Así fue el último 'GH: El debate'

Jordi González: 'Qué ganas tengo de perder de vista a estos concursantes'

Jordi González: 'Qué ganas tengo de perder de vista a estos concursantes'
Jordi González: 'Qué ganas tengo de perder de vista a estos concursantes'

El presentador de 'GH: El Debate' resumió con esta frase a cámara su visible hartazgo en la última entrega del espacio, nuevamente plagada de broncas, insultos y gritos protagonizadas incluso por un invitado como Pelayo Díaz, de 'Cámbiame'. El conductor también se rio irónicamente por la única noticia de actualidad que les hizo reaccionar

El presentador de 'GH: El Debadte', Jordi González, aprovechó la última entrega del espacio en Telecino para dejar claro su hartazgo por el clima continuamente tenso con el que ha lidiado esta edición del reality.

En un momento del programa de este domingo, el conductor se dirigió a cámara para admitir, resignado antes de la gran final, "qué ganas tengo de perder de vista a estos concursantes".

Fue después de otra noche llena de broncas, enfrentamientos, gritos, insultos y descalificaciones protagonizadas por casi todos los que le rodeaban, e incluso por invitados como Pelayo Díaz.

El duro enfrentamiento de Clara y Pelayo

La sorpresa de la noche para los participantes que aún quedan en la casa fue la visita de los estilistas de 'Cámbiame'. La empezaron viendo a través de una pantalla, mientras Pelayo, Cristina Rodríguez y Natalia Ferviú inspeccionaban sus cosas y se quejaban de su falta de limpieza.

El objetivo de esa "inspección" era hacerse una idea de cómo podrían cambiarles luego el look de cara a la gran final del reality. Y es que, después de eso, los tres finalistas desfilaron ante ellos para elegir cuál les ayudaría: Bea eligió a Pelayo, Rodri a Cristina y Meritxell a Natalia Ferviú.

El momento más tenso de la noche se produjo luego, cuando los tres estilistas llegaron al plató de 'Gran Hermano' y evaluaron los estilismos de todos. Clara dejó muy claro a Pelayo que "eres un pintas. No tengo nada que ver contigo ni quiero. Eres un ridículo", lo que generó un enfrentamiento.

Risa irónica del presentador y caras de incredulidad

Al ver cómo también Pelayo Díaz entraba a ese "juego" de la mala educación, Jordi González no pudo evitar caras de incredulidad, que fueron a más en otro momento del programa.

El reality cumplió con otra de sus tradiciones al mostrarles a los 3 finalistas algunas de las principales noticias que se habían producido durante su encierro, como el nuevo Gobierno de Rajoy, la muerte de Fidel Castro, o el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan.

Su cara fue impasible en todas ellas, salvo cuando llegó el divorcio de Brad Pitt y Angelina Jolie, que reaccionaron Bea y Meritxell. Al recuperar la conexión, Jordi González ironizó con que sólo les había importado la separación de los dos actores, riendo irónicamente por ello.

Miguel, también desafiante y polémico

El plato fuerte del programa fue la entrevista a un Miguel más desafiante que nunca, y la visita de los estilistas de 'Cámbiame' a la casa de Guadalix y al plató del programa.

El gran protagonista fue el ya exconcursante Miguel, que durante su entrevista quiso explicar su cambio de actitud: "Quería llegar hasta aquí. Era mi objetivo personal por un trabajo y fui modificando todo. Cuando llegué vi que no me molaba y por eso me presenté a 'Gran Hermano', para modificar", como recoge la web de Telecinco.

Además, Miguel tampoco tuvo problema en explicar que para él, su historia con Pol cambió cuando Adara apareció en ella, y no al revés: "Yo pensaba que le gustaba a Pol hasta que Adara se metió en nuestra historia". Puede ver sus palabras AQUÍ.

Los distintos apoyos a cada uno de los finalistas

El programa también contó con otra sorpresa para los concursantes de la casa. Fue de hecho la que más les gustó, porque suponía el recuerdo y los ánimos de sus familiares y amigos de fuera de Guadalix.

Gracias a ello pudimos ver la emoción de Bea al recibir una carta de su "suegra" en la que le decía que "te quiero sin conocerte", pero también sus celos al escuchar una canción que compartían Rodri y su exnovia, y que el finalista lleva tatuada en su espalda.

Al escuchar a sus compañeros, Meritxell (que esta semana ha llegado a llorar por ser la "aguantavelas" de la casa y por sentirse sola) ha afirmado que Bea no debería decir nada cuando lleva la corona de su exnovio tatuada en el cuello, algo que Rodri pareció no encajar muy bien.

La emoción de Bea por Ylenia y de Rodri por su perro

Bea también se emocionó cuando el programa le permitió ver un mensaje de apoyo de Ylenia, que se ha convertido en su gran defensora en el plató de 'Gran Hermano': "Estoy deseando salir y conocer a todo el mundo. Impacta. ¡Que la Ylenia me está apoyando! Amo a esa persona", dijo.

Rodri también se quedó muy sorprendido al ver todo el apoyo con el que cuenta fuera de Guadalix, pero lo que más le gustó fue ver a su padre mandándole un mensaje desde el gimnasio y a su perro, que pedía votos para su dueño. Lo mismo le pasó a Meritxell, que se emocionó y lloró tanto que se quedó sin respiración.

El 'Debate a 3' entre los aspirantes

En la recta final de esta particular "campaña" para ganar el reality que se ha alargado tantos meses, el programa les propuso hacer un resumen y recapitulación de su trayectoria en 'Gran Hermano', para después ponerla en común en un "debate a 3" en el que coincidieron al señalar que había sido una gran experiencia.

Bea quiso destacar que se lleva la amistad con Clara, y que espera poder hablar con Adara y Pol. Rodri no tuvo reparo en admitir que "mi concurso ha dependido de Bea y no me avergüenza decirlo". Meritxell optó por zanjar su relación con Alain al recordar que ya le ha dejado claros sus sentimientos.

Etiquetas

0 Comentarios

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba