Las tres puertas

Sardà recordó las dos noches de mayor audiencia de 'Crónicas Marcianas' y lamentó la razón

Xavier Sardà en 'Las tres puertas'

Paula Hergar


La nueva entrega de Las tres pruertas tuvo como invitados a Isabel Coixet, Lolita y Xavier Sardà. Cada uno de ellos respondió a las preguntas de María Casado que dedicó unos minutos, en exclusiva, a cada invitado.

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Primero habló con la directora de cine, sobre sus producciones, su sensibilidad y su pasado y futuro profesional. Seguidamente, la presentadora cruzó otra puerta para encontrarse con Lolita Flores. Con ella habló de su madre, de la que aseguró sentirla constantemente en su piel. Y también de su padre, del que lamentó que no se le haya “dado su mérito al ser el verdadero creador de la rumba catalana, simplemente porque le llevaba 10 años más a Peret”.

Y sobre esa Catalunya, Lolita aseguró que está a punto de mudarse a Barcelona por varios proyectos: “Voy a empezar una cosa de ficción, que no se puede hablar de momento, pero voy a venir a hacer una serie. Además, grabaré la nueva edición de Tu cara me suena y ojalá me llame Isabel Coixet pronto para hacer una película y la hago gratis. Bueno, gratis, gratis no, pero te hago una rebaja”, bromeó.

Sardà: “Cuanto más mayor se hace uno, más respeto le da estar en un plató”

Cuando llegó el turno de Sardà, aprovechó para halagar a la presentadora por no reprimir su emoción ante las cámaras, la semana anterior: “Aquel disgusto fantástico es de una sinceridad pasmosa que me parece un atrevimiento”, dijo. Mientras Casado aseguró que no pudo evitarlo: “Salió de verdad”.

Fue entonces cuando el presentador opinó que no debía preocuparse por la audiencia del programa, porque “tampoco está tan mal”. Casado sonrió y le preguntó por las cifras a las que llegó Crónicas Marcianas. Unas cifras que no eran “justas”, según él, porque la televisión no estaba tan fragmentada, pero aún así recordó las noches de mayor dato:

“Una de las mejores noches fue gracias a la final de un Gran Hermano, pero dos datos altos, aunque malos para mí, fueron por el asesinato de Ernest Lluch, cuando llegamos a un 40% que ojalá no hubiéramos tenido, y luego por los atentados de los trenes en Madrid. Cuando batíamos audiencia por un reality me encantaba pero otras por hechos tan difíciles no”.

Preguntado por si volvería a ponerse al frente de un late night así, Sardà lo tuvo claro: “No volvería, no tendría sentido. Me lo pasé bien y mal. Se sufre y se disfruta. Fueron 8 años y lo dejé porque quise. Me fui por el horario, no sabía dormir por la mañana. He hecho televisión durante años pero ahora mismo no te envidio nada. Cuanto más mayor se hace uno, más respeto le da a uno estar en un plató”, confesó.

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