La primera misión de Kike Sarasola como conductor de la versión española de 'Este hotel es un infierno', le lleva hasta la localidad catalana de Riudarenes, en Gerona, para tratar de meter en cintura al joven equipo del Motel La Entrada. Las esperas en recepción son eternas, el personal come y bebe en horario de servicio y se habla a gritos delante de los clientes.

Mientras tanto, el propietario parece haber tirado la toalla, siempre está ausente y la joven plantilla que tiene a su cargo -la encargada del establecimiento tiene solo 18 años- se comunica con él exclusivamente por teléfono. Kike tiene ante sí un reto verdaderamente complicado y tendrá que esforzarse para reflotar este negocio al límite.

Etiquetas
stats