Declaraciones

Una actriz de 'Juego de tronos' habla del “caos frenético” que suponía el rodaje de las escenas de sexo

Maggie Whelan y Alfie Allen en 'Juego de tronos'

Redacción


Juego de tronos puede haber terminado ya hace más de dos años, pero sigue acaparando titulares con frecuencia, incluso más que los que genera su precuela, House of the Dragon. Para muestra están unas declaraciones de la actriz Gemma Whelan, que dio vida a Yara Greyjoy en la adaptación por parte de HBO de la saga literaria de George RR Martin, a cuenta del complicado proceso de rodar las a menudo controvertidas escenas de sexo en la serie.

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La intérprete ha contado a The Guardian que los directores solían dejar en manos de los actores la realización de esta clase de secuencias, sin darles indicaciones y dejando vía libre: “Solían decirnos, 'Cuando gritemos acción, ¡id a por ello!', y podía ser un caos frenético”, reconoce.

Las escenas, consensuadas instintivamente entre actores

En cualquier caso, apunta que “entre los actores había siempre un instinto para consensuarlo el uno con el otro”. Pone como ejemplo una escena en un burdel en la que aparecía junto a una mujer prácticamente desnuda. “Hablamos entre nosotras sobre dónde se situaría la cámara y con qué estaba cómoda”. “Un director podría decir, 'Muérdele un poco la teta, ahora atízala, ¡y fuera!', pero yo siempre hablaba del proceso con el otro intérprete”.

En ese sentido, recuerda la experiencia de una de las secuencias tórridas más chocantes de la serie, la que Yara mantenía con Theon (Alfie Allen) durante la segunda temporada, a lomos de un caballo. “Alfie estaba preocupado de si eso estaba saliendo bien. '¿Cómo vamos a hacer que esto funcione?'”, rememora.

Los problemas e imprevistos ahora empiezan a quedar atrás gracias a la aparición de una nueva figura, la de los llamados “coordinadores de intimidad”, cada vez más habitual en la industria anglosajona. Con estas figuras, “todo se convierte en coreografía”, cuenta Whelan: “Tú te mueves ahí, yo me muevo ahí, y el permiso y el consentimiento se da antes de empezar. Es un paso en la dirección correcta”.

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