'Supervivientes 2022' no sorprendió con la expulsada y vivió el encuentro más “falso” de la edición

Paula Hergar

La décima entrega de Supervivientes 2022: Conexión Honduras tuvo a Carlos Sobera como maestro de ceremonias, en vez de al habitual Ion Aramendi, que se ausentó por dar positivo en Covid.

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Pero más allá del cambio temporal de presentador, el programa vivió el reencuentro de Nacho Palau con su sobrino y el de Yulen con su madre. A la que saludó antes Anabel Pantoja, en lo que era el encuentro más esperado de la edición, al convertirse ya en suegra y nuera.

La entrega también convirtió a Mariana en la expulsada definitiva; a Nacho Palau, Ignacio de Borbón y la sobrina de la Pantoja, en ganadores del juego de recompensa; y la gran pelea entre Kiko Matamoros y el ex de Miguel Bosé.

Marta se queda una semana más como parásita

Tras el destierro de Mariana a Playa Parásito, ha convivido durante tres días con Marta Peñate, en lo que ha sido una de los mejores momentos de ambas en el concurso. Aún así, debían despedirse la una de la otra porque el público escogió:

“Los espectadores han decidido que la expulsada definitiva sea Mariana”. Ella lo aceptó deportivamente y abrazada a su compañera: “Lo sabía, esta niña se lo merece todo. Fueron mis mejores tres días con ella. Me hicieron vivir una experiencia incríble, estoy honrada de haber participado. Muchísimas gracias. Todos apóyenla a ella, es la única sincera de este programa”, sentenció la venezolana, como sus últimas palabras en el concurso.

A su vez, Peñate también le dedicó otras: “Dudé de ella muchísimo, pero volví a estar con ella conviviendo, y era la que conocí y vamos a ser amigas fuera también”.

Anabel conoce a la madre de Yulen: “Qué falsedad, qué ingenua mi hija”.

El reality ya había adelantado que Arelys visitaría la isla y no defraudó. Anabel fue la primera en recibirla, tras abrir tres puertas: la del pasado, la del futuro y la del presente. En la primera se encontró con un cartón con la figura de Omar que la derrumbó: “Es un tío del que no me puedo quejar, a mí me tendrá siempre. No sé si él querrá, pero me tendrá a mí y a mi familia”.

Con lágrimas en los ojos, confesó que en un futuro se veía con familia, pero si tenía mala suerte en el amor, también tenía a su gente para vivir feliz. Mientras que al abrir la puerta del presente, se topó con su nueva suegra, a la que abrazó efusivamente “¡Qué subidón, qué guapa! Lo sé todo de ti. Tienes un hijo que vale millones, tenga o no tenga algo, lo quiero conmigo siempre”, le dijo emocionada.

La suegra también le correspondió en el cariño y con buenas palabras: “Tenía claro que te iba a ver en casa. La he visto súper delgada, me parece una buena chica y espero seguir conociéndola, tiene las puertas de casa abierta y le doy las gracias por ayudar a mi hijo en esta aventura”, dijo.

Una buena sintonía que no se sintió igual desde España, donde la madre de Anabel publicó en redes la siguiente frase: “Qué falsedad, madre mía, qué ingenua mi hija”. Refiriéndose al polígrafo que hizo Arelys confesando que no le hacía gracia la familia Pantoja. Por ello, era el encuentro más esperado de la edición.

Yulen, frente a su madre: “¡España tenemos una relación!”

Yulen llegaba minutos después a la misma playa para reencontrarse con su madre. Al abrir la puerta y verla, ambos corrieron a abrazarse con lágrimas en los ojos: “Te quiero, estamos muy orgullosos de ti. Gracias por poder ver a mi hijo y a Anabel. Si mi hijo es feliz, yo soy feliz”, exclamaba la madre.

Mientras, Yulen repetía que estaba “muy bien” y le presentaba a Anabel. Al dejarles a solas, hablaron de su familia, de su gente, “de todo lo sentimental que me preocupa mucho aquí, del presente y del futuro que nos espera y que tengo muchas ganas de vivirlo ya con toda mi familia”.

Preguntado por si le había explicado a su madre la relación que tiene con la sobrina de la Pantoja, Yulen dejó claro el punto en el que se encuentran: “¡España tenemos una relación!”, sentenció. Y la madre se unió: “Sí, España soy feliz porque mi hijo es feliz”, aseguró para aclarar dudas sobre su sentimiento por Anabel.

Nacho Palau y su sobrino: “Ahora me quiero quedar”

Con el hambre que está pasando Nacho Palau, Lara le invitó a que escogiera entre tres platos sin ver el contenido. Al ir destapándolos, en el último se encontró con la cabeza de su sobrino, que le dejó paralizado. El sobrino corrió a abrazarle, y el ex de Miguel Bosé se derrumbó: “Es un concurso jodido, difícil, se rompió mi grupo, es muy duro, durísimo psicológicamente y hay días que aguantas pero...”, confesó apesadumbrado.

Pero al hablar con el sobrino, el chute de energía lo sintió por todo el cuerpo: “Me ha dicho que mis hijos están muy orgullosos de mí, que mi madre está bien, me dice que se me ve muy gruñón, muy ansioso y no soy así, pero estoy al límite. Y verlo es un chute de energía. Ahora me quiero quedar”, aseguró antes de cerrar la conexión.

La décima entrega de Supervivientes 2022: Conexión Honduras tuvo a Carlos Sobera como maestro de ceremonias, en vez de al habitual Ion Aramendi, que se ausentó por dar positivo en Covid.

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Pero más allá del cambio temporal de presentador, el programa vivió el reencuentro de Nacho Palau con su sobrino y el de Yulen con su madre. A la que saludó antes Anabel Pantoja, en lo que era el encuentro más esperado de la edición, al convertirse ya en suegra y nuera.

La entrega también convirtió a Mariana en la expulsada definitiva; a Nacho Palau, Ignacio de Borbón y la sobrina de la Pantoja, en ganadores del juego de recompensa; y la gran pelea entre Kiko Matamoros y el ex de Miguel Bosé.

Marta se queda una semana más como parásita

Tras el destierro de Mariana a Playa Parásito, ha convivido durante tres días con Marta Peñate, en lo que ha sido una de los mejores momentos de ambas en el concurso. Aún así, debían despedirse la una de la otra porque el público escogió:

“Los espectadores han decidido que la expulsada definitiva sea Mariana”. Ella lo aceptó deportivamente y abrazada a su compañera: “Lo sabía, esta niña se lo merece todo. Fueron mis mejores tres días con ella. Me hicieron vivir una experiencia incríble, estoy honrada de haber participado. Muchísimas gracias. Todos apóyenla a ella, es la única sincera de este programa”, sentenció la venezolana, como sus últimas palabras en el concurso.

A su vez, Peñate también le dedicó otras: “Dudé de ella muchísimo, pero volví a estar con ella conviviendo, y era la que conocí y vamos a ser amigas fuera también”.

Anabel conoce a la madre de Yulen: “Qué falsedad, qué ingenua mi hija”.

El reality ya había adelantado que Arelys visitaría la isla y no defraudó. Anabel fue la primera en recibirla, tras abrir tres puertas: la del pasado, la del futuro y la del presente. En la primera se encontró con un cartón con la figura de Omar que la derrumbó: “Es un tío del que no me puedo quejar, a mí me tendrá siempre. No sé si él querrá, pero me tendrá a mí y a mi familia”.

Con lágrimas en los ojos, confesó que en un futuro se veía con familia, pero si tenía mala suerte en el amor, también tenía a su gente para vivir feliz. Mientras que al abrir la puerta del presente, se topó con su nueva suegra, a la que abrazó efusivamente “¡Qué subidón, qué guapa! Lo sé todo de ti. Tienes un hijo que vale millones, tenga o no tenga algo, lo quiero conmigo siempre”, le dijo emocionada.

La suegra también le correspondió en el cariño y con buenas palabras: “Tenía claro que te iba a ver en casa. La he visto súper delgada, me parece una buena chica y espero seguir conociéndola, tiene las puertas de casa abierta y le doy las gracias por ayudar a mi hijo en esta aventura”, dijo.

Una buena sintonía que no se sintió igual desde España, donde la madre de Anabel publicó en redes la siguiente frase: “Qué falsedad, madre mía, qué ingenua mi hija”. Refiriéndose al polígrafo que hizo Arelys confesando que no le hacía gracia la familia Pantoja. Por ello, era el encuentro más esperado de la edición.

Yulen, frente a su madre: “¡España tenemos una relación!”

Yulen llegaba minutos después a la misma playa para reencontrarse con su madre. Al abrir la puerta y verla, ambos corrieron a abrazarse con lágrimas en los ojos: “Te quiero, estamos muy orgullosos de ti. Gracias por poder ver a mi hijo y a Anabel. Si mi hijo es feliz, yo soy feliz”, exclamaba la madre.

Mientras, Yulen repetía que estaba “muy bien” y le presentaba a Anabel. Al dejarles a solas, hablaron de su familia, de su gente, “de todo lo sentimental que me preocupa mucho aquí, del presente y del futuro que nos espera y que tengo muchas ganas de vivirlo ya con toda mi familia”.

Preguntado por si le había explicado a su madre la relación que tiene con la sobrina de la Pantoja, Yulen dejó claro el punto en el que se encuentran: “¡España tenemos una relación!”, sentenció. Y la madre se unió: “Sí, España soy feliz porque mi hijo es feliz”, aseguró para aclarar dudas sobre su sentimiento por Anabel.

Nacho Palau y su sobrino: “Ahora me quiero quedar”

Con el hambre que está pasando Nacho Palau, Lara le invitó a que escogiera entre tres platos sin ver el contenido. Al ir destapándolos, en el último se encontró con la cabeza de su sobrino, que le dejó paralizado. El sobrino corrió a abrazarle, y el ex de Miguel Bosé se derrumbó: “Es un concurso jodido, difícil, se rompió mi grupo, es muy duro, durísimo psicológicamente y hay días que aguantas pero...”, confesó apesadumbrado.

Pero al hablar con el sobrino, el chute de energía lo sintió por todo el cuerpo: “Me ha dicho que mis hijos están muy orgullosos de mí, que mi madre está bien, me dice que se me ve muy gruñón, muy ansioso y no soy así, pero estoy al límite. Y verlo es un chute de energía. Ahora me quiero quedar”, aseguró antes de cerrar la conexión.

La décima entrega de Supervivientes 2022: Conexión Honduras tuvo a Carlos Sobera como maestro de ceremonias, en vez de al habitual Ion Aramendi, que se ausentó por dar positivo en Covid.

Mercedes Milá carga contra Matamoros: "Sólo lo toleran Jorge Javier y cuatro más"

Saber más

Pero más allá del cambio temporal de presentador, el programa vivió el reencuentro de Nacho Palau con su sobrino y el de Yulen con su madre. A la que saludó antes Anabel Pantoja, en lo que era el encuentro más esperado de la edición, al convertirse ya en suegra y nuera.