“Estamos construidos de apariencias, de no decir, contar ni molestar”. Esta es la premisa en la que se sustenta Todos mienten, la nueva serie de Movistar Plus+ que llega este viernes 28 de enero a la plataforma. Así lo describen tres de sus protagonistas, Eva Santolaria, Natalia Verbeke y Miren Ibarguren, a las que entrevistamos en el vídeo que acompaña al titular de esta noticia.

Tres mujeres que forman parte de la vida aparentemente idílica de la elitista urbanización en la que se desarrolla la ficción. La filtración de un vídeo sexual de una de sus mejores amigas, Macarena (Irene Arcos), acostándose con el hijo de una de ellas hará volar todo por los aires y destapará las “miserias, secretos y cosas moralmente cuestionables” de todos los personajes.

Y lo hará sin juzgarles. “Su riqueza es que transitan por todas partes. Pasan de sufrir un desengaño por un escándalo público a la vergüenza y la pena”, avanza Ibarguren. Entre medias, las mentiras que dan título a la producción son claves, igual que en la vida. “Mentimos por no asumir, por proteger, por miedo, por no hacer daño, pasar vergüenza...”, explica Verbeke. También por lo mal visto que está reconocer que podemos no estar bien. “Nos mentimos para que la vida sea más cómoda, pero vivir frustrado es un horror”, añade la intérprete.

“No nos permitimos decir que nos aburrimos de la vida que tenemos”, amplía Santolaria. En la serie, en un símil de lo que ocurre en la realidad, ellas tienen las manos más atadas a la hora de poder permitirse un cambio radical, por mucho que lo puedan necesitar. “Se nos exige mucho más”, sostiene Ibarguren. “Hay una visión de lo que tiene que ser una mujer casada, con hijos, profesional y que no puede hacer tonterías. Un hombre puede seguir teniendo el síndrome de Peter Pan, pero a la mujer no se le permite”, suma Verbeke.

“La gente en la calle no es perfecta”

El objetivo de Todos mienten, en cuyos guiones Santolaria ha participado igualmente como analista, era mostrar a mujeres reales con las que el público pudiera sentirse identificado. “La gente en la calle no es perfecta”, argumenta, “constantemente tenemos reacciones que no tienen raccord”.

Preguntadas por cómo habría cambiado la serie si hubiera sido un hombre de cuarenta años el que se hubiera acostado con una adolescente -y no al revés-, Ibarguren opina que habría sido “igual. El menor es siempre un menor y hay que protegerlo sea chico o chica”.

“Nos preocupa más el sexo de la persona mayor que de la víctima”, lamenta Verbeke. Santolaria va más allá y formula la siguiente cuestión: “¿Qué está socialmente más aceptado, que un señor mayor mantenga una relación sexual con una chica joven, o al revés?”. “Ponemos el foco en el adulto, en lo que parece mejor o podríamos llegar a decir que es más moderno”, apunta. Sin embargo, “en ningún momento nos paramos a pensar que ese chico o chica se está formando, ni en cómo está emocionalmente”.

El tráiler de 'Todos mienten':

“Estamos construidos de apariencias, de no decir, contar ni molestar”. Esta es la premisa en la que se sustenta Todos mienten, la nueva serie de Movistar Plus+ que llega este viernes 28 de enero a la plataforma. Así lo describen tres de sus protagonistas, Eva Santolaria, Natalia Verbeke y Miren Ibarguren, a las que entrevistamos en el vídeo que acompaña al titular de esta noticia.

Tres mujeres que forman parte de la vida aparentemente idílica de la elitista urbanización en la que se desarrolla la ficción. La filtración de un vídeo sexual de una de sus mejores amigas, Macarena (Irene Arcos), acostándose con el hijo de una de ellas hará volar todo por los aires y destapará las “miserias, secretos y cosas moralmente cuestionables” de todos los personajes.

Y lo hará sin juzgarles. “Su riqueza es que transitan por todas partes. Pasan de sufrir un desengaño por un escándalo público a la vergüenza y la pena”, avanza Ibarguren. Entre medias, las mentiras que dan título a la producción son claves, igual que en la vida. “Mentimos por no asumir, por proteger, por miedo, por no hacer daño, pasar vergüenza...”, explica Verbeke. También por lo mal visto que está reconocer que podemos no estar bien. “Nos mentimos para que la vida sea más cómoda, pero vivir frustrado es un horror”, añade la intérprete.

“No nos permitimos decir que nos aburrimos de la vida que tenemos”, amplía Santolaria. En la serie, en un símil de lo que ocurre en la realidad, ellas tienen las manos más atadas a la hora de poder permitirse un cambio radical, por mucho que lo puedan necesitar. “Se nos exige mucho más”, sostiene Ibarguren. “Hay una visión de lo que tiene que ser una mujer casada, con hijos, profesional y que no puede hacer tonterías. Un hombre puede seguir teniendo el síndrome de Peter Pan, pero a la mujer no se le permite”, suma Verbeke.

“La gente en la calle no es perfecta”

El objetivo de Todos mienten, en cuyos guiones Santolaria ha participado igualmente como analista, era mostrar a mujeres reales con las que el público pudiera sentirse identificado. “La gente en la calle no es perfecta”, argumenta, “constantemente tenemos reacciones que no tienen raccord”.

Preguntadas por cómo habría cambiado la serie si hubiera sido un hombre de cuarenta años el que se hubiera acostado con una adolescente -y no al revés-, Ibarguren opina que habría sido “igual. El menor es siempre un menor y hay que protegerlo sea chico o chica”.

“Nos preocupa más el sexo de la persona mayor que de la víctima”, lamenta Verbeke. Santolaria va más allá y formula la siguiente cuestión: “¿Qué está socialmente más aceptado, que un señor mayor mantenga una relación sexual con una chica joven, o al revés?”. “Ponemos el foco en el adulto, en lo que parece mejor o podríamos llegar a decir que es más moderno”, apunta. Sin embargo, “en ningún momento nos paramos a pensar que ese chico o chica se está formando, ni en cómo está emocionalmente”.

El tráiler de 'Todos mienten':

“Estamos construidos de apariencias, de no decir, contar ni molestar”. Esta es la premisa en la que se sustenta Todos mienten, la nueva serie de Movistar Plus+ que llega este viernes 28 de enero a la plataforma. Así lo describen tres de sus protagonistas, Eva Santolaria, Natalia Verbeke y Miren Ibarguren, a las que entrevistamos en el vídeo que acompaña al titular de esta noticia.

Tres mujeres que forman parte de la vida aparentemente idílica de la elitista urbanización en la que se desarrolla la ficción. La filtración de un vídeo sexual de una de sus mejores amigas, Macarena (Irene Arcos), acostándose con el hijo de una de ellas hará volar todo por los aires y destapará las “miserias, secretos y cosas moralmente cuestionables” de todos los personajes.