Entrevista

Paca la Piraña: "Si no hay una Ley Trans para nosotras, no podemos luchar contra el gigante"

Paca la Piraña

Paca la Piraña fue una de las grandes protagonistas de 2020. Pese a ser la 'secundaria' de Veneno, consiguió ganarse el cariño, reconocimiento y aplauso de crítica y público; que cayeron rendidos a su naturalidad, espontaneidad y carisma.

Paca la Piraña tiene fecha de estreno para "llevar al huerto" a famosos en Atresplayer Premium

Paca la Piraña tiene fecha de estreno para "llevar al huerto" a famosos en Atresplayer Premium

Tras la ficción de los Javis llegó nuevo proyecto en Atresplayer Premium, Paca la Piraña, ¿dígame?, dio las tradicionales preuvas en Neox, ha sido nominada al Feroz como Mejor actriz de reparto y este fin de semana estrena nuevo programa en la plataforma, Paca te lleva al huerto.

Lejos de haber perdido un ápice de franqueza respecto al personaje con el que se interpretó a ella misma en el biopic de la que fuera su amiga Cristina Ortiz, la vedette atiende al teléfono con simpatía, ingenio y lanzando sin tapujos sus opiniones. Ya sea sobre la propia Veneno, su infancia o la Ley Trans pendiente de aprobación en España.

A partir de este domingo se estrena en su faceta como entrevistadora, charlando con famosos como Paula Usero, Soy una Pringada, Samantha Hudson y Omar Montes. Paca asegura que "son muy listos" y que "han contado lo que les ha dado la gana", como también hace ella, que disfruta de seguir sumando nuevas experiencias a su trayectoria televisiva. "Ahora voy a ser hasta pesada de tanto salir", comenta riendo.

El éxito de la serie 'Veneno', programa en forma de consultorio propio, preuvas en Neox, nominación al Feroz y ahora tu formato de entrevistas. ¿Ha sido 2020 tu año?

Y lo que te rondaré, morena. Gracias a Dios, dentro de lo malo, lo he pasado mal y lo he pasado bien. Podría haber sido mejor. Pero bueno, más vale de poco que de nada. Si no hubiera habido pandemia, habría sido más bonito, más Hollywoodiense. Cuando fuimos a estrenar Veneno querían hacer una premier. Haber puesto una alfombra roja en la Gran Vía, llegando los coches, nosotras con trajazos y esas cosas. Me gasté un dinero que no tenía para comprarme unas telas... que el vestido a ver ahora si me lo arreglan para los Feroz.

Podríamos haber ido a hacer bolos y no haber parado tanto. Fui a Madrid para tres meses y me quedé hasta agosto. Lo pasé mal porque pillé una bronquitis, luego me dio un herpes. Luego con los niños de arriba parecía que había caballos encima de mi piso. Subía a regañarles y no me abrían la puerta. Un trauma.

Vamos primero con 'Paca te lleva al huerto', ¿cómo te has sentido en tu estreno como entrevistadora? ¿Se han mojado los invitados?

No, porque ellos son muy listos. Tienen tablas, han contado lo que les ha dado la gana. La directora venga, venga, venga a tirarles de la lengua y no soltaban prenda. Yo le decía "no te canses, suéltale otra pregunta". He dejado que cuenten lo que han querido. Porque de la otra manera es una lucha. No puedes estar así todo el día. Yo para hacer preguntas, ya ves tú, pero claro programas por la mañana uno, luego venía otro porque tenía sus compromisos, por la tarde otro. Madre mía, porque yo soy una leona, si no...

Ha sido una cosa nueva. En las películas, ruedas y si te equivocas, vuelves otra vez. Paras para cambiar las cámaras, para hacer retoques. Aquí como querían hacerlo en una semana, había que cuadrar los días, a los famosos y todo. Para mí era muy estresante. Ahora para acá, ahora para allá.

¿Ha habido algún entrevistado que te haya sorprendido más?

La que más me impactó, no por la gordura porque yo estoy gorda como una colchoneta, sino por las cosas que decía, que me daban ganas de darle una torta en la cara, con el pelo colorado que parecía la muñeca Chucky, es Soy una Pringada. Decía cosas que no me hacían gracia, que le había violado su abuela, que quería pegar tiros como en los colegios de Estados Unidos... Ya lo verás.

Luego cortarán cosas, tienen que hacer capítulos de diez minutos-cuarto de hora, y a lo mejor la entrevista duró media hora; e irán poniendo lo más bonito, lo más simpático, las preguntas mejores para que guste a la gente. Irán quitando la paja y dejarán el trigo. También les he dado una idea para que hagan otra serie conmigo y la Pringada. 'Las gordas asesinas tienen al muerto en la cocina' es el título. Dijeron: "Si lo hiciéramos estaría muy divertido, muy bien".

Vamos, que tenemos Paca para rato...

Yo si Dios me da la salud, no me bajo del carro. Sigo para adelante, a que me den premios y cosas.

Los que hemos visto 'Veneno' hemos quedado impactados con su historia pero para ti, es algo que ha formado parte de tu vida. ¿Cómo llevaste tu reencontrarte con tu pasado junto a Cristina?

Hay cosas en la película que no son realidad. No estaba yo allí todos los días puesta. Fui a hacer espectáculos y otro mes bajé dos o tres noches ahí a la calle. Me daba miedo y no fui más. Lo que más he vivido es en Valencia. Ella venía a mi casa de chico cuando era la ruta del Bakalao. Se quedaba un fin de semana y luego se iba para Madrid. Con los años ya fue viniendo de mujer.

Lo tenía fresco, para mí no era pasado. Como venía y se iba, estuve con ella hasta 2012 que fue cuando me enfurruñé, y hablábamos por teléfono. Hemos tenido contacto, la llamé por teléfono dos semanas antes de morirse.

En la serie hemos podido recorrer la vida de Cristina pero, ¿cómo fueron tu infancia y adolescencia?

Mi infancia no fue dramática. Nací en el Cerro de San Cristóbal de Almería, mi madre tenía dos niñas pequeñitas y mi padre estaba en Alemania trabajando en una mina de carbón. Dice mi madre que yo, como fui el primer niño, mi padre se puso muy contento. Y ya ves tú, el primer niño le ha salido una mujer [ríe]. Fui un niño feliz, mi madre se buscaba la vida para que no nos faltara de nada. Nunca he pasado hambre.

Fui siempre un niño rellenito, rechonchito muy bonico. Me dio mucha pena que a los siete años me metieron en un internado porque a mi madre le dio una depresión y no nos podía cuidar. Salí a los 14 cuando hice el bachillerato. Y ya pues me metí a trabajar. En los veranos en vez de estar en mi casa peleándome con mis hermanos me iba a los bares a ganarme dinero para comprarme yo mi ropita porque siempre he sido presumida. Los niños sí decían "mariquita, mariquita", pero no hacía caso.

¿Siempre supiste que eras mujer?

Eso lo llevas dentro pero hasta que no te das tú cuenta de que sale para fuera... Es como si fuera un gusanillo que está en un capullo y luego sale la mariposa. Cuando era chiquitilla jugaba con mi hermana Lola a las muñecas. Hacíamos de madres, les hacíamos vestidicos con los trapos de mi madre. Yo era como una niña, jugaba con las niñas a la goma. No me quería ir con los niños, solo un novio que -tenía yo con 7-8 años y él 12-13.

Cuando te vas haciendo mayorcillo dices ay me veo diferente a los demás niños. Hice la mili y todo. Cuando empecé a hacer espectáculos de transformista a los 25, fue cuando me di cuenta de que me gustaba ser mujer. Cuando me ponía pelucas, me pintaba, me ponía los tacones. Los amigos de mi hermana me decían "estás más guapa de mujer que de hombre". Me puse las tetillas, me puse hasta de más. A ver si ahora con las películas gano y me las quito.

¿En ese momento tuviste algún referente?

Mi referente siempre fue Bibi Andersen. Decía 'quiero ser igual que ella'. Porque yo ya sabía que ella era trans. Siempre la he admirado. Ha sido una mujer luchadora, curranta, culta, que ha sabido lo que ha querido. Cristina era una cabra loca, no sabía ni lo que quería, ni el rumbo que llevaba. Desde que la conozco tomaba pastillas. No sé si era por su infancia, pero ella no me dijo que quería ser mujer.

Para mí que se hizo mujer para ganar dinero. Porque luego a la hora de hablar no defendía a las travestis, decía que estaban locas, porque se habían puesto chocho. Yo le decía "pero deja a la gente. La que quiera tener chocho que lo tenga. ¿Tú por qué te tienes que meter a decir están locas, que no se corren, que no sé qué no sé cuántos". Me mataba viva con ella porque decía las cosas sin pensar.

Si la Veneno hubiera sido una mujer como la Bibi Andersen, aparte de tener su gracia y sus cosas que ella decía, tendría que haber dicho "las travestis tenemos nuestros derechos, nuestras cosas, no nos dan trabajo, tenemos que estar en la calle". Es que ella encima decía que ganaba muchos millones y luego iban los tíos a robarle a las travestis, a pegarles, creyendo que ganaban tanto dinero.

No puedes decir en una tele que en una noche te haces 40 tíos porque eso es imposible. No hay criatura que aguante 40 tíos en una noche. Te haces tres o cuatro tíos en el coche y terminas baldada, con un dolor de cuello, de riñones, de todo. Y encima, si te haces tres o cuatro tíos y ganas dinerito, lo que quieres es irte a tu casa. Porque si estás con 100.000 pesetas encima, y viene un tío y te roba el bolso, eso que te encuentras.

Yo es lo que le decía al señor: "Si salgo, quiero llegar a mi casa viva". Si gano mucho, como si gano poco o nada. Pero que llegue a mi casa sana y salva. Es lo que pedía siempre. Nunca me han dado millones y he visto guapas. Que la Veneno no era la única guapa, había muchas.

Justo en este momento se está debatiendo la Ley Trans en España

Leyes tiene que haber porque nosotros no somos mayoría, somos minoría, y si no hay una ley para nosotras, no podemos luchar contra el gigante.

¿Es bueno que cada vez haya más personas trans en televisión? ¿Siguen faltando?

Lo importante no es que seas o no trans, sino que le gustes a la gente. Puedes ser una trans muy guapa, muy femenina y que seas una insípida y no gustar. Trans ya han habido en la tele. A la Bibi la tienes en Telecinco todos los días, sale en la radio, y la otra y la otra. Haber tiene que haber, y las que vendrán después. Ya hay transexuales misses, poquito a poco van saliendo.

Pero a lo mejor alguna que es trans no quiere salir en la tele y quiere ser profesora de instituto, médica. ¿Que eres trans y quieres salir en la tele? Si gustas y sales, enhorabuena. Si no, a otra cosa mariposa. Yo no sabía que iba a salir en la tele, porque si hubiera querido, cuando conocí a Pepe Navarro en el año 90 y algo, podría haber dicho llévame, pero no tenía ganas de fama. Y mira ahora, voy a ser hasta pesada de tanto salir. Me gusta hacer cosas nuevas y diferentes, de risas, de terror, de intriga.

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