Durante el juicio, el fiscal sometió a la exconcejal a un duro y machista interrogatorio: "¡Usted no es la empleada de Hipercor que le tocan el trasero y tiene que aguantarse porque es el pan de sus hijos!", llegó a espetar. Finalmente, fue apartado del caso. La sentencia llegó en noviembre de 2003, la primera condenatoria a un cargo político por este delito. a Justicia le obligó a pagar una multa de 6.480 euros y a indemnizar a Nevenka con 12.000 euros.