'El Príncipe' 2x16 Review: 'El comisario', el mejor aliado de Fran y Morey

Por Betty M. Martínez

Se ha hecho esperar, pero al final el comisario Castilla ha regresado a la televisión y lo ha hecho en la mejor compañía (los héroes de ‘El Príncipe’). Desde que se anunció su aparición, era uno de los momentos más esperados de la temporada y no ha decepcionado. Mucho más allá de ser un crossover entre dos series que han hecho historia, el comisario Castilla vuelve con una importante tarea: evitar que Akrab consiga su objetivo de atentar en Granada.

¡¡CUIDADO SPOILERS!!

Morey y Fran consiguen nuevos aliados

Tenía mucha curiosidad por ver cómo integraban al comisario Castilla en la trama. A estas alturas podía resultar un tanto artificial introducir nuevos personajes, pero los guionistas de ‘El Príncipe’ siempre consiguen sorprendernos.

Resulta que el comisario Castilla es ahora, ni más ni menos, que el jefe de Seguridad de la Casa Real. Y, encima, resulta que Fran trabajó con él. Reconozco que he recurrido a Google porque no conseguía recordar si José Coronado había participado en ‘El comisario’. Hubiera sido un guiño extraordinario, pero, según las fuentes consultadas, no fue así. Lástima. Ahora solo espero que los guionistas no tengan la osadía de matarlo. Recordemos que en esta serie el balance de muertos aumenta capítulo a capítulo. En serio, creo que Tito Valverde ya tiene cubierto el cupo de interpretaciones de muerte por una temporada.

Quien sí estuvo en ‘El comisario’ (y en ‘No habrá paz para los malvados’ con José Coronado) fue Juanjo Artero, que también ha decidido echar una mano para acabar con Akrab. Confieso que su primera escena ha sido mi favorita de todo el capítulo. Ese momento en el que se presenta como comisario Carlos Márquez es casi tan impagable como cuando descubrimos que Javi de ‘Verano azul’ se había hecho policía (lo sé, es un comentario muy manido, pero es lo que tiene formar parte de la generación EGB)

¿Comisario? Enhorabuena por el merecido ascenso. ¿Carlos? ¿Qué ha pasado con Charlie? Los guionistas debieron pensar lo mismo que yo porque la respuesta fue casi inmediata: queda para los momentos de confianza. No sé si el poder habrá cambiado a Charlie, pero, desde luego, le ha impuesto un cambio radical en su armario. Quién te ha visto y quién te ve.

El comisario Castilla y Charlie conservan la profesionalidad que nos hizo seguirlos semana tras semana hace unos años. Para el comisario la intuición de Fran es suficiente para asumir que algo va mal y Charlie sigue guiándose por el instinto de su ex jefe. ¿Conclusión? Que los máximos responsables de la seguridad en la cumbre de Granada no dudan ni en segundo en apoyar a Fran y Morey.

No deja de ser curioso que el que era un agente ejemplar tenga que recurrir a la ayuda de personas ajenas al CNI para poder concluir su misión. Fran no ha dudado en viajar a Granada. Castilla y Charlie asumen su preocupación desde el primer momento. Sin embargo, Salinas, la persona que mejor lo conoce, casi sufre un soponcio cuando lo ve en el centro de operaciones. Sería comprensible que Robledo hubiera puesto el grito en el cielo, pero ¿Salinas? Si hasta parecía que creía a Marwan cuando decía la verdad sobre Khaled, ¿por qué ahora intenta apartar a Morey de la operación? ¿Qué se la habrá pasado por la cabeza al recibir a Khaled y a Fátima como invitados VIP con la de dolores de cabeza que le han provocado?

En fin, menos mal que nuestros héroes tienen ayuda de primer nivel porque las cosas pintan muy, pero que muy mal en Granada. Voy a hacer un breve resumen para ponernos en situación. Ismail está en Granada. Ismail tiene explosivos. Ismail ha conseguido colarse en los túneles subterráneos de la ciudad. ¿Hay razones para preocuparse? Muchas.

La crisis de Morey

La presencia de estos ilustres invitados ha hecho que empiece por el final, volvamos al punto de partida.

Para los que conocemos a Morey desde que puso sus pies por primera vez en Ceuta, este ha sido un capítulo muy complicado. El todavía agente del CNI ha vivido momentos malos, críticos y hasta desesperados en ‘El Príncipe’, pero nunca hasta ahora lo habíamos visto tan abatido. Derrotado. Esta semana Morey ha sido más humano que nunca y la presión ha acabado por pasarle factura.

Quizá sea esa la gran victoria de Khaled. Ha conseguido que Morey dude de sí mismo. Si todo el mundo, incluido el presidente de Francia, felicita a Khaled, ¿no será que, de verdad, hay motivos para elogiarlo? ¿Será cierto que Morey no ve con claridad por culpa de sus sentimientos hacia Fátima?

Nosotros sabemos la verdad, pero es comprensible que Morey dude. Su hipótesis tiene todos los argumentos en contra. Nadie cree ya en su paranoia. Bueno no. Morey sigue contando con la lealtad inquebrantable de Fran, que, una vez más, ha demostrado su buen olfato policial.

Le ha bastado echar un vistazo a unas fotocopias para descifrar las intenciones de Ismail (este hombre tiene más vidas que un gato) y Khaled (¿cuándo se le acabará la buena suerte?) y, claro, le ha faltado tiempo para ir a informar a su ex jefe. Me pregunto qué está esperando el CNI para poner en nómina a Fran. El hombre se está ganando a pulso un sueldo como espía, sobre todo, si tenemos en cuenta que les está haciendo el trabajo a los agentes presuntamente profesionales.

Galván, el nuevo agente en Ceuta, no parece mal tipo, pero es un recién llegado. Le falta información de primera mano porque, encima, la que recibe viene de Sophie. Por favor, señores guionistas, lo dije la semana pasada y lo repito: que Morey pueda soltarle a la francesa un “te lo dije” cuando Khaled se quite la careta de respetable empresario convertido en héroe nacional.

En fin, que Fran se convierte una vez más en la voz de la conciencia de Morey y le indica el camino correcto a seguir. Está bien que quiera ayudar a Fátima a encontrar a Nayat, pero lo de Granada es más grave. ¿Quién mejor que Fran y Morey para evitar un atentado terrorista? Recordemos que ya lo han hecho antes.

Por cierto, es curioso que ahora que nos acercamos a final Fran y Morey hayan tenido una conversación tan trascendental en el puerto. Era como si hubiéramos retrocedido mucho tiempo atrás, cuando el policía fue a recibir a su nuevo jefe. La diferencia es que entonces había un abismo de secretos y sospechas entre ellos y hoy son no solo aliados, sino buenos amigos. Mismo lugar, mismos personajes, distinto escenario. Hemos cerrado el círculo.

El chantaje de Khaled

Para que esa escena del puerto fuera redonda faltaba Fátima (recordemos que fue ahí donde conoció a Morey), pero ella sigue en su particular cárcel de oro. Es cierto que ahora Khaled la deja salir y hasta puede llamar por teléfono, pero esta vez los barrotes son más fuertes por muy invisible que sean.

Khaled sabe que Fátima no lo quiere, pero aun así la retiene a su lado. A estas alturas ya me pregunto si lo hace por amor o por orgullo. ¿De verdad está tan enamorado de ella o solo quiere evitar que lo deje por su peor enemigo? Sea como sea, está claro que no la va a dejar marchar y que no va a dudar en utilizar todas las armas a su alcance para que siga a su lado. Usó las físicas y solo consiguió que ella huyera a los brazos de Morey. Así que ha hecho lo que mejor se le da: cambiar la estrategia. Ahora ha recurrido al chantaje.

Si Fátima quiere volver a ver a Nayat, deberá permanecer a su lado. Hay que reconocerlo. Es un buen plan. Todos sabemos que para Fátima la familia es lo más importante y hará todo lo que esté en su mano para evitar una nueva tragedia como la de Abdu. Lástima que Faruq no sepa lo que está pasando. Seguro que hubiera puesto a su cuñado en su sitio. O, al menos, lo hubiera intentado.

Fátima no hace más que pensar en Nayat, pero su hermana está más preocupada por Sergio. Está tan cegada por el chico de sus sueños que ni siquiera es capaz de ver lo que sucede ante de sus ojos. ¿En qué estará pensando? ¿En que Sergio va a ir a buscarla y se irán juntos a vivir su romance? Está prisionera y no se da cuenta. Lo bueno es que al final se le cayó la venda de los ojos. Maticemos. No se le cayó. Se la movió Sergio al no reconocerla siquiera y se la quitó Salman al decirle que Khaled sabía lo que estaba pasando. Su cuñado no es su cómplice en una travesura adolescente. Es su carcelero.

Pero aún hay algo peor. Khaled no solo retiene a Nayat para chantajear a Fátima. Tiene otros planes para ella.

Sólo voy a decir que tras ver el avance del próximo capítulo no he podido evitar acordarme de Abdu. ¿Se repetirá la historia?

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