba de eliminación más perfecta de lo esperado

Paula, Adrián, Jokin, Yannick , Claudia, Luismi y Vero reaparecieron en las cocinas con los delantales negros para cocinar en la prueba de eliminación. Se enfrentaron a una de las pruebas más exigentes del talent: las batallas. El protagonista fue el chocolate y el maestro chocolatero David Pallás les propuso tres dulces a reproducir.

En la primera batalla, elaboraron una esfera de hilos de chocolate negro en 30 minutos. Un reto que solo lograron Luismi y Vero que fueron los primeros salvados. El resto continuó luchando por su permanencia, con una esfera agujereada de chocolate blanco, en 30 minutos. Algo que consiguió Paula y Jokin.

Claudia y Yannik fueron directos a la última y definitiva batalla que consistió en hacer una esfera de chocolate con leche rellena de tiramisú, en 60 minutos. Ambos, grandes amigos, lo dieron todo en un cocinado en el que ella hasta acabó por los suelos con los nervios. Claudia hizo un “muy buen trabajo” con un resultado “espectacular”, según los jueces, mientras que él también sufrió pero entregó una esfera “impecable”.

Ante tal difícil situación, los jueces decidieron lo siguiente: “El aspirante que no continúa en las cocinas es...ninguno. Habéis hecho uno de los retos más difíciles de estos 10 años de historia. Creemos que ninguno de los dos debe abandonar las cocinas”, sentenció Pepe, ante los gritos de alegría y abrazos de los dos compañeros.

“Esto es mejor que ponerse bótox”, exclamaba ella, mientras él recordaba que Chanel le había regalado dos entradas para Eurovisión y ahora esto: “Es uno de los mejores momentos de mi vida”, aseguró. Una situación que ha ocurrido pocas veces, pero sí había tenido precedentes, como con Samira y Valentín en la séptima edición.

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