Curiosidades

Los Oscar también sufrieron su particular “lío” con los sobres

Los Oscar también sufrieron su particular "lío" con los sobres

El “error humano” cometido en la gala de los Goya 2013 al dar el premio a la mejor canción original ha hecho recordar otras supuestas “pifias” sucedidas no ya en los premios del Cine Español, sino en los mismísimos Oscar. El incidente ha traído a la memoria de muchos la leyenda urbana en torno a la estatuilla que recibió Marisa Tomei en la ceremonia de 1993 de manos de Jack Palance.

Jack Palance entregó el Oscar a Marisa Tomei entre dudas del público

El mítico intérprete (quien, por cierto, trabajó para directores como Antonio Isasi-Isasmendi o Sergio Corbucci en tierras españolas) se encargó de entregar el Oscar a la Mejor Interpretación de Reparto en dicho año. Las candidatas eran las veteranas Judy Davis (Maridos y Mujeres), Joan Plowright (Un Abril Encantado), Vanessa Redgrave (Regreso a Howard's End) y Miranda Richardson (Herida) y la relativamente novata Marisa Tomei, nominada por Mi primo Vinny.

Al abrir el sobre, Palance nombró precisamente a esta última, para sorpresa de la joven actriz como del público, que no acababa de creer que Tomei hubiera logrado imponerse a sus duras competidoras. Los rumores no tardaron en propagarse, atribuyendo el premio a un error humano de Palance: desde un hipotético estado de embriaguez de Palance a una confusión a la hora de leer el nombre de la ganadora... Algunos hasta jugaron con la posibilidad de que Jack Palance hubiera apostado con sus amigos que era capaz de dar el nombre que le diera la gana. La Academia de Cine no dudó en negar categóricamente el rumor, aunque la leyenda acabara persistiendo.

Tomei volvería a ser nominada por “En la habitación” y “The Wrestler”

Estas habladurías, de alguna manera, empañaron la carrera de Marisa Tomei durante algunos años... Hasta que la intérprete volvió a demostrar su valía con otras dos nominaciones, en la misma categoría de Actriz de Reparto, por sus interpretaciones en En la habitación y The Wrestler. En cualquier caso, Tomei no ha dudado en manifestar, en más de una ocasión, lo duro que fue este incidente para ella: “Fue muy doloroso. Era una actriz muy joven y todo era muy emocionante, pero acabó con un nubarrón”, dijo en declaraciones a Contact Music en 2003.

Frank... Lloyd, y no Capra, el Oscar al Mejor Director en 1934

Sin embargo, este no fue el único momento incómodo vivido en los Oscar, como nos recuerda TCM. Hay que remontarse a la ceremonia celebrada en el Hotel Ambassador de Los Angeles en 1934, y en concreto, al instante en que se otorgaba el eunuco al Mejor Director. El encargado de entregarlo, el humorista Will Rogers, y entre los nominados, Frank Capra.

Rogers abrió el sobre, pero, en lugar de proceder a pronunciar el nombre del agraciado, jugó a la incógnita: “Bueno, bueno, bueno. Vengo siguiendo a este joven desde hace mucho tiempo. Le he visto abrirse paso desde muy abajo y esto no podría haberle pasado a un chico más estupendo. ¡Vamos Frank!”.

Capra no dudó en levantarse de su mesa dispuesto a recoger su ansiado Oscar. Sin embargo, pronto se dio cuenta de su error (o del error de Rogers). El premio iba para Frank Lloyd por Cabalgata. Capra regresó a su asiento resignado. Más adelante, describiría este momento como “el más triste y humillante” de su vida. En cualquier caso, pudo resarcirse un año más tarde, en 1934, por Sucedió una noche.

*Will Rogers y Frank Lloyd, en la 6ª ceremonia de los Oscar (1934) (Fuente: Oscars.org)

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